martes, julio 28, 2026
BCarmeli Piernagorda

Tradiciones en Baena para honrar a los que ya no están, entre el recuerdo y la fe

Con el transcurrir del tiempo, como ha pasado con muchas tradiciones, se ha perdido una, que en estos días alegraban las calles de cada feligresía de Baena, cuando la “Chiquillería de la Parroquia”, con una gran espuerta de esparto, iban de casa en casa pidiendo una limosna bien en metálico o en fruta de la temporada (granadas, membrillos, batatas, etc) como pago de estar el Día de los Difuntos tocando las campanas con el triste toque de agonías.

Gracias a Dios no se ha perdido el recuerdo a nuestros seres queridos y aunque algunos estén lejos se desplazan a los cementerios donde tienen su morada eterna, con un ramo de flores como ofrenda de su cariño.

La primera noticia que se tiene de unas flores sobre una tumba es en Israel hace unos 13.000 años (hoy de colocan piedras en las tumbas judías) y desde entonces diferentes civilizaciones han utilizado las flores para honrar a sus difuntos.

Otra tradición para los creyentes es rezar a nuestros difuntos, era muy normal el día 2 de noviembre levantarse a primera hora del amanecer para asistir a la Eucaristía que se celebraban una tras otra, hasta tres seguidas.

Otra costumbre que en algunas casas ha desaparecido, era encender unas lamparitas (mariposas en abundante aceite), recuerdo que mi madre lo hacía en un tazón de porcelana, las encendía a las doce de la noche del día 1 hasta las doce de la noche del día dos, a veces las sombras en la oscuridad te hacían ver fantasmas.

Quizás no conozcamos el significado de las flores que solemos llevar nuestros seres queridos pero cada una lo tiene como son entre otras:

-Crisantemos (quizá lo más utilizada por ser la flor de esta época) simboliza la eternidad y lo blanco además la pureza del alma.

-Gladiolos, simboliza el ascenso del alma al cielo, la felicidad, la alegría, fortaleza, lealtad etc.

-Claveles, además de ser una flor española, tiene un significado de sentimiento en el rojo a sentimiento de amor intenso hacia el fallecido, el blanco la pureza del alma ,el amarillo la luz que él sigue llevando a la familia y es rosa un recuerdo.

– Las rosas es el símbolo del amor, las rojas hablan en una unión interna con el difunto, la blanca además expresa la pureza del alma del difunto, y también un nuevo comienzo en la vida eterna.

Gracias a la evolución económica hoy los cementerios también han ido mejorando y lo que antes eran sepultura en tierra con una baranda de hierro o una cuna como era llamado popularmente, hoy son suntuosos panteones y nichos donde abundan las flores tanto artificiales como naturales.

Como dijo el Papa Francisco en el rezo del Ángelus del día 2 de Noviembre del 2014: “La tradición de la Iglesia siempre ha exhortado al rezar por los difuntos, en particular ofreciendo por ellos la celebración de la Eucaristía.

El recuerdo de los difuntos, el cuidado de los sepulcros, y los sufragios son testimonio de confianza esperanza arraigada en la certeza que la muerte no es la última palabra sobre la suerte humana, puesto que el hombre está destinado a una vida sin límite cuya raíz realización están en Dios”.

Carmeli Piernagorda