La única cuadrilla de judíos arrepentidos clausura su centenario con la conferencia de Ana Infante sobre la restauración de Santa María Magdalena
La conferencia técnica ofrecida por la restauradora Ana Infante de la Torre sobre la intervención realizada a la imagen de Santa María Magdalena puso el broche de oro a los actos conmemorativos por el primer centenario de la cuadrilla de judíos arrepentidos, conocida como “Los Enlutaos”. El acto, celebrado el sábado 20 de julio en los salones parroquiales de la Sagrada Familia de Guadalupe, cerró oficialmente un año de actividades que han puesto en valor el patrimonio sacro y la identidad religiosa de esta hermandad.
La jornada comenzó a las 9:00 horas con una ofrenda floral en la iglesia de San Francisco y una eucaristía en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, presidida por el sacerdote José Joaquín Corredor. Posteriormente, se celebró un segundo homenaje floral a María Magdalena, vinculado a la Real Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario, y se desarrolló el acto académico de clausura.
Restauración con criterios técnicos y patrimoniales
Ana Infante, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y especializada en conservación y restauración de bienes culturales, presentó el trabajo realizado sobre una escultura atribuida a la escuela granadina del siglo XVII, relacionada con el círculo de Pedro de Mena. La imagen, propiedad de la hermandad, presentaba daños estructurales, pérdida de policromía y alteraciones provocadas por intervenciones anteriores.Ana Infante de la Torre durante su conferencia sobre la intervención de la imagen de Santa María Magdalena fue:
“Restaurar no es embellecer, es conservar para que la historia continúe.”
Con esta afirmación, Infante sintetizó la esencia de su trabajo, defendiendo una restauración rigurosa, respetuosa con la autenticidad de la obra y guiada por criterios profesionales, que permita preservar tanto el valor artístico como el significado devocional de la imagen para las generaciones futuras. Ejecutada durante el segundo semestre de 2024, incluyó diagnósticos mediante radiografías, análisis físico-químicos, limpieza superficial, consolidación estructural de la madera, reintegración cromática y protección final con materiales reversibles. Infante subrayó que los trabajos se desarrollaron conforme a los principios de mínima intervención y respeto a la autenticidad de la obra, destacando la importancia de actuar bajo criterios técnicos profesionales.
Balance institucional y clausura
Durante el acto, intervinieron representantes institucionales y cofrades. El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, elogió el papel social de las hermandades:
“Las cofradías han estado donde muchas veces no llegaban los ayuntamientos. En los momentos más difíciles, han sido las hermandades las que han resuelto problemas sociales. Eso es impagable y hay que decirlo sin complejos.”
Con estas palabras, Fuentes subrayó la importancia del mundo cofrade no solo como custodio del patrimonio religioso, sino como pilar activo en el tejido social de la provincia.
Desde el ámbito cofrade, Juan García Cassani, directivo de la hermandad y portavoz de la comisión del centenario, realizó un repaso por las actividades organizadas durante el año, incluyendo el acto inaugural del 2 de enero, la presentación del cartel conmemorativo a cargo del artista Ramón Torres, y los distintos encuentros culturales desarrollados. Agradeció especialmente el apoyo del Ayuntamiento de Baena, que cedió espacios como el Liceo y colaboró económicamente en el proyecto.
Por su parte, José Manuel Ocaña, teniente cuadrillero, valoró que el centenario haya superado las expectativas iniciales y celebró que se cierre con un acto centrado en la conservación del principal símbolo devocional de la hermandad. “Santa María Magdalena forma parte de nuestra identidad como cuadrilla, y su restauración simboliza el respeto a nuestra historia y tradiciones”, expresó.

