jueves, julio 30, 2026
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Torreparedones consolida su papel como referente científico con la IV edición del Curso de Arqueología Experimental de la Universidad de Córdoba

El yacimiento arqueológico de Torreparedones vuelve a situarse en el centro de la investigación histórica con la inauguración de la cuarta edición del Curso de Arqueología Experimental, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Baena y la Universidad de Córdoba que sigue creciendo como uno de los proyectos formativos más singulares de Andalucía. La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, presidió el acto de apertura, acompañada por el catedrático Ricardo Córdoba de la Llave, el arqueólogo municipal José Antonio Morena, representantes institucionales y los nueve estudiantes seleccionados para participar en esta edición.

Durante su intervención, Serrano destacó que Torreparedones “no puede ser únicamente un lugar para visitar”, sino que debe consolidarse como un espacio dedicado a la investigación, la formación y la generación de conocimiento. La regidora defendió que iniciativas como este curso permiten acercar la historia de una forma práctica, ofreciendo al alumnado la posibilidad de reproducir técnicas ancestrales relacionadas con la elaboración, decoración y cocción de cerámica, una experiencia difícil de encontrar en los estudios universitarios convencionales.

“Queremos que Torreparedones siga vivo”, afirmó Serrano, quien insistió en la necesidad de fortalecer la conexión entre el parque arqueológico y el Museo Histórico y Arqueológico de Baena, donde se conservan numerosos hallazgos procedentes del yacimiento, además de piezas recuperadas en otros enclaves del término municipal. No en vano, recordó que Baena cuenta con más de 200 yacimientos arqueológicos catalogados, reflejo del extraordinario patrimonio histórico que atesora el municipio.

Una alianza consolidada con la Universidad de Córdoba

La alcaldesa puso en valor la estrecha colaboración que el Ayuntamiento mantiene desde hace años con la Universidad de Córdoba, una relación que trasciende el ámbito arqueológico y que también se extiende a otros proyectos estratégicos como el Centro de Desarrollo de Innovación Social instalado en Baena o el Centro de Desarrollo Universitario del Aceite de Oliva, vinculado al principal motor económico de la localidad.

Las mejores termas de la Bética, mejor protegidas

Por su parte, el director del yacimiento arqueológico y arqueólogo municipal, José Antonio Morena, agradeció el respaldo institucional recibido y destacó las últimas actuaciones realizadas en Torreparedones, entre ellas la reciente instalación de la cubierta de protección sobre las termas romanas.

Morena calificó esta intervención como “fundamental” para garantizar la conservación de un conjunto arqueológico que considera uno de los mejores complejos termales conservados de la antigua Bética. Durante el desarrollo del curso, los estudiantes podrán visitar esta actuación junto a otros espacios emblemáticos del yacimiento, como el santuario o la fortaleza medieval.

El arqueólogo también destacó que el curso se encuentra plenamente consolidado gracias a la implicación del profesor Ricardo Córdoba de la Llave y del grupo de investigación Meridies, responsable de numerosas investigaciones sobre la tecnología medieval y la arqueología experimental.

Un convenio garantiza nuevas ediciones del curso

El catedrático Ricardo Córdoba de la Llave agradeció especialmente el respaldo económico del Ayuntamiento de Baena, que financia el programa mediante un convenio de cuatro años. Este acuerdo garantiza la continuidad del curso al menos hasta una quinta edición, aportando estabilidad a un proyecto que ya ha despertado un notable interés entre estudiantes universitarios.

El responsable académico explicó que las prácticas desarrolladas giran en torno a las denominadas “artes del fuego”, especialmente la cerámica y el vidrio, actividades que requieren instalaciones imposibles de reproducir en un campus universitario. Precisamente, Torreparedones ofrece el entorno idóneo para construir hornos tradicionales y reproducir procesos productivos medievales con rigor científico.

Las dos últimas ediciones se han centrado en la tecnología cerámica y la reproducción de cubiertas vítreas siguiendo recetas medievales conservadas en documentos históricos. De cara al próximo año, el equipo investigador incorporará una importante novedad: la reconstrucción de un horno medieval de pan inspirado en el existente en el castillo de Torreparedones, que permitirá realizar experimentos relacionados con la elaboración tradicional de pan y otros productos alimentarios.