Baena ha vivido un extenso fin de semana con grandes actividades culturales
Baena ha podido disfrutar en este fin de semana de numerosos eventos con los que el público ha podido divertirse en unas calorosas noches estivales. El pasado jueves comenzaba la IV edición del Festival de Teatro que año tras años se va consolidando. El interés y empeño de Cristóbal Pérez Jorge, director de la Escuela Municipal de Teatro de Baena, y la participación de dicha escuela, así como de diferentes asociaciones, junto a la colaboración del Ayuntamiento y la gran asistencia de público, lo hacen posible. Poder disfrutar en uno de los enclaves históricos más característicos de Baena, nuestro Castillo, en el corazón de la Almedina, de unas agradables y divertidas noches de verano se está convirtiendo en una costumbre.
La Escuela Municipal de Teatro ha representado “Lisístrata”, el jueves día 3 de agosto, y este año la colaboración ha venido por parte de la Asociación Cultural Zenobia de Puente Genil con la obra “Cuatro corazones con freno y marcha atrás”, el viernes día 4. Dos divertidísimas comedias que ponen de manifiesto el enorme esfuerzo que hay detrás de cada representación. Los continuos golpes de humor de ambas, unidos al inigualable entorno donde se representaban, hicieron olvidar al numeroso público el calor del verano por unos momentos. (Lola Ruíz).
Fiesta Julileo 2023
A la misma hora que tenía lugar la segunda representación teatral, en el triángulo comprendido entre la calle Alta, San Bartolomé y Mesones la gente acudía a celebrar la fiesta del jubileo. Una verbena cargada de recuerdos que su organizadora Paqui Plaza, trata de evitar que se pierda. Como en el año pasado el publico sobrepasó las expectativas de los organizadores acudiendo en gran volumen a la verbena. Donde disfrutaron de los productos de la barra del centro de mayores, el concierto musical del grupo Radio Paraíso.
Los ansiados botijos y canarios se agotaron un año más, a pesar de incremento de botijos que trajo Paqui desde la Rambla. Al final de la noche tuvo lugar la elección de los abuelos más longevos del Jubileo, siendo los homenajeados: José Quintero y Antonia Cañete.
Flamenco local en estado puro
Para rematar el fin de semana de actividades, gran acogida, en la Peña Flamenca, del espectáculo de los hermanos Párraga, junto a los guitarristas Javier Moral y Luis Cortés, lograron recrear un ambiente flamenco de fraternidad admirable, fue de esos momentos en los que el “duende” se apodera de los artistas y se transmite de manera colectiva a todos los aficionados presentes.
Extraordinaria velada flamenca la que disfrutamos la noche del sábado en la Peña Flamenca Baenenses. Los hermanos Manuel y Álvaro Párraga, junto a los Guitarristas Javier Moral y Luis Cortés, lograron recrear un ambiente flamenco de fraternidad admirable, fue de esos momentos en los que el “duende” se apodera de los artistas y se transmite de manera colectiva a todos los aficionados presentes.
El recital fue un derroche de flamencura, entusiasmo y buen hacer flamenco, con las instalaciones de la Peña abarrotadas de un público deseoso de escuchar buen cante. Comenzó su actuación Álvaro Párraga, con un cante por martinete y toná a la vieja usanza, recordándonos los aires de los puertos y de Jerez, después acompañado a la Guitarra por Luis Cortes, siguió cantando por Granaína y Media, Solea Apola, Alegrías, Tarantos, Tangos y Bulerías. Fue una actuación completísima.

Manolo Párraga, con su fuerza, conocimiento y una voz esplendorosa, hizo un recital completísimo, cantando los cantes de Trilla, Ara y Siega, después, continuó cantando por Malagueñas, de la Peñaranda y de Baldomero Pacheco, rematando con una Rondeña y la Javera, Seguiriyas y Cabal de Molina , Cantiñas y Tanguillos de Cádiz, Fandangos de Huelva, de distintos estilos, Bulerías, pasando por las Rancheras de Fosforito, las bulerías de Cádiz y la Jota por bulerías de Chocolate; en su actuación estuvo acompañado de manera ejemplar por Javier Moral, un guitarrista extraordinario, de alta escuela.
En un ambiente cada vez más flamenco y con un público entregado, feliz y contento, terminaron los dos hermanos su recital cantando por fandangos, naturales y la famosa letra de Manuel Torre, ” Abre que soy el moreno”.
Como decía al principio fue una noche flamenca de categoría, llena de magia y buen hacer flamenco, con dos cantaores que por su conocimiento del buen cante y del compás, por su entrega y generosidad sin límites, deberían estar mucho más reconocidos de los que están en los ámbitos flamencos. Enhorabuena a todo el grupo que supo contagiarnos del buen flamenco y nos hizo pasar a los aficionados una gran velada flamenca. (Rafael Serrano).

