Efímero.

Lola Ruiz Arrebola

 

         Que ahora la vida va demasiado deprisa es algo de lo que ya me he quejado anteriormente en esta columna, pero no por ello va a cambiar. El mundo va demasiado rápido, tenemos cada vez menos paciencia y nos estamos acostumbrando a solucionar todo a golpe de clic.

         Ahora todo es mucho más efímero, desaparece rápidamente. La política tampoco se salva. Encontrar un líder político que dure como los de antes es muy difícil, prácticamente imposible. Fraga, Felipe González o Anguita, entre otros muchos, tenían cuerda para rato. Sin embargo, Pablo Casado ha pasado de la euforia de ganar unas elecciones autonómicas a estar totalmente acabado como líder político en solo una semana. Y lo peor es que lo echan por denunciar la corrupción o prácticas poco éticas en su partido. Al margen de esto, es difícil hoy en día que un líder se mantenga en la primera línea de la política nacional más de 5 o 6 años.

         Y es que a la política también le afecta esta impaciencia, dando lugar por ejemplo al fin del “bipartidismo”, y lo pongo entre comillas porque todo está por ver. Ahora la ciudadanía espera de la política soluciones rápidas, también a golpe de clic. Y, claro, la insatisfacción o decepción llegan pronto. Esto está provocando en los nuevos partidos el efecto burbujas de champagne. Suben como la espuma para después también desaparecer rápidamente. Analizar lo que sucedió a UPyD o lo que le está sucediendo a Ciudadanos es relativamente fácil. Lo dice el refranero, a toro pasado todos somos Manolete.

         Por eso me atrevo a algo más difícil, vaticinar el mismo final también para la nueva ultraderecha representada ahora por Vox. Hay que reconocerle el mérito para que suba como la espuma. Se desenvuelven en las redes sociales como pez en el agua, donde son especialistas en emitir los bulos y las fake news. Al fin y al cabo es un partido capitaneado por alguien que ha conseguido vivir de la política y de los chiringuitos que le brindaban en el PP, no conociendo trabajo alguno al margen de esta, que ya es todo un mérito.

        Son los mejores del populismo, entendido este como aquel que promete lo que cada colectivo quiere escuchar, a sabiendas de que la mayoría de las promesas tendrán difícil aplicación. Por sus declaraciones podríamos pensar que solo es un partido de maltratadores machistas y franquistas trasnochados1. Pero todos sabemos que solo con ellos no se llega a estas cifras de intención de voto. Hay muchos más colectivos: sector de la tauromaquia, que quiere más subvenciones, cazadores furtivos que detestan ejercer una caza más sostenible, hombres supuestamente perjudicados en su proceso de separación y divorcio o multitud de personas que no llegan a final de mes y han sido convencidos de que todos sus males están provocados por las personas inmigrantes. Obviamente el resto de los partidos tradicionales tienen también mucha culpa de que este tipo de mensajes lleguen a calar en la sociedad.

         Sin duda, un partido machista, xenófobo, que ni tan siquiera ha celebrado el Día de Andalucía, pues lo importante para ellos solo es Madrid, y al que tampoco veremos en ningún acto el próximo 8 de marzo. Entrarán en las instituciones, también en el Pleno Municipal de Baena y quién sabe si en el gobierno local. ¡Cómo si no estuviesen moviditos los plenos ya! En el último más de lo mismo. Por suerte, en esta ocasión, fueron la cultura y nuestro aceite de oliva los asuntos que lograron poner de acuerdo a todos.

         Esperemos que con Vox también se dé el efecto burbujas de champagne, sin pretender ofender a los seguidores del partido ultraderechista con esta opinión personal, pues, al fin y al cabo, para ellos, como decía El Principito, lo efímero, su rosa, también era algo muy bello.

         Y para finalizar, un ¡NO A LA GUERRA! Alto y claro. Y como por desgracia para la siguiente entrega seguirá estando de actualidad, seguro que podremos reflexionar sobre dicha barbarie con un poco más de perspectiva y detalle.

Nota al pie

1 A tenor de las primeras declaraciones del representante de Vox en Castilla y León tras las pasadas elecciones, exigiendo la derogación de la ley contra la violencia machista y la de memoria democrática, como si esto fuera lo más malo, malísimo, de toda la comunidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.