Un regalo de fe y arte: Antonio Díaz Arnido firma el cartel que cierra el centenario de la Cofradía del Resucitado y Nuestra Señora del Rosario
La Capilla de Nuestra Señora del Rosario se convirtió anoche en un espacio de emoción y gratitud. En un ambiente íntimo y solemne, la Cofradía del Santísimo Cristo Resucitado y Nuestra Señora del Rosario presentó el cartel anunciador de los cultos anuales que se celebrarán el tercer fin de semana de octubre, culminando así un año histórico para la Hermandad: el de su Centenario.
El acto, sencillo pero cargado de simbolismo, fue introducido por el Hermano Mayor, Alfonso Rodríguez Polo, quien ofreció una breve reseña de la obra antes de que las Cuadrilleras de la Hermandad descubrieran el cartel ante la expectante mirada de los presentes.
Un cartel con alma, nacido de la gratitud
El cartel lleva la firma del reconocido pintor sevillano Antonio Díaz Arnido, un nombre ya íntimamente ligado a la historia reciente de la Cofradía. Su obra no solo es un ejercicio de técnica y sensibilidad, sino también un gesto de agradecimiento personal: “Este cartel no fue un encargo, sino un regalo del propio artista a la Virgen”, explicaba Rodríguez Polo durante el acto.
El artista había prometido desde 2017 —año en que devolvió a la imagen de la Virgen del Rosario y su Niño la policromía original perdida con el tiempo— que ofrecería un obsequio a la Hermandad. Ese compromiso, nacido de la devoción y la conexión que mantuvo con la imagen durante su restauración, se materializa ahora en esta obra que combina acrílico, lápiz pastel, aerógrafo y fluorescentes, técnicas que dotan a la pintura de una modernidad sorprendente sin perder su esencia sacra.
La Virgen que cobija a todas las hermandades
El cartel, pintado sobre madera, destaca por su fuerza simbólica. En él, la Virgen del Rosario preside la escena con majestuosidad, rodeada por flores cuyos colores representan a las diferentes hermandades que conforman la Cofradía: el rojo de los Judíos, el azul del Resucitado, el amarillo de María Magdalena y los tonos propios de los Romanos.
Díaz Arnido ha querido que todas las hermandades estén presentes, unidas bajo el manto de la Virgen Una idea que refuerza el espíritu de unidad que ha caracterizado este año de celebraciones, donde cada grupo ha tenido su momento de protagonismo.
El artista ha jugado, además, con la luz ultravioleta, logrando que la obra cobre vida en la penumbra, con destellos que evocan una dimensión mística: “A oscuras, el cuadro brilla con una luz interior, como si la propia Virgen iluminara el lienzo”, describen los asistentes.
Los cultos que cierran un año histórico
Los actos culminarán el próximo fin de semana con un triduo en honor a la Virgen —jueves, viernes y sábado—, y con el tradicional Rosario por las calles de Baena el sábado por la tarde, que este año recorrerá un itinerario especial. El domingo, la devoción alcanzará su punto más íntimo con el besamanos a Nuestra Madre del Rosario, poniendo así el broche de oro al centenario de la Cofradía.

