La vivienda digna y adecuada, como derecho (2)

Carlos Arenas
¡Saquemos entre todos, a la ciudad moribunda, la del Casco Antiguo, con políticas de choque inteligentes y con pasión! Y arrastrémosla de esta otra, con permiso de García Márquez, crónica de una muerta anunciada. Es pensamiento de todos y de las diferentes corporaciones municipales esa muerte y nadie hace nada para paralizar. Mucha retórica, nada de acción. ¿Porque nos damos prioridades en construcción de viviendas que profundizan en ello?, ¿qué has hecho Casco Antiguo, habitantes y geografía, para merecerte esto?
El Casco antiguo de nuestra ciudad necesita población y esta ha de ser de savia nueva, jóvenes que le insuflen vida y en sus calles y casas las doten de alegría vital. Los ciudadanos debemos tener siempre presente que los resultados de las políticas, en el caso local, municipales han de ser evaluados buscando a los responsables y dando nuestra aprobación si han sido adecuadas para dar soluciones a los problemas de la comunidad; o dando nuestro rechazo o negación a lo que se ha hecho si no ha satisfecho los anhelos de la colectividad en su mayoría social.
El desarrollo de la ciudad, el urbanismo, crea ideología. Esta es: Comunidad o su disolución. ¿qué ideología pretendemos aplicar, la de la comunidad sin desequilibrios en los planes urbanísticos, o esta otra de abandono, segregación, carencias de servicios públicos…o sea políticas de izquierda o de derecha, y no hay más, después del desaparecido color “naranja verde”. Con determinadas políticas se excluye el Casco Antiguo como opción para vivir.
El Casco antiguo debe ofrecer viviendas para los jóvenes, con unas dotaciones dignas y unos precios adaptados a sus economías y en lugares de accesibilidad cómoda, atractivos y donde sea desarrollada comunidad.
Podría volverse a mirar al inicio de San Juan y el Cambroncillo, donde se pueden proyectar viviendas unifamiliares adosadas y con una conexión a los aparcamientos de la calle Alta.
Viviendas en edificio plurifamiliar y aparcamientos en sótano, en ese gran solar de la calle Mesones que hace esquina con la calle López Sánchez (Amargura); si nos adentramos en la calle, hay algunas edificaciones de cierta superficie de solar que resulta suficiente para promoción de otras viviendas con sus aparcamientos. Si nos fijamos en la calle Amador de los Ríos (Llana), desde su comienzo ya se puede uno fijar donde se hace, hasta necesario, actuar para recuperar edificios que su ruina los llevará por delante si se dejan languidecer. Entre la calle Enrique de las Morenas (Estrella) y la calle Pedro Gálvez y más hasta la calle san Bartolomé, se encuentran edificaciones a las que prestar ojo para operaciones de rehabilitación o demolición y con nuevas edificaciones poder ofrecer viviendas de calidad a los jóvenes.
Las actuaciones de construcción de nuevas o reformas de rehabilitación en estas calles-ejes podrían ser la punta de lanza que abriera el camino de seguir profundizando por las calles del Casco antiguo en operaciones similares. Sin olvidar lo que decía antes, sobre “servicio básico de salud, aparcamientos, mercado, guarderías, escuelas, bibliotecas de barrio…y también elementos exteriores, calles y plazas, impulsadores de vida, de lo socialmente relevante”.
La idea y su plasmación en realidad, se puede llevar varios años, pero eso significa que se gobierna para lo que es socialmente útil, buscando solución a los problemas. Lo demás que se haga sin utilidad a la comunidad, encierra un tufo electoralista que puede satisfacer solo a otras narices con pituitarias de un olfato inaprensible para la Política, si con mayúscula, la que nos surge con el pensamiento crítico y sus habilidades.
En la parte pobre de la ciudad ¡si, pobre!, ya está bien de zona humilde, desfavorecida, etc., es donde hay que gastar para la mejora de la vida de sus pobladores. Es al hijo enfermo donde la madre pone toda su atención. ¡atender a los otros… a los de otro nivel de la ciudad, de acuerdo. Pero luego hay que volver al enfermo.
¡Ganó aquel, pero este perdedor tenía razón!
CARLOS ARENAS BLANCA
Primer Alcalde de la Democracia.
Abril 1979-Mayo 1983

