martes, julio 28, 2026
BOcio/Cultura

José Antonio Morena “Torreparedones único lugar que cuenta con dos santuarios que funcionansen al mismo tiempo”.

En la segunda conferencia de las XI Jornadas de Historia de Baena y su comarca, el arqueólogo municipal José Antonio Morena, bajo el título “Evidencias arqueológicas de un segundo Santuario Ibero-Romano en Torreparedones: los exvotos zoomorfos con representaciones equinas”,  ha realizado una exposición del yacimiento de Torreparedones desde sus primeras ocupaciones en tiempos de Neolítico, su expansión e importancia en época ibérica (IV-III a.C), su auge y esplendor en la época romana desde el siglo I al siglo III d.C y, su posterior abandono en el siglo III d. C. Durante la ocupación árabe tuvo de nuevo cierto valor histórico. Posteriormente durante la reconquista se construyo el Castillo. Hasta el siglo XVIII, tras la construcción de la Ermita de las Vírgenes comienza de nuevo su declive hasta su total abandono.

A finales del siglo pasado se inician los trabajos de investigación en el yacimiento puesto en marcha en primer lugar por un convenio entre la Universidad Complutense, La universidad de Córdoba y la Universidad de Oxford durante el periodo desde 1987 que se trabaja en la Muralla Sur, en el 1.988 se descubre el Santuario, 1.990 la Puerta Oriental y por último, en 1.992 el Sector Intramuros.

Ya en el presente siglo el Ayuntamiento de Baena toma la iniciativa dentro del plan director 2005-2020, con la adquisición de los terrenos, reparación del camino de acceso el vallado del complejo, las nuevas excavaciones, construyendo además el Centro de Recepción de Visitantes.

En el santuario meridional, extramuros, excavado al completo, recuperando cientos de figuras antropomorfas que representan sobre todos a mujeres embarazadas y también gran número de exvotos anatómicos que representan de manera exclusiva piernas y pies, que se interpretan como miembros curados.

El pasado año en la zona de la necrópolis oriental. Se tuvo conocimiento que se había practicado movimientos de tierra en la zona, por lo que se advierte a la delegación de cultura, que autoriza una excavación arqueológica por vía de urgencia donde se localizan los exvotos zoomorfos, que pueden estar relacionados con la gran necrópolis romana.

Estos exvotos representan figuras de équidos tallados de manera esquemática advirtiéndose cierta diversidad, tallados en piedras calizas locales de pequeño tamaño. En la provincia de Córdoba también se han localizado piezas similares, como en la Camorra de las Cabezuelas, en Santaella, otra pieza en el Cañuelo (Fuente Tojar), en Luque, con su famosa mesa de Luque, donde se han encontrado más de 80 placas. En Baena aparece otro exvoto en el Cortijo de las Añora, colindante con el de las Vírgenes. Este tipo de exvotos no son muy frecuentes.

 

Los exvotos zoomorfos suelen ser un regalo o una ofrenda que se le hacia a la divinidad por un favor recibido, como la curación de una enfermedad, un parto sin problemas, una buena cosecha. Los fieles ofrecían estos exvotos buscando un favor de la divinidad. Llevándose al santuario una vez logrado el deseo solicitado.

Destacando el valor que tenía el caballo en la guerra, en la economía diaria ayudando en las labores agrícolas, en transporte, en tareas comerciales. La aristocracia ibérica concedía un gran valor al caballo como fuente de prestigio al servicio de muy pocos al ser un animal delicado y caro de mantener.

Es muy probable la existencia de un segundo lugar de culto en época ibero-romana ligada a este mismo asentamiento de Torreparedones. De ahí la importancia que el yacimiento no solo cuente con un santuario de gran importancia, y ahora tengamos un segundo. No hay conocimiento de la existencia de asentamientos con dos santuarios funcionando al mismo tiempo.