La sensación de inseguridad sigue creciendo entre los vecinos y vecinas de Baena.

         La oleada de robos en viviendas, vehículos, comercios y personas se está convirtiendo, por desgracia, en una tónica habitual en nuestra localidad, con el agravante que últimamente se está empleando por parte de los delincuentes una violencia inusual.

         En lo que llevamos de 2022 las detenciones por parte de la Guardia Civil de la localidad son las mismas que la producidas a lo largo de todo el año 2021. A pesar de la gran labor de las fuerzas de seguridad, tanto Guardia Civil como Policía Local a la hora de efectuar detenciones, la mayoría de los actos delictivos son cometido por un grupo de delincuentes habituales y de sobra conocidos por las fuerzas policiales, donde el tráfico de estupefacientes suele estar detrás de los numerosos hechos delictivos que están teniendo lugar. Creando una sensación de impunidad, entre los ciudadanos, en la que viven los delincuentes.

Trabajar desde la prevención

         Una vez asentado este problema de inseguridad en una localidad atajarlo se convierte en una tarea a largo plazo. Los expertos señalan que la puesta en marcha de programas de prevención que han tenido éxito en otros lugares no tiene por qué tener el mismo resultado satisfactorio debido a las dificultades inherentes a los distintos entornos y porque el éxito de un programa depende en gran medida del grado de adaptación a las necesidades locales y del acierto en su aplicación.

         Para elaborar una serie de estrategias y programas hay que tener en cuenta, por una parte, a nivel individual los factores de riesgo que propician la delincuencia, como son las relaciones de familia, la pobreza en el hogar, relaciones personales que incitan a los jóvenes a infringir la ley.

Pero no debemos olvidar la parte social y poblacional donde se vive como son las zonas desfavorecidas, comunidades de individuos ya sumidos en la delincuencia o en situación de riesgo.

         En tales circunstancias se ha de trabajar para prevenir el delito en programas de desarrollo social, programas educativos, formativos destinados a niños o a familias en situación de riesgo que permitan adquirir resistencia y aptitudes sociales para entrar en ese mundo. A través de la puesta en marcha de estos programas la población vulnerable toma conciencia que la comunidad se preocupa por ellos.

         Hemos trasladado esta problemática a los diferentes grupos políticos que componen el pleno municipal, mientras que el equipo de gobierno da la callada por respuesta. El resto de los grupos si comentan la sensación de inseguridad que tiene la gente en los barrios.

         Izquierda Unidad rechaza la situación de normalidad a la que aludía la alcaldesa de la localidad, Cristina Piernagorda, en el último pleno.

         Para el grupo socialista “hay que reconocer el problema para ponerle foco, siendo necesario una mayor labor de prevención, y ahí no solo entran los cuerpos de seguridad, ahí también tiene que intervenir la administración desde los servicios sociales y trabajando, de modo especial en las zonas más desfavorecidas de Baena”

         Mientras que se desarrollan los planes de prevención sería aconsejable convocar de nuevo a la Junta Local de Seguridad que evalúe de nuevo la situación y ponga en marcha medidas a corto plazo para atajar el problema delictivo que vivimos en las últimas semanas.

 

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