¿Y en Baena qué?
Muchas veces hemos oído las declaraciones de los políticos locales sobre el potencial que tiene nuestro pueblo para el turismo gracias a nuestra historia, cultura, tradiciones, artesanía y sobre todo a nuestro oro líquido, que sirva como generador de una actividad económica. Sin embargo, estas declaraciones no traspasan de la impresión en un power point, diluyéndose en el aire.
Toda esta reflexión viene al ver la iniciativa de otros pueblos de nuestro alrededor para poner en marcha año tras año una serie de ferias, eventos donde han dado a conocer sus potencialidades a un público cada vez más amplio.
Terminaba, el pasado fin de semana, la Feria de la Matanza de Espejo. Un acontecimiento que ha sido visitado por más de 7.000 personas, que ha dado a conocer una actividad económica de primer orden en la localidad.
Con este evento concluye un circuito de ferias de muestras que han tenido lugar en la comarca cercana a Baena. Comenzó por la feria del queso de Zuheros, que tuvo una gran afluencia de público y que supero todas las previsiones realizadas por los organizadores.
El fin de semana de 14,15,16 de octubre convivieron 3 feria de índole agrícola. La Feria del Olivar de Luque (de carácter bianual) donde se pone en valor la cultura del olivo sus productos derivados. Numerosas actividades tuvieron lugar en la localidad, desde visitas turísticas, degustación de productos en los numerosos stands que estuvieron presentes en este evento provenientes de todas las regiones nacionales.
En Doña Mencía se abrían las puertas, ese mismo fin de semana, la primera edición de la Feria Ecoturística, que aprovechando sus espacios naturales como Parque Natural de la Sierras Subbéticas y la Vía Verde del aceite pretende ser una vía de desarrollo turístico, social y económico nos solo para la localidad sino para los pueblos de la comarca. El numeroso público que acudió a la cita pudo disfrutar de productos ecológico y de proximidad, concursos gastronómicos, poder hacer una ruta de cortijos en bicicleta. Una feria orientada al turismo sostenibles que todo el mundo quiere.
Por último, Castro del Rio celebraba su ya tradicional Feria Ars Olea, décimo quinta edición de la feria de artesanía de la villa cervantina, que contaba con una apretada agenda de actividades en sus tres días de duración donde destacaron los talleres de artesanía, visitas guiadas, catas dirigidas, actuaciones musicales, degustaciones gastronómicas entre otros.
Ya fuera de la comarca, en Cardeña, más de 20.000 personas estuvieron presente en la IX Feria del Lechón Ibérico. Con el lechón ibérico como producto estrella consiguieron atraer a numerosos turistas poniendo en el escaparate a una pequeña localidad cordobesa.
La pendiente cita, tendrá lugar a principios de diciembre con la celebración de Oleo Carteya, la VIII edición de la Muestra de Aceite Fresco de Nueva Carteya, epicentro de la promoción y el impulso de la economía del sector oleícola de la localidad.
Han sido siete importantes eventos que han sabido atraer el interés de los turistas para poner en valor no solo las localidades, sino todos sus productos, sus monumentos, siendo un revulsivo económico para la economía local y en los que ha estado presente Baena de alguna u otra forma. Además de participar, ha llegado el momento de ser anfitrión.
Eventos que a parte del impacto económico que han tenido en las localidades, tanto o más importante ha sido la conocer la rentabilidad que ha tenido en medios de comunicación, redes sociales, agencias turísticas, que sorprendería a más de uno.
¿Y en Baena qué?
Baena cuenta con suficientes elementos para poder crear un evento de primera categoría que nos permita mostrar al público nuestras potencialidades.
Una feria que sirva de escaparate turístico, económico de nuestra riqueza. Que sea el motor de arranque de un turismo sostenible que permita al visitante disfrutar de su historia, cultura, gastronomía y de conocer nuestras puntas de lanza como son la Semana Santa y Aceite de Oliva. Conseguir que el turista se marche con una experiencia de infinitas sensaciones para crear la necesidad de volver.
Para ello es necesario que tanto las autoridades públicas, empresarios, comerciantes, representantes de la sociedad civil se pusieran manos a la obra para pasar de los deseos, aspiraciones, que todo el mundo verbaliza a dejarlos plasmados en un proyecto real, antes hoy que mañana.

