La plataforma Stop Biometano exige transparencia a las organizaciones agrarias tras su apoyo a las macroplantas en el sur de Córdoba
La controversia en torno a los proyectos de macroplantas de biogás y biometano previstos en el sur de la provincia de Córdoba suma un nuevo capítulo. La Plataforma Stop Biometano Sur de Córdoba ha respondido públicamente a los comunicados conjuntos difundidos en los últimos días por CECO Córdoba, Asaja, COAG, UPA y Agro-Cooperativas, en los que estas organizaciones expresaban su respaldo a estas instalaciones, reclamando ahora “máxima transparencia, participación ciudadana e información rigurosa” antes de adoptar decisiones que, a su juicio, marcarán el futuro del territorio durante décadas.
La respuesta de la plataforma llega tras una reunión celebrada la pasada semana en Doña Mencía, en la que participaron las distintas plataformas ciudadanas constituidas en municipios del sur cordobés para mostrar su oposición a la implantación de estas infraestructuras. De ese encuentro surgió una nota de prensa conjunta en la que el colectivo expresa su sorpresa por la posición unánime mostrada por las principales organizaciones empresariales y agrarias de la provincia.
Uno de los principales interrogantes planteados por la plataforma es si ese respaldo institucional refleja realmente la opinión mayoritaria de agricultores y ganaderos o responde a otros intereses de carácter institucional o empresarial. En este sentido, solicita a las organizaciones firmantes que aclaren si antes de fijar su posición pública consultaron a sus asociados mediante asambleas, consultas internas o jornadas informativas sobre unos proyectos que, según defienden, tendrán consecuencias económicas, sociales y ambientales a largo plazo.
Además, el colectivo reclama que se hagan públicos los estudios independientes que sustentan ese apoyo. Entre la documentación cuya difusión solicita figuran análisis sobre el impacto ambiental, la calidad del aire, los posibles problemas de olores, el incremento del transporte de materias primas y la rentabilidad real que estas plantas podrían generar para agricultores y ganaderos. La plataforma insiste en que dichos informes deben ser independientes y diferenciados de la documentación elaborada por las empresas promotoras de los proyectos.
En su comunicado, Stop Biometano Sur de Córdoba también rechaza que el biometano se presente como la única respuesta posible para la gestión de los residuos agrarios. La plataforma sostiene que existen otras alternativas vinculadas a la economía circular, entre ellas el compostaje avanzado, la producción de biofertilizantes, el biochar o nuevas tecnologías destinadas a la valorización de subproductos agrícolas y ganaderos, opciones que consideran igualmente merecedoras de estudio y debate.
La organización ciudadana subraya igualmente que la discusión sobre estas instalaciones va más allá del ámbito estrictamente agrario. A su juicio, las macroplantas pueden tener repercusiones sobre la calidad de vida de los municipios, el paisaje, el medio ambiente, la movilidad y el modelo de desarrollo del conjunto del territorio, por lo que entiende que el debate debe abrirse al conjunto de la ciudadanía y no limitarse únicamente a los agentes económicos implicados.
Como conclusión, la plataforma defiende que el futuro del campo y del medio rural “no puede decidirse únicamente desde los despachos”, sino que debe construirse con la participación activa de agricultores, ganaderos y vecinos de los municipios afectados. Con este nuevo pronunciamiento, el debate sobre las macroplantas de biometano en el sur de Córdoba continúa intensificándose, enfrentando dos visiones contrapuestas sobre el papel que estas instalaciones pueden desempeñar en el desarrollo económico y ambiental de la comarca.

