miércoles, julio 29, 2026
BBaenaHoyLola Ruiz ArrebolaOpinión

Escuela ¿Municipal? de Teatro

Lola Ruiz Arrebola

     Cuando comencé esta colaboración con BaenaHoy venía para hablar de Cultura, con mayúscula. Exponía que en mi concepto de Cultura era fundamental la participación pública y ciudadana y que la gestión cultural por parte de técnicos y políticos no puede realizarse al margen de la ciudadanía.

      No en pocas ocasiones la Cultura tiene nombre y apellidos. En Baena tenemos buenos ejemplos en diferentes campos. En el campo de la formación en teatro ese nombre es Cristóbal Pérez Jorge. Esto no quiere decir que Cristóbal tenga la exclusiva para llevar a cabo esta actividad, pero el proceso que se haga debe ser justo y honesto y no aprovecharse de su buen hacer y del trabajo realizado por él en los últimos años para que una empresa foránea se lo lleve calentito. Para las personas que no están al tanto describamos los hechos.

      Este curso arranca la Escuela Municipal de Teatro con Cristóbal Pérez Jorge al frente, al igual que los años anteriores. Se presenta públicamente a comienzos de septiembre en el Ayuntamiento con Cristóbal, quien lleva a cabo la búsqueda y recepción de inscripciones, diseña los grupos y selecciona y adapta las diferentes obras de teatro. Después de feria, como todos los años, empezamos las clases, con todo este trabajo ya realizado por él.

      Y ahora nos acabamos de enterar que Cristóbal Pérez Jorge no continuará al frente de la Escuela Municipal de Teatro y de que el contrato público emitido al efecto se lo lleva una empresa que viene de fuera y con cero experiencia en el desarrollo de Escuelas de Teatro.

      Nos dirán que era la oferta más económica, la diferencia es poco más de 86 euros al mes, y ya sabemos, y lo comprobaremos próximamente con otros ejemplos cercanos, que la ley de contratos no obliga a seleccionar la oferta más económica, sino la más convincente, entrando en juego otros muchos argumentos a tener en cuenta para elegir la mejor opción. Lo vemos con otras contrataciones de este mismo ayuntamiento y también de esta misma empresa en otros lugares. Ya sabemos que nadie da duros a cuatro pesetas.

      Nos dirán que han ofertado un número mayor de actividades, cuando no tiene sentido decir que se van a realizar más actividades si no hay proyecto sobre qué actividades se desarrollarán, cuándo y dónde. Esto nos hace pensar que, en este caso, también se repita lo que ya ha ocurrido con esta empresa en otros ayuntamientos, que no cumpla. Navegando por internet cualquiera puede comprobar la denuncia contra esta empresa por no cumplir su obligación contractual. Si en lugares dónde estaban detalladas las obligaciones no han cumplido, ¿qué pasará aquí cuándo ni tan siquiera se puedan realizar por otras variables como la falta de alumnado? Veinte puntos perdió Cristóbal Pérez Jorge por no poner un sí en actividades complementarias, entendiendo que no se puede comprometer a algo que no está detallado o por no conocer el grado de disponibilidad de su alumnado.

     En este sentido, y personalmente como alumna, es necesario denunciar las pretensiones del equipo de gobierno municipal para usar al alumnado de la escuela como mano de obra barata, que se encargaría de realizar múltiples representaciones de ocio y turísticas. Pienso que debieran tener su correspondiente contratación de forma independiente y a la que puedan acceder todo tipo de compañías de teatro. Entiendo que la obligación de realizar un pregón de carnaval o animar la actividad turística en Torreparedones se extralimita de la necesidad formativa de quien quiere aprender teniendo al teatro como hobby.

      Mientras tanto, esta misma semana nos contaba Cristóbal el trágico desenlace en una de las clases. La primera reacción, en los grupos infantiles, los niños y niñas llorando, así como padres y madres muy indignados. Inmediatamente después, y de manera espontánea, se inicia una campaña de recogida de firmas.

      En estos momentos desconocemos si el propio ayuntamiento se mostrará sensible ante esta situación, pensando que todavía es posible revertir la situación. No obstante, poniéndonos en el peor de los escenarios, somos muchos los alumnos y alumnas que seguiremos organizándonos para continuar el trabajo desarrollado, aunque la Escuela de Teatro pierda el apelativo de Municipal y tengamos que buscar recursos externamente, pues la prioridad debe ser que la Escuela de Teatro no desaparezca, como estamos convencidos que ocurrirá si llega una empresa de fuera y sin experiencia.

      Tiempo habrá en un futuro próximo de conocer quién es esta empresa y cómo llega a Baena, pues es de sobra conocido que, para este tipo de proyectos, estas empresas no se presentan si no son invitadas, máxime cuando no son especialistas en la materia.