Noche redonda para el Salmorejo Flamenco en el Cincuentenario de la Peña Flamenca.

Las luces se encendían a las nueve de la tarde del pasado sábado en el antiguo colegio Amador de los Ríos para dar comiendo a la XLIV edición del Salmorejo Flamenco. Con un aforo al completo, comenzaba para los casi quinientos espectadores un recital muy especial para la Peña Flamenca pues pretendía ser el broche final a una serie de conmemoraciones por el Cincuentenario de la Peña Flamenca baenense.

El presentador del acto, Rafael Serrano, con cierta preocupación para cumplir con el horario de las diferentes actuaciones se encargaba de ir dando paso a los diferentes artistas. La primera en pisar el tablao del escenario nuestra paisana Ana Isabel Pérez.

La joven artista baenense estuvo genial, con un repertorio de buen gusto, con una buena ejecución en su cante. Con ganas, ilusión y buen cante, escogido con gusto y sabiduría para agradar a las diferentes sensibilidades, se quedó con ganas de seguir cantando,

La sencillez y humildad de Antonio Reyes, puso sobre el escenario esa forma tan especial de interpretar su cante. Las cualidades del artista chiclanero a la hora de rehacer los cantes antiguos despertaron la atención del público.

Un habitual de Baena, es Julián Estrada, el sábado demostró que está en plenitud de facultades demostrando que es uno de los cantaores más completos del panorama flamenco, acompañado a la guitarra de Miguel Silveira, hicieron las delicias de los numerosos seguidores que tiene en Baena.

El Pele, es uno de los cantaores más significativos del flamenco actual, con su actuación en nuestro Salmorejo Flamenco, puso de manifiesto una vez más, que es un cantaor que está en plena madurez cantaora, incluso se permitió la licencia de hacer un cante que normalmente no forma parte del repertorio de los festivales flamencos, como son las “Sevillanas del Pañuelo”, que fueron coreadas por un público entregado a su genialidad cantaora. La anécdota de la noche, la puso la cantaora Lourdes Palmero, que durante la entrega de los obsequios que le iban hacer al cantaor, este ante la petición del público para que cantase la Sevillana del Pañuelo, la artista baenense se marcó un baile por sevillanas con la alcaldesa de Baena.

El colofón a este recital flamenco lo puso Virginia Gámez su extraordinaria y modulada voz, transmitió vivencias muy emotivas con cantes aprendidos y vividos existencialmente desde su infancia, demostrando una vez más que domina muchos palos del flamenco y es una completísima cantora.

Excelente fue el acompañamiento de los guitarristas que actuaron en el Salmorejo dando fuerza a los cantaores. Todos guitarritas de primer nivel, con una preparación excepcional que pusieron el sobresaliente al festival.

El baile estuvo protagonizado por Nerea Fernández, al ser imposible llegar al festival al bailaor Manuel Jiménez, atrapado en Canarias a causa de los problemas de vuelo por el volcán. Nerea, es una joven bailaora con mucho brío, fuerza y soltura en los desplantes, cosa muy propia de su juventud y su formación desde muy pequeña en la escuela “La Chata”, que después continuó en el Conservatorio de Córdoba y en la actualidad sigue formándose en el Conservatorio Superior de Madrid, “María de Ávila”.

Una gran noche flamenca que ha tenido a bien contárnosla con detalle el presentador del festival Rafael Serrano Castro.

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