martes, julio 28, 2026
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Ucrania: ¿Quién contemporiza con el agresor Putin?

Carlos Arenas
Sentados, alrededor de una de esas mesas altas, para pocos, encontrados a su alrededor, estábamos Antonio Bujalance, el Buja, jubilado de su profesorado en la enseñanza pública, lejano su paso por la Corporación Municipal de Baena por IU-CA, pero siempre ahí, para contar con él en la manifestaciones culturales y en las necesarias políticas que se tercien, desde la izquierda; Antonio Rodriguez, Chavico, poeta local que hay que leer en su libro “amor, canto y quejio”, aún con el compromiso social que siempre tuvo desde la izquierda, el sindicato de clase; y yo con ellos. Los tres repasábamos la vida local, la política municipal y el trabajo de los grupos políticos que conforman la Corporación Municipal, en esta ocasión hablamos de grupo que era el nuestro o que nos sentíamos más identificados con él. En la conversación de las cosas, que nos parecían con enjundia, podíamos hacer un corto paréntesis para chismorrear algo, que nos pareciera trivial, con socarronería, y manifestando cuando parecía que lo requería, compasión, solidaridad y algo de sarcasmo sin maldad…

Estos apuntes que quiero hacer aquí, son sobre la guerra de Ucrania, mi apreciación personal de ello, mi opinión ante la información que recibo, pues surgió, en la conversación de los tres, posturas encontradas, de dos contra uno, pues me parecía que mis queridos amigos contemporizaban, insisto, así me pareció en aquel momento, con el asesino Putin, ante una innecesaria guerra que había creado, emulando a Hitler en sus invasiones sin freno en la 2ª Guerra Mundial. Claro que este Putin en la de Ucrania, comenzada en febrero de 2022, la preparó cuando vio la reacción de los países occidentales con su anexión de Crimea en el 2014, actitud parecida a la de Chamberlain y Deladier, primeros ministros de Inglaterra y Francia respectivamente, en las anexiones preliminares de Hitlet, los Sudetes, República de Checoslovaquia y otros, antes del comienzo de la 2ª Guerra Mundial. Estos mandatarios, inglés y francés, contemporizaron con Hitlet y al poco se enfrentaron con él en la 2ª Guerra Mundial.

Mis queridos amigos, los dos Antonio, me quisieron hacer ver que lo de Putin no era para tanto, pues no había tantos muertos en su ofensiva de guerra como en Gaza. Sus argumentos me parecían que señalaban una cierta legitimidad, o eso me pareció, de la invasión a Ucrania y la anexión de parte de su territorio, porque en este vivían rusófilos maltratados por el gobierno actual de Ucrania. El Donbás y otros, al este. Les digo, no me entero, con la escasa información de que dispongo de esta guerra, aunque si veo la implicación de la UE y de otros países occidentales y también de esto quiero enterarme de porqué. Haciendo una advertencia, ¡cuidado con lo que se hace y se deja hacer en Ucrania y en Gaza, pues Taiwan está ahí y los chinos de enfrente a la espera!

Mis queridos amigos querían, o eso apreciaba yo, con sus argumentos, hacerme ver que Rusia tenía mucha razón en lo que estaba haciendo ahora con su guerra contra Ucrania y lo que hizo anexionándose la península de Crimea en el mar Negro; me decían que en Youtube podía ilustrarme con la información que allí había de ello.

En esa fachada del bar Patricio, aun en la sombra, despertaron mi curiosidad intelectual para saber más de lo que sabia, haciéndoles saber, a mis dos queridos amigos, que eso haría.

Esta lección, que no se si aprendida, me ha llevado a desarrollar unas conclusiones sobre esa guerra, experiencia de su estudio.

¿Quién se beneficia de esa invasión y del terror que produce al pueblo ucraniano?, ¿Quién sacaba tajada con las victimas injustamente masacradas por Putin? Me iré respondiendo a estas preguntas, clave de bóveda de la razón de esta guerra.

¡qué difícil discernir, en este mundo de caos, de intereses económicos, geopolíticos,  políticos, de imperialismo solapado…, la verdad que nos llega de la guerra de Ucrania, con la información recibida de un lado y de otro, de la tiranía de un Putin o de las democracias occidentales!; con la influencia que tienen los medios de información que nos pueden dar la realidad distorsionada, según de que zona de conflicto venga, con el cuidado añadido de desechar los prejuicios propios, que hay que hacerlo siempre sin son ideológicos, sabemos de dónde viene Rusia, de esa URSS, Unión Soviética, cargada de represión asesina, de gulags, campos de concentración, llenos de campesinos y trabajadores, de los millones de muertos de hambre con Stalin…

Apreciaba, por la información que iba obteniendo, que la invasión era ilegal contra Ucrania, país soberano e independiente. Mi pretensión, dijo Putin, con la llamada “Operación Militar Especial”, era desnazificar a Ucrania. Ésta, gran mentira, emulaba a Goebbels, aquel sicópata ministro de propaganda de Hitlet.  En el 2014 se quedó con Crimea y en las provincias al este de Ucrania, Donetsr y Luhansk, con separatistas proruso y los paramilitares de Wagner, desestatizarlas y anexionarlas. ¿qué respeto había a este país, Ucrania, ¿con más de 30 años que había recuperado su independencia y su identidad? Este Putin, decía que los nazis ucranianos estaban practicando un genocidio contra los ucranianos de habla rusa. Este desequilibrado Putin mentía y violaba impunemente la ley internacional. Ucrania no se había plegado a las directrices de lo que Ucrania, según él, tenía que hacer, pues se lo mandaba su hermano más grande y poderoso. Con este histrionismo de Putin, la democracia y la libertad en peligro, para el mundo y para los que creemos en ello.

Zelenski, comenzó a darnos ejemplo de lo que hacer: no aceptando el avión que le puso Biden a su disposición para abandonar Ucrania con su familia y sí pedirle armas para defender su país, con su ejército. Y así, no permitir a Rusia, a Putin, convertir Ucrania en una colonia, forzándola a asociarse a la Rusia de la federación impuesta por ella. A no hacerlo así, inició Putin la aplicación del arma del terror, bombardeando lugares donde solo había civiles. Crimea la anexionó enarbolando cuatro banderas y con el Donbás pensó que iba a ser algo parecido, pues lo quería “rescatar de los nazis”.

Investigar, leyendo, que es Ucrania y entenderla: tierra fronteriza, entre oriente y occidente, entre tiranía, la Rusia de Putin, y la democracia de los países de la UE. Entre la violencia asesina que consigue lo de Chechenia y lo de Bielorrusia y la armadura con el yelmo protector de los europeos, que no quieren dejar que pase lo de esos dos países, colonizados por Putin.

Con esta siguiente pregunta, quiero comprender con quien estoy alineado.

¿Qué países están de acuerdo con lo que hace Rusia en Ucrania, con la invasión asesina de Rusia y su Putin? Pues, algunas dictaduras con democracias enmascaradas, léase, Cuba, Nicaragua, Venezuela… y algunos países demócratas de por allí cerca (México, Brasil…) con aplicación de paños calientes; por supuesto India, China, Vietnam, Laos, Corea del Norte, países paradigmas en la defensa de los derechos humanos.

Identidad, cultura, etnicidad, por eso luchan los ucranianos, también por su independencia y libertad.  Los rusos, Putin, lucha por borrar la identidad nacional ucraniana y para ser exterminados culturalmente. Acabar con el proyecto de identidad nacional e independencia política de Ucrania.

¿Hay razones económicas también?, si, estas: El litio y otros metales en el Donbás y la riqueza cerealista de Ucrania. Hay más… Lo enmascara Putin diciendo que el factor determinante es la gran demanda de seguridad planteada por Rusia, pues se ve constreñida en su expansión. Ante Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido, Canadá, el resto de occidente, que están con la defensa de Ucrania.

La resistencia de Ucrania contra Rusia es la resistencia de la democracia y de la libertad, de los derechos humanos contra el populismo y la tiranía representada por Putin y su Federación Rusa. La dignidad, en nuestras sociedades democráticas, está en el mas absoluto rechazo a Putin y sus acciones de crímenes de guerra. ¿se ha olvidado que ese Putin se fue haciendo un tipejo de crueldad sin mesura, cuyo poder absoluto, su autocracia, le llevó al envenenamiento de varios disidentes rusos y que asesinó o destruyó de otros modos a adversarios en la sociedad rusa?

¡Se puede contemporizar con autócratas asesinos destructores de la libertad de Ucranía!

Mucho más he escrito de ello, pero no sé hasta donde puede interesar esto a mis lectores. Aquí lo dejo.

Claro tengo que he dejado mi conciencia tranquila, pues he sacado la conclusión de que lo que quiero es que Putin pierda la guerra y que pague por la destrucción y el asesinato de un pueblo, que lo único que quiere es escoger libremente su destino, a un mundo de democracia y libertad o a una tiranía.

Primer Alcalde de la Democracia.

Abril 1979-Mayo 1983