“Los pueblos de Córdoba se plantan: ‘Nos jugamos la vida por la sanidad pública’”
La sanidad pública en la provincia de Córdoba está en crisis, y los vecinos de sus municipios han decidido que no van a quedarse de brazos cruzados. La Plataforma Provincial en Defensa de la Sanidad Pública ha lanzado un llamamiento contundente: “Nos jugamos la vida”. La falta de recursos, el colapso de los servicios y la precarización del sistema están poniendo en peligro la salud de miles de personas, sobre todo en los pueblos más pequeños.
Listas de espera eternas y urgencias colapsadas
Uno de los problemas más graves es la demora en la atención primaria. Obtener una cita con el médico de cabecera o el pediatra puede llevar más de 15 días, si es que la agenda no está completamente bloqueada. Las soluciones propuestas por la Consejería de Salud, como la “enfermera de acogida” o el sistema de consulta en 72 horas, han demostrado ser meros parches que no resuelven la raíz del problema. La única salida viable, según los profesionales sanitarios, es la contratación de más personal, pero las condiciones laborales actuales desincentivan la incorporación de médicos y enfermeros al sistema público.
Las urgencias, mientras tanto, están al borde del colapso. La escasez de personal y la sobrecarga de pacientes llevan a tiempos de espera inaceptables. Además, la falta de ambulancias agrava aún más la situación: muchas están operativas sin el personal suficiente, y en algunos casos, los traslados a hospitales de referencia pueden prolongarse durante horas, aumentando el riesgo para los pacientes.
Hospitales en desmantelamiento y centros de salud en condiciones deplorables
Los hospitales fuera de la capital cordobesa también están sufriendo un proceso de desmantelamiento progresivo. La falta de inversión ha dejado en situación crítica a los hospitales de Puente Genil y Palma del Río, mientras que Montilla y Pozoblanco pierden especialistas a un ritmo alarmante. Como resultado, las listas de espera para pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas se disparan, provocando un deterioro en la salud de los pacientes e incluso afectando a su bienestar mental, según advierte la OMS.
Los consultorios y centros de salud de muchos municipios presentan condiciones indignas. Falta equipamiento, hay deficiencias estructurales y el personal trabaja en entornos que no garantizan una atención sanitaria de calidad. Esta situación es consecuencia de una falta de inversión sistemática, mientras la administración sigue desviando fondos a la sanidad privada.
Movilización y protestas
Ante este panorama, la Plataforma Provincial en Defensa de la Sanidad Pública ha decidido pasar a la acción. Durante el mes de febrero, se organizarán encierros en los ayuntamientos y cortes de carretera para visibilizar el deterioro del sistema sanitario y exigir soluciones reales. La ciudadanía está llamada a participar activamente, porque, como advierten los organizadores, “lo que está en juego es nuestra vida y nuestra dignidad”.

