Robo en el templo de Santa Marina: los ladrones destrozan puertas centenarias y profanan la imagen de la Virgen de la Esperanza
La madrugada de este jueves, la tranquilidad del barrio de Santa Marina se vio rota por un suceso que ha conmocionado a la comunidad cofrade de Baena: un robo en el templo de la Ilustre Archicofradía de la Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús del Prendimiento. Los ladrones, que actuaron con precisión y aparente conocimiento del lugar, accedieron al interior del recinto alrededor de las 4:00 de la madrugada, causando destrozos y profanando uno de los espacios más emblemáticos de la devoción local.
Según relató Verónica Agundo, Hermana Mayor de la Archicofradía, los delincuentes entraron por los patios del colegio colindante, hasta llegar al templo. “Han reventado todas las puertas que se han encontrado. Incluso intentaron forzar la puerta grande, una pieza muy antigua y característica, que ha quedado destrozada”, lamentó visiblemente afectada.
Aunque no lograron acceder por la entrada principal, rompieron los hierros de una ventana para colarse dentro de la sacristía, donde destrozaron el bombín de la cerradura y revolvieron todo a su paso.
“Han sacado todas las cosas de los cajones, pero allí no hay nada de valor, solo telas y materiales para los altares”, explicó Agundo, que confirmó que es la tercera vez que la cofradía sufre un robo en el templo de Santa Marina.
Sin embargo, en esta ocasión los asaltantes sí se llevaron algo de valor sentimental y religioso: un broche de la Virgen de la Esperanza con su nombre grabado, una pieza donada por una devota hace años como cumplimiento de una promesa. “Le arrancaron los broches del pecho y destrozaron el pecherín de la Virgen. Por suerte no hubo daño físico a la imagen”, detalló la Hermana Mayor.
Los ladrones dejaron tirado otro broche redondo sin valor, pero se llevaron el principal, estimado en unos 300 o 400 euros, aunque su importancia para la cofradía es, sobre todo, emocional y devocional.
Cámaras, alarma y una sensación de impotencia
El templo contaba con sistema de alarma y cámaras de seguridad, que registraron la entrada de los encapuchados. “Sabían que había cámaras, porque se taparon la cara en todo momento. La Guardia Civil ya tiene las imágenes y está investigando”, indicó Agundo.
Pese a la presencia de estos dispositivos, el sentimiento en la comunidad es de impotencia y desprotección. “Lo que más miedo nos da no es que se lleven los objetos, sino que puedan dañar las imágenes. Un tirón mal dado puede hacer caer a la Virgen entera”, advirtió la Hermana Mayor.
Una ola de robos en templos de la comarca
El suceso de Santa Marina no es un hecho aislado. En las últimas semanas se han registrado otros robos en iglesias de la comarca, incluido uno en la localidad de Luque, lo que hace temer que se trate de una misma banda operando en la zona.
La Archicofradía ya ha interpuesto la correspondiente denuncia y estudia reforzar la seguridad en la sacristía, el punto de acceso habitual en los tres robos sufridos.

