miércoles, julio 29, 2026
BCabildo

Elecciones en la Cofradía de la Entrada Triunfal: ocho años de gestión, cuentas saneadas y nuevos proyectos en el horizonte

La Cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén abre una nueva etapa. El Cabildo General Ordinario celebrado en el Centro Interparroquial San José ha aprobado la convocatoria de elecciones a hermano o hermana mayor, activando así el proceso electoral tras cumplirse los ocho años de mandato de Pablo Lucena al frente de la cofradía.

El calendario ya está marcado en rojo. El plazo de presentación de candidaturas permanecerá abierto hasta el 15 de marzo, mientras que la jornada de votación —si se cumplen los plazos previstos— se celebrará el sábado de Gloria, 4 de abril, en horario de 10:30 a 13:30 horas, en las dependencias del propio Centro Interparroquial San José.

Ocho años de balance: patrimonio reforzado y economía saneada

Durante el cabildo se presentó una memoria de gestión que resume una etapa intensa en proyectos y reformas. Entre las actuaciones más destacadas figuran la restauración de la imagen titular, la adquisición y ampliación de nueva candelería, la reforma de la capilla, la intervención en el anda de la Virgen y la incorporación de dos nuevas figuras infantiles —los conocidos niños hebreos— que procesionaron por primera vez el pasado año y fueron bautizados cariñosamente como “Pablo” y “Ana”.

“Se deja todo pagado, sin números rojos”, subrayó el actual responsable, insistiendo en que la cofradía afronta el relevo “con la arca saneada y proyectos en mente”. Entre ellos, la mejora de la capilla —afectada por humedades en varias zonas del templo— y nuevas actuaciones en las andas, siempre condicionadas a la disponibilidad económica. “Poquito a poco, pero primero hay que apañar dinero”, resumía con realismo.

Un mandato marcado por la unidad… y el recuerdo

El balance no ha sido solo material. La junta de gobierno ha querido agradecer el respaldo constante de los hermanos y, de forma especial, el trabajo compartido en momentos difíciles, como la pérdida de miembros muy queridos de la corporación. También ha habido espacio para el reconocimiento a los pregoneros infantiles que, año tras año, han consolidado una cita que hoy es ineludible en la agenda cofrade local.

El último pregón, protagonizado por un joven de apenas 13 años, fue definido como “muy familiar, muy sentido y muy completo”. Cincuenta minutos de intervención que recorrieron la manifestación pública en la calle, el patrimonio cultural y la unidad entre colas blancas y negras. “No se dejó nada atrás”, se escuchó en el cabildo, en un ambiente de satisfacción compartida.

El Taller Cofrade Infantil: catequesis viva con más de 100 niños

La jornada del pasado sábado no se limitó al cabildo. Por la mañana, la Parroquia de Santa María la Mayor acogió una nueva edición del Taller Cofrade Infantil, una iniciativa que suma ya seis ediciones —ocho años desde su puesta en marcha, descontando el parón obligado por la pandemia— y que este año reunió a más de 100 niños y niñas de distintos grupos parroquiales.

Más que una actividad complementaria, el taller se ha consolidado como una auténtica jornada catequética. Los pequeños pudieron contemplar la imagen del Cristo del Perdón a escasa distancia, generando asombro y numerosas preguntas. El hermano mayor de la Cofradía del Cristo del Perdón, Julián Muñoz, explicó el significado de la imagen y la dimensión espiritual de la estación de penitencia, acercando a los niños al corazón mismo de la tradición cofrade.

También intervino Francisco Cassani, hermano mayor de la Virgen de la Cabeza, quien desgranó la vida interna de cada hermandad y el sentido comunitario de la fe vivida en cofradía. Tres hermanos de la Entrada Triunfal participaron igualmente en la formación, reforzando el carácter transversal del encuentro.

El taller concluyó con un desayuno compartido en la plaza, en un ambiente de convivencia que refleja la fortaleza de la base juvenil. La iniciativa no solo forma en liturgia y patrimonio, sino que crea vínculos, despierta vocaciones cofrades y asegura el relevo generacional.