El Salmorejo Flamenco se anota un éxito artístico y de público en una edicións donde la magia se quedó en el escenario
El Salmorejo Flamenco uno de los mejores que hemos tenido en los últimos años, con lleno total de público y aficionados de los distintos pueblos de la comarca y de Córdoba, entre los que pudimos saludar al cantaor Rafael Ordóñez, al presentador y buen aficionado, Rafael Guerra y otros representantes de artistas y mundo del flamenco. En un ambiente festivo y con ganas de feria, comenzó el festival a las 21:30 h., y terminó a las 3 de la mañana. Todos los artistas brillaron con luz propia y tenían ganas de cantar, pues el cartel estaba preparado para que hubiese una sana competición. Nuestro paisano Manolo Párraga, abrió la noche, acompañado a la guitarra por Manuel Martínez, profesor del Conservatorio Superior de Música de Córdoba y un guitarrista excepcional, con el que Manolo Párraga, tiene una gran sintonía.
Manolo tuvo una actuación magistral, en la linea sería y comprometida con el flamenco que el sabe y nos tiene acostumbrados, pero añadiéndole el plus de responsabilidad de saber que estaba cantando en su pueblo y formando parte de un cartel de primerísima calidad; el acompañamiento que le hizo nuestro también paisano, Manuel Martínez, fue ejemplar, no trató de lucirse en ningún momento, buscando el sonido flamenco y especial de su guitarra, cosa que logró desde el principio hasta el final. Lástima que siendo tan buen guitarrista, no disfrutemos más de su toque en Baena.
Antonio Haya ” El Jaro”, ya hemos dicho en otras ocasiones que es un cantaor de raza, capaz de hacer grande todos los cantes que interpreta, mucho más acompañado de la guitarra de Antonio Carrión, que es uno de los guitarristas actuales más valorados por los cantaores para el acompañamiento. La bailaora Lola Pérez, hizo un auténtico recital de baile bien hecho, conjugando su bonita figura con unos brazos….bien colocados y una técnica de pies asombrosa. En su intervención dejo constancia de su sabiduría flamenca, de su gran técnica y por su puesto de la grandeza de su baile, que interpreta con la gracia de una bailaora que tiene entre sus reconocimientos el “Premio Matilde Coral”, obtenido en el XVII, Concurso Nacional de Arte Flamenco en Córdoba, en el año 2004. 
Lola fue brillante, gustó e impresionó al público con su baile por Alegrías y por Bulerías, dos coreografías muy bien escogidas y perfectamente ejecutadas. En su actuación estuvo acompañada de la guitarra de Manuel Flores, el Cante del Güeñi y la Percusión de su hermano, el músico José Antonio Pérez, un grupo experto en el acompañamiento al baile al que ya hemos podido ver en otras ocasiones y admirar el arte y el oficio que tienen.
Después le tocó el el turno a Esther Merino, cantaora de Gebora – Badajoz, que demostró con creces porque se considera una de las grandes representantes del cante de Extremadura, sin embargo Esther, es poseedora de una gran voz y un conocimiento profundo de los cantes aprendidos en su juventud y perfeccionados a la luz de su experiencia cantaora y de su formación en la Fundación Cristina Herens. Esther Merino, era la primera vez que venía a cantar a Baena y nos sorprendió gratamente, por su bien hacer flamenco, su elegancia y compostura en el escenario, que nos recordaba a las grandes maestras de otros tiempos, cantó tan bien que nos supo a poco y nos. quedamos con las ganas de volver a escucharla pronto otra vez. En su actuación estuvo acompañada magníficamente del Niño Seve a la guitarra y de Manuel Barba y Manuel Bellido a las Palmas. 
A continuación le tocó el turno a Rubito Hijo, joven y consolidado cantaor como uno de los grandes referentes del flamenco actual, heredero de la mejor tradición cantaora de La Puebla de Cazalla, en la que ha “bebido” en su familia desde pequeño. De su recital, destacamos unas Peteneras llenas de grandeza y una tanda de Soleares ejecutadas con conocimiento y maestría, también nos deleitó con otros cantes, en perfecta conjunción con el guitarrista Antonio Carrión, que como ya hemos dicho anteriormente, es un tocaor de los que saben su oficio y es capaz de sacar lo mejor de los cantaores a los que acompaña, por algo fue reconocido con el Giraldillo de acompañamiento, en la Bienal de Sevilla en el 2010.
Por fin llegó el turno de la jovencísima cantaora Reyes Carrasco, que con su juventud, su conocimiento de los cante, su gracia y saber estar en el escenario, puso el “broche de oro”, de esta gran noche Flamenca, tuvo una actuación completísima, con enjundia y donosura flamenca, es difícil cantar mejor la tradición y a la vez que suene a nuevo, su frescura y saber estar en el escenario, le dan a su cante, una dimensión de novedad difícilmente de superar. Sinceramente pienso que estamos ante uno de esos fenómenos artísticos que aparecen muy de tarde en tarde en el mundo del flamenco y que están llamados a “enganchar” a las nuevas generaciones y dar continuidad a nuestro milenario arte andaluz. Reyes Carrasco, estuvo acompañada en su intervención por su madre, la cantaora María José Carrasco, los palmeros Manuel Barba, Manuel, Manuel Bellido y la guitarra del Niño Seve, un grupo de lujo para una gran cantaora, el Niño Seve, con su guitarra, estuvo genial, creó y recreó sus propias falsetas, poniendo de manifiesto que es un guitarrista comprometido con la evolución de la música flamenca desde el respeta la tradición.
En fin, una gran noche Flamenca, un Salmorejo Flamenco, de los que no se olvidan, pues el duende y el bien hacer, estuvo presente toda la noche y brilló con fuerza, en un recinto municipal, arreglado y actualizado para lucir en la feria que comienza y que esperamos que sea un éxito. Al menos la Corporación Municipal con su Alcaldesa, María Jesús Serrano, al frente, están haciendo grandes esfuerzos por impulsar no solo la Feria de Baena, sino también el flamenco como identidad cultural de los Baenenses, cosa que los aficionados y el pueblo de Baena le agradecemos.
Rafael Serrano Castro

