Zuheros se alza como símbolo de orgullo rural
Con una Plaza de la Paz desbordada de emoción, palmas y corazones abiertos, Zuheros volvió a hacer historia el pasado sábado 28 de junio al celebrar la V Gala de Reconocimientos LGTBIQ+, un evento que ya se consolida como una cita imprescindible en el calendario de la diversidad andaluza. Lejos de los grandes focos urbanos, este pequeño pueblo de la Subbética se ha convertido en un referente de libertad, memoria y compromiso, donde el orgullo se vive con autenticidad y calor humano.
Un pueblo que abraza la diversidad con voz propia
“Zuheros seguirá siendo un pueblo orgullosamente diverso, donde nadie debe ocultar quién es ni a quién ama”, proclamó el alcalde Juanma Poyato ante una plaza abarrotada que no escatimó en aplausos. Con palabras que resonaron en lo emocional y lo político, recordó además los 20 años de la histórica aprobación del matrimonio igualitario bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en un guiño al valor de las conquistas sociales.
Tras él, la teniente de alcalde Susana Ruiz dio lectura al manifiesto en apoyo del colectivo LGTBIQ+, acompañada por la concejal de Aznalcóllar, Rocío López, en un gesto de unión institucional que traspasa fronteras municipales.
Premios con alma andaluza y memoria encendida
Los galardonados de esta edición compartieron un hilo común: el coraje de ser y de hacer desde el arte, la cultura o la memoria viva. Entre ellos, el reconocido bailaor Mario Bueno, coreógrafo y alma del programa “A Tu Vera”, deslumbró no solo por su trayectoria, sino también por su energía sobre el escenario en una actuación que conjugó fuerza flamenca y orgullo sin concesiones.
También fue homenajeado el actor y escritor Jaime Riba, natural de Vera (Almería), cuya carrera combina teatro, televisión y literatura. Su reciente éxito con la serie “Jódete Jorge” y su novela “Urraca, Urraquita, Urraquitita” demuestran que la narrativa diversa encuentra cada vez más espacio y eco.
El momento más sobrecogedor llegó con Paco Rodríguez, o “Paco Sevilla” como era conocido en los tablaos de Madrid, superviviente de la represión franquista y símbolo de una generación silenciada. Las lágrimas brotaron cuando Mayte Adrián le interpretó su canción favorita de Rocío Jurado, “Punto de partida”, en un homenaje íntimo y poderoso que arrancó un nudo en la garganta de todos los presentes.
Fiesta, arte y resistencia desde lo rural
La gala fue también una celebración de vida y alegría, con la deslumbrante actuación de Cristel Daila, drag queen llegada desde Rute, y la sesión musical del periodista y escritor Carlos Barea, que convirtió la plaza en una pista de baile popular y reivindicativa.
Lejos del estereotipo de un entorno rural ajeno a las luchas sociales, Zuheros demuestra con hechos que el respeto, la libertad y la visibilidad no son patrimonio exclusivo de las grandes ciudades. Esta quinta edición de “Zuheros con Orgullo” reafirma que el corazón de la igualdad también late con fuerza entre callejuelas blancas, balcones floridos y plazas con historia.

