martes, julio 28, 2026
BEditorial

Baena recupera parte de sus tradiciones

 

         Gracias a la iniciativa popular hemos podido recuperar a lo largo de este mes de agosto unas fiestas populares que ha permanecido olvidadas durante muchos años y que gracias al esfuerzo de un vecinos y vecinas de Baena las hemos podido disfrutar en estos últimos días. Aunque ha sido una iniciativa privada para la organización de estas actividades se ha contado con la colaboración de la delegación de festejos, cuyo responsable, José Gómez, ha estado apoyando a los organizadores para que la celebración haya sido un éxito.

         Cuando hay interés y ganas por llevar a cabo un proyecto impulsado por la participación ciudadana y sin la necesidad del manto protector del Ayuntamiento de Baena, aunque sí su colaboración, el éxito está prácticamente asegurado. Tal y como se ha demostrado con las fiestas del Jubileo, la Haza el Reloj, Garbanzos, Parque de La Cañada, en todas ellas el público ha respondido de forma brillante con su participación en todas ellas.

         Gracias a ello se ha cumplido dos objetivos, uno más nostálgico que otra cosa, que volver a revivir unas verbenas de gran arraigo entre los baenenses, entre personas mayores y adultos. ¿Quién no recuerda aquellas fiestas en la Plaza Vieja? ¿Qué niño no ha tenido el típico botijo canario? ¿Quién no ha comido los garbanzos tostados? Fiestas en un determinado momento desaparecieron o se modificaron y que este año han vuelto. Recuperando en la mente de muchos baenenses revivir con nostalgia aquellos tiempos pasados, además de generar lazo de unión entre los vecinos y vecinas de Baena

         En segundo lugar, la alta participación de público en estos festejos va a permitir aliviar las la economía de hermandades, asociaciones, que destinarán parte de sus beneficios a mejorar el patrimonio de la hermandad y ayudar a otras entidades sociales.

         Deseamos que estas iniciativas hayan venido para quedarse, que sigamos disfrutaste año tras años de nuestras tradiciones, como vía de transmisión de conocimientos de generación en generación. Una sociedad que es activa, participativa, que se implica es señal de que goza de salud democrática.