miércoles, julio 29, 2026
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Baena rinde homenaje al arquitecto Juan Cuenca por los 25 años de la rehabilitación del Teatro Liceo

El Ayuntamiento de Baena ha rendido homenaje al arquitecto cordobés Juan Cuenca con motivo del 25º aniversario de la rehabilitación del Teatro Liceo, una obra que marcó un hito en la recuperación del patrimonio arquitectónico local. El acto, presidido por la alcaldesa María Jesús Serrano, puso en valor la contribución del reconocido arquitecto a la modernización urbana y cultural del municipio, destacando su papel en la transformación de espacios emblemáticos que hoy definen la identidad arquitectónica de Baena y su comarca.

La alcaldesa, María Jesús Serrano, destacó durante su intervención que “Baena le debía este modesto pero sentido homenaje a Juan Cuenca”, subrayando el papel del arquitecto en la modernización de la ciudad. Serrano recordó que Cuenca fue responsable de rehabilitar espacios emblemáticos como el propio Teatro Liceo, el Ayuntamiento y el pabellón deportivo municipal, obras que situaron a Baena “a la vanguardia en infraestructuras y equipamientos culturales”.

“Juan Cuenca es un referente vivo de la arquitectura cordobesa, española y mundial”, afirmó la regidora, ensalzando su visión de una arquitectura “entendida como comunión con el ciudadano, funcional y con identidad propia”.

Serrano también rememoró su etapa como consejera de Fomento y Vivienda, cuando ambos coincidieron en la entrega del Premio Europa Nostra, otorgado por la rehabilitación del entorno del Puente Romano de Córdoba y el Centro de Recepción de Visitantes, un proyecto firmado también por Cuenca.

“Una obra íntima y con alma”

Juan Cuenca agradeció la iniciativa de la alcaldesa y confesó que el Teatro Liceo ocupa un lugar especial en su trayectoria “De todas mis obras, esta tiene un carácter íntimo, acogedor, casi sentimental. Es una de las que más llevo dentro”.

El arquitecto explicó que el reto de la rehabilitación fue mantener la esencia del antiguo teatro, integrándola en una arquitectura contemporánea que dialogara con la memoria del edificio y su función como epicentro cultural de la ciudad.

“Se trataba de conservar el alma del viejo teatro y al mismo tiempo proyectarlo hacia el futuro. Conciliar lo histórico con lo nuevo fue el mayor esfuerzo, y también mi mayor satisfacción”, aseguró.

Cuenca agradeció al Ayuntamiento la preservación y cuidado del teatro a lo largo de los años, un gesto que calificó como “un acto cultural de primer orden”.

“No todas mis obras han tenido la suerte de mantenerse tan vivas. Es fundamental conservar aquellas que forman parte de nuestra identidad colectiva”, añadió.