Faltan 343 días para el inicio de la Semana Santa 2023.

 

         Hace una semana, con la entrada en la parroquia de Guadalupe de la imagen Nuestra Señora del Rosario,  se cerraban las puertas de una Semana Santa 2022 que se ha vivido con intensidad tanto en el mundo cofrade como por el público en general.

         Es hora de hacer un pequeño balance a estos intensos siete días que se han vivido en nuestra localidad y que han venido precedidos por una cuaresma apasionada, llena de actos a los que el mundo cofrade ha acudido en gran número.

         La Semana Santa volvió a ofrecer muchos momentos de emociones y sensaciones, olvidados en dos últimos años por la pandemia. Desde el Domingo de Ramos vecinos y visitantes se echaron a las calles para participar en los desfiles cofrades. Estos dos años de ausencias, han tenido “la culpa” de esa presencia masiva de hermanos en los desfiles y el numeroso público viendo las procesiones. Días tras día esta era la nota común que se podía apreciar en nuestra localidad, hemos tenido una Semana Santa de las antiguas, jornadas de bullas con la particularidad del uso de las mascarillas entre la gente.

         En la memoria aparecía esas imágenes donde los “hermanos de acera” llenaban el recorrido de las procesiones, tras unos años donde el público ha flaqueado durante el recorrido por donde transitaban las imágenes de nuestros titulares.

         La Agrupación de cofradías, cofradías y la multitud de hermandades se han de felicitar por haber recuperado el esplendor en esta Semana Santa que ha estado llena de emotividad, y con éxito de organización.

         También hay que mencionar algunos momentos grises que hemos vivido, como el excesivo parón que tenía lugar el Viernes Santo, tras la llegada a la plaza de la Constitución de las hermandades. La reanudación de la estación de penitencia se producía pasadas las tres de la tarde, lo que provocaba que la Virgen de los Dolores atravesara la puerta de San Francisco después de la seis de la tarde. Hay que destacar también la falta de costaleros para llevar las andas que han tenido algunas hermandades, cuyos hermanos de andas ha tenido que realizar un gran esfuerzo para culminar el recorrido.

         Autoridades eclesiásticas, Agrupación y Cofradías han de reflexionar sobre estos temas de cara a la Semana Santa 2023.

 

Espaldarazo económico al comercio y hostelería.

         Un comentario común tenía lugar entre los baenenses, “han venido muchos forasteros”. La gran cantidad de visitantes que a lo largo de estos siete días inundaban las calles de Baena han propiciado un gran impacto económico en los comercios y la hostelería de Baena. La gente quería disfrutar de nuestra Semana Santa con normalidad llenando los establecimientos hosteleros días tras día, encontrar una mesa para comer ha resultado casi imposible si no habías reservado previamente. Las ventas en todo tipo de comercios se han incrementado notablemente. Los visitantes querían volver a su destino haciendo acopio de nuestro oro líquido, de nuestros productos cárnicos, de nuestras exquisiteces. Bienvenido este pequeño agosto para nuestros comerciantes y hosteleros.

Aparcamientos asignatura pendiente en la Semana Santa

         Cortos se han quedado los aparcamientos que el Ayuntamiento había creado, estos se llenaban rápidamente, teniendo que aparcar coches en lugares bastantes alejados. Las obras, aunque no han impedido el recorrido de las procesionales de las hermandades baenenses, si han supuesto molestias para vecinos y foráneos en estos días. Si bien es cierto que tampoco ha sido el caos que anunciaba un partido político.

         En el ámbito sanitario la Semana Santa no se inició con buen pie, el viernes de dolores numerosos vecinos y visitantes se intoxicaban con un lote de caracoles en mal estado. El virus un poco olvidado en nuestro día a día reaparecía con contundencia a finales de semana, los contagios se multiplicaron estas jornadas de convivencia en algunos cuarteles de hermandades. Los test de antígenos se agotaban en las farmacias, crecían exponencialmente los contagiados, aunque gracias a las vacunas han podido pasar su cuarentena en sus domicilios sin grandes complicaciones.

         Si esta es la Semana Santa que queremos, sería conveniente todos los actores que participan en esta semana grande se reúnan y se pongan a trabajar para pulir defectos de cara a la Semana Santa de 2023. Tan solo queda 343 días para empezar de nuevo.

 

,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.