El bloqueo al Plan Invierte 2026 deja en el aire millones para reparar los daños del temporal en la provincia de Córdoba
La batalla política en la Diputación de Córdoba ha dejado en suspenso una inyección económica clave para los ayuntamientos tras uno de los inviernos más duros de los últimos años. El rechazo en pleno a la tramitación urgente del Plan Invierte 2026 ha abierto un nuevo frente institucional que, según el equipo de gobierno provincial, retrasa al menos dos meses la llegada de fondos esenciales para reparar caminos rurales, infraestructuras viarias y edificios públicos dañados por el reciente temporal.
La comparecencia celebrada en la sede del Partido Popular de Baena, con la presencia de la portavoz municipal Cristina Piernagorda y del vicepresidente primero de la institución provincial, Andrés Lorite, puso el foco en una decisión que el PP califica de “bloqueo político” por parte de tres grupos de la oposición: Partido Socialista Obrero Español, Izquierda Unida y Vox.
Millones paralizados en plena reconstrucción
El Plan Invierte es el principal instrumento de asistencia económica directa a los 77 municipios de la provincia. Se aprueba anualmente y permite a los ayuntamientos priorizar proyectos de competencia municipal con financiación provincial.
Para 2026, el gobierno provincial planteó iniciar el programa con una dotación de 10,5 millones de euros —la misma partida inicial que en 2025— y ampliarlo posteriormente con la incorporación de remanentes hasta alcanzar una cifra “histórica”, una vez liquidado el presupuesto del ejercicio anterior en marzo.
La clave estaba en la urgencia. El equipo de gobierno pretendía acortar plazos y activar el programa en febrero para que los ayuntamientos comenzaran de inmediato la tramitación de proyectos y la planificación de obras. Sin embargo, la negativa de los tres grupos de la oposición impidió siquiera su aprobación por trámite urgente.
El resultado: la activación del plan queda pospuesta previsiblemente hasta abril, cuando puedan incorporarse los remanentes presupuestarios.
Caminos rurales, carreteras y colegios: los daños que esperan
El trasfondo no es menor. Desde mediados de enero hasta febrero, la provincia ha soportado un tren de borrascas con lluvias intensas y viento persistente que ha provocado cortes de carreteras, desprendimientos, arrastres de barro y desbordamientos de arroyos.
La red provincial, con 2.500 kilómetros de carreteras, ha sufrido incidencias continuas. Según explicó Lorite, el refuerzo presupuestario en el contrato de conservación —que pasó de 5 a 12 millones de euros anuales— ha permitido actuar con mayor agilidad. Aun así, la reconstrucción total exige más recursos y coordinación con los ayuntamientos.
En municipios como Baena, el impacto es especialmente sensible en los caminos rurales, fundamentales para el sector agrícola en plena campaña de aceituna, además de en parques, edificios públicos y centros educativos.
Minoría y tensión política en la Diputación
El gobierno provincial del PP gobierna en minoría, a un diputado de la mayoría absoluta, lo que obliga a pactos puntuales. Desde el equipo de gobierno se insiste en que la negativa responde a “tacticismo político” en un contexto preelectoral.
La oposición, por su parte, no respaldó la urgencia de la medida, lo que ha generado una confrontación abierta en el ámbito institucional.
Más allá del cruce de reproches, lo cierto es que la demora impacta directamente en la capacidad de reacción de los ayuntamientos ante una situación extraordinaria. Cada semana sin fondos aprobados supone retrasar licitaciones, contrataciones y obras urgentes.

