Queja oficial de la Agrupación de Cofradías por la actuación del Ayuntamiento en las Jornadas del Tambor
El pasado miércoles en la sede de la Agrupación de Cofradías se reunían, su presidente, los siete hermanos mayores de las cofradías, los dos consiliarios y los cuadrilleros de ambas turbas de judios con el pretexto de la figura del judío en sus reconocimientos exteriores.
En la reunión tras contrastar la numerosa documentación presentada por el presidente de la agrupación Guillermo Bernal, que a su vez ha sido entregada a todas las cofradías, cuadrillas de judios, obispo, vicario y a los dos curas de Baena, decidían por unanimidad presentar una queja formal ante la regidora municipal por haber prescindido de la parte cofrade en la celebración de las pasadas Jornadas del Tambor.
En la documentación expuesta se hace ver que el “tambor es un elemento cofrade” dentro de la Semana Santa Católica que está representada por las Cofradías y la Iglesia. Ante esta situación los firmantes se quejan que se ha regulado algo que no está dentro de sus competencias, que para salir a tocar el tambor se han de seguir los cauces adecuados, contando con el visto bueno de las cuadrillas de judios y cofradías.
En el documento de la UNESCO, se recoge que estas festividades son autorreguladas y por tanto su funcionamiento se rigen por normas internas. En la citada reunión se puso como ejemplo que, aunque está autorizado por el Ayuntamiento el toque del tambor el Miércoles Santo, los judios negros no pueden pasar de la Cruz de Jaspe, porque hay una autorregulación que dice que los judíos negros se incorporarán en dicho lugar. El ayuntamiento autoriza el toque del tambor en la vía pública, pero no puede decir nunca que no se pueda ir a San Francisco, no puede regular cosas que se autorregulan “yo te dejo que toques el tambor, pero como lo toquéis vosotros sabréis”.
Las fuentes consultadas por este medio señalan que la queja fundamental va contra el Ayuntamiento que es quien ha autorizado las jornadas, obviando a unas de las partes en unas jornadas culturales religiosas, donde la parte cofrade ha de ser consensuada “no se pueden sacar a los cofrades a la calle sin el consentimiento de las cofradías y los consiliarios. La obligación de un político es, no levantarse de la mesa hasta llegar a un acuerdo. No ha tenido cintura política. No le ha interesado buscar esa unidad que anunciaba en el inicio del año cofrade”.
En el escrito, firmado por los siete hermanos mayores, dos consiliario y presidente de la Agrupación de Cofradías, que se presentará, en los próximos días en el registro del Ayuntamiento, se pide que para la próxima vez que en el consistorio municipal se haga una petición de este tipo, se les remita para su estudio y valoración.

