La tensión internacional golpea al campo cordobés: más de 21 millones en pérdidas en solo días
La escalada bélica en el escenario internacional ya tiene un impacto directo y contundente en el campo cordobés. Lo que ocurre a miles de kilómetros está empezando a sentirse con crudeza en las explotaciones agrícolas y ganaderas de la provincia, donde los costes se han disparado de forma abrupta, poniendo en jaque la viabilidad de muchas explotaciones.
Según ha alertado ASAJA Córdoba, la reciente crisis derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha provocado un incremento inmediato de los precios de insumos clave, elevando los costes del sector en más de 21 millones de euros en apenas unos días.
Un golpe directo en plena campaña agrícola
El impacto llega en uno de los momentos más delicados del calendario agrario. Tras semanas de lluvias que han impedido trabajar la tierra, los agricultores cordobeses habían comenzado ahora las labores fundamentales de la campaña: siembra de cultivos de primavera, abonado de cereales y tratamientos fitosanitarios.
Sin embargo, justo cuando el campo volvía a activarse, el coste de producir se ha disparado. El gasóleo agrícola ha subido más de un 40 %, mientras que los fertilizantes han aumentado por encima del 35 %, cifras que reflejan la rapidez y la intensidad de la crisis.
Cada pasada de tractor, cada abonado o tratamiento, supone ahora un sobrecoste difícil de asumir. El campo no puede esperar, pero tampoco puede repercutir ese incremento en el precio de venta de sus productos.
“El dinero se escapa por el tubo de escape”
La organización agraria describe la situación con una crudeza que refleja el desasosiego del sector: el dinero “se escapa por el tubo de escape de los tractores y se queda en el saco de abono”.
El problema no es solo el aumento de costes, sino la falta de capacidad del agricultor para fijar precios. Mientras otros sectores pueden trasladar la subida al consumidor final, el campo está sometido a un mercado que marca los precios de venta, dejando a los productores atrapados entre costes al alza y márgenes cada vez más estrechos.
Sospechas de especulación y problemas de suministro
ASAJA Córdoba ha ido más allá al advertir de posibles situaciones de especulación en la cadena de suministro. La organización señala que los precios están subiendo incluso en productos almacenados previamente, lo que genera dudas sobre la transparencia del mercado.
Además, denuncian retrasos en el suministro de gasóleo agrícola, lo que agrava aún más la situación en un momento crítico en el que cada jornada de trabajo es clave para garantizar la producción.
Llamamiento urgente a las administraciones
Ante este escenario, el sector agrario reclama medidas urgentes tanto al Gobierno central como a la Junta de Andalucía. La petición es clara: compensaciones económicas que permitan aliviar el impacto de una crisis que no ha sido generada por el propio sector.
El mensaje lanzado es contundente y va más allá de lo económico: si el campo se detiene, el sistema alimentario se resiente. “Si el tractor se para, la nevera se vacía”, advierten desde la organización.
El riesgo no es solo inmediato. ASAJA alerta de que si los agricultores se descapitalizan ahora, pagando hasta un 30 % más por insumos básicos, el futuro de las próximas campañas podría quedar comprometido, poniendo en riesgo la soberanía alimentaria del país.
Un sector al límite ante una crisis global
La fotografía que deja esta situación es la de un sector estratégico, esencial para la economía y la sociedad, pero extremadamente vulnerable a factores externos. La geopolítica, que hasta hace poco parecía lejana, ha entrado de lleno en las cuentas de resultados del campo cordobés.

