La planta de biometano agita el Pleno de Baena con una moción de última hora y un clima político al límite
La polémica por el proyecto de instalación de una planta de biometano en Baena marcará el Pleno ordinario del mes de julio tras una Junta de Portavoces celebrada en un ambiente de máxima tensión política. La reunión, convocada para abordar la postura institucional del Ayuntamiento, terminó evidenciando las profundas diferencias entre el equipo de gobierno y los grupos de la oposición, pese a que todos coinciden en manifestar su rechazo a la instalación de este tipo de industria en el municipio.
El principal punto de fricción gira en torno a la moción que el Gobierno municipal llevará al Pleno. Según la documentación y las declaraciones recogidas, el texto plantea solicitar a la Junta de Andalucía la paralización de los proyectos de plantas de biometano en la provincia hasta que exista una normativa que regule aspectos como las distancias respecto a los núcleos urbanos. Asimismo, contempla el compromiso de impulsar un Plan Especial urbanístico cuando esté redactado, además de reforzar la información a la ciudadanía y facilitar la presentación de alegaciones por parte de los vecinos.
Rechazo a la consulta popular
Uno de los aspectos que más controversia ha generado es el rechazo expreso del equipo de gobierno a promover una consulta popular sobre la planta. La posición defendida durante la Junta de Portavoces sostiene que este mecanismo “no es vinculante”, “resulta ineficaz” y podría contribuir a retrasar la tramitación administrativa sin modificar el procedimiento legal. Bajo la escusa que todo el mundo conoce la postura de los vecinos y vecinas de Baena
Decisión que ha sido cuestionada desde distintos grupos municipales, que consideran que una consulta serviría para conocer oficialmente la opinión de la ciudadanía sobre un proyecto que ha despertado una importante preocupación social. Algunos representantes sostienen que, aunque el resultado no fuera jurídicamente vinculante, permitiría trasladar una posición clara del municipio.
Acusaciones de falta de transparencia
Durante la reunión también afloraron reproches sobre la gestión realizada desde que el proyecto comenzó su tramitación administrativa.
Representantes de la oposición cuestionaron que el debate político se haya producido cuando el expediente lleva meses avanzando y criticaron que la Junta de Portavoces se haya convocado apenas unos días antes del Pleno. Según estas intervenciones, el Ayuntamiento debería haber abierto antes un espacio de diálogo institucional y de información pública.
Por el contrario, desde el equipo de gobierno se defendió que toda la actuación municipal se ha desarrollado conforme a la legalidad vigente y bajo criterios de transparencia, insistiendo en que el Ayuntamiento ha actuado dentro de las competencias que le atribuye la normativa.
La oposición cuestiona el alcance de la moción
Las críticas de los grupos de la oposición no se limitan al rechazo de la consulta popular. También consideran que la iniciativa municipal carece de efectos prácticos al tratarse, a su juicio, de un posicionamiento político sin consecuencias administrativas inmediatas.
Desde diferentes formaciones se sostiene que comprometer la aprobación futura del Plan Especial resulta prematuro, ya que ese documento todavía no está redactado ni dispone de los informes técnicos necesarios para su valoración. También se cuestiona que la petición de paralización dirigida a la Junta pueda traducirse en medidas efectivas sobre expedientes que continúan su tramitación conforme a la legislación vigente.
VOX presenta una enmienda a la totalidad
La posición de VOX su portavoz, Eduardo Molleda, ha registrado una enmienda a la totalidad de la moción del equipo de gobierno al considerar que llega “tarde” y resulta “insuficiente”.
La formación defiende una propuesta más amplia que incluye una moratoria cautelar de tres años para este tipo de instalaciones, estudios independientes sobre sus posibles impactos, mayor transparencia durante toda la tramitación y un proceso efectivo de participación ciudadana. Además, considera “lógico” que los vecinos se movilicen ante la incertidumbre generada por el proyecto.
Con una manifestación ciudadana convocada y una creciente presión social, el Ayuntamiento afronta una de las sesiones plenarias más delicadas de los últimos años, en un contexto en el que la gestión del conflicto y la capacidad para alcanzar consensos volverán a situarse en el centro del debate político local.

