La Cofradía del Dulce Nombre estrena liderazgo con una participación histórica y renueva también las hermandades del Sepulcro y Vera Cruz
La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo del Calvario y Soledad de María Santísima ha cerrado uno de los procesos electorales más participativos que se recuerdan en su historia reciente. La jornada electoral, celebrada el pasado fin de semana, congregó a decenas de hermanos que acudieron a las urnas para decidir entre dos candidaturas, una circunstancia poco habitual que contribuyó a movilizar al colectivo cofrade.
El resultado otorgó la victoria a Asun Castilla Rubia, que obtuvo 215 votos, frente a los 187 conseguidos por Gregorio Ocaña Aguilera. Además, se contabilizaron tres votos en blanco y uno nulo. La elevada participación sorprendió incluso a los propios candidatos, con largas colas durante buena parte de la jornada para ejercer el derecho al voto.
Asun Castilla toma el relevo tras ocho años en la junta de gobierno
Castilla afrontará los próximos cuatro años al frente de una de las cofradías con mayor peso histórico dentro de la Semana Santa baenense. La nueva Hermana Mayor llega al cargo después de haber desempeñado durante los últimos ocho años la responsabilidad de mayordoma junto al hermano mayor saliente, Pedro Pablo González Luna.
En sus primeras declaraciones tras conocerse el resultado, destacó el carácter integrador del proceso y agradeció el respaldo recibido por los hermanos de la corporación. También tuvo palabras de reconocimiento hacia su rival electoral, Gregorio Ocaña, subrayando que ambos representaban proyectos sólidos para el futuro de la cofradía.
La nueva junta de gobierno estará integrada por Javier García Tuñón como vicehermano mayor, Ana Cubillo Alcalá como mayordoma y Jesús Malpica Pérez como secretario, conformando un equipo que combina experiencia y conocimiento de las distintas sensibilidades que integran la cofradía.
Castilla definió su proyecto como una propuesta de continuidad, orientada a preservar el legado recibido y mejorar aquellos aspectos que puedan reforzar la vida interna de la corporación. Asimismo, valoró muy positivamente la gestión desarrollada durante los últimos años por Pedro Pablo González Luna, de quien destacó su dedicación y compromiso con la entidad.
Antonio Márquez apuesta por reforzar el patrimonio humano y garantizar el relevo generacional en el Santo Sepulcro
Las elecciones también dejaron novedades en la Hermandad del Santo Sepulcro, donde Antonio Márquez fue elegido nuevo Hermano Mayor con un amplio respaldo de los hermanos.
De los 71 votos emitidos, 64 fueron favorables, mientras que se registraron cinco votos en contra y dos votos en blanco. Una participación que el propio Márquez calificó como muy positiva dadas las fechas en las que se celebró la convocatoria.
La nueva junta directiva estará integrada por Antonio Jesús Albendín Castro, como vicehermano mayor; José Eduardo Navarro Molina, como secretario; y Diego Montes López, como tesorero.
El nuevo responsable de la hermandad ha señalado que uno de los ejes fundamentales de su mandato será fortalecer el patrimonio humano de la corporación, convencido de que las personas constituyen el principal motor para impulsar cualquier proyecto cofrade.
“Somos una entidad religiosa y cristiana compuesta por personas. El potencial humano es fundamental porque es el que nos va a permitir que nuestros proyectos puedan realizarse y que podamos alcanzar todas las ilusiones que tenemos para la hermandad”, explicó tras su elección.
Márquez considera que ese fortalecimiento interno permitirá seguir poniendo en valor el patrimonio religioso, cultural y artístico de la corporación, además de garantizar la continuidad de sus actos y tradiciones.
Uno de los principales desafíos identificados por la nueva junta será el relevo generacional. El nuevo Hermano Mayor reconoce que el actual contexto demográfico dificulta la incorporación de nuevos hermanos, por lo que trabajará para acercar la hermandad a los más jóvenes.
“Vamos a tratar de que la hermandad sea atractiva para los jóvenes y proporcionarles una formación cofrade para que conozcan la historia, los valores y las tradiciones que nos han definido durante generaciones”, señaló.
En este sentido, apuesta por adaptar la hermandad a los nuevos tiempos sin perder su esencia. “La modernización debe convivir con nuestra identidad. Tenemos que transmitir a las nuevas generaciones el respeto, la seriedad y las tradiciones que nos han caracterizado a lo largo de la historia”, afirmó.
Consolidar el Descendimiento y engrandecer el Santo Entierro
Entre los objetivos marcados para los próximos años figura también la consolidación de algunos de los actos más representativos de la hermandad.
Márquez destacó especialmente el papel que desempeña el Acto del Descendimiento, recuperado hace años y que, a su juicio, se encuentra ya plenamente arraigado dentro del calendario cofrade. Su intención pasa por seguir fortaleciendo esta celebración e incluso establecer un protocolo que contribuya a garantizar su continuidad en el tiempo.
Asimismo, subrayó la importancia de la participación de la hermandad en la procesión del Santo Entierro, una de las estampas más solemnes de la Semana Santa de Baena.
“Queremos seguir potenciando y engrandeciendo nuestra participación en el Santo Entierro, reflejando ese ambiente de luto y recogimiento que caracteriza a la hermandad y que forma parte de nuestra identidad”, indicó.
Reconocimiento a la gestión de Gregorio Ocaña
El nuevo Hermano Mayor también tuvo palabras de agradecimiento hacia la junta saliente encabezada por Gregorio Ocaña, cuya gestión calificó de “fenomenal”.
Márquez destacó la capacidad de trabajo, la dedicación y el esfuerzo realizado durante los últimos años para conservar el patrimonio artístico y cultural de la hermandad, así como la adquisición de nuevos enseres y el fortalecimiento económico de la corporación.
“Me encuentro una hermandad saneada, con un importante potencial humano y con una base sólida para seguir creciendo. La labor desarrollada por Gregorio Ocaña y su equipo merece una valoración muy alta”, aseguró.
Con este respaldo mayoritario de los hermanos y un proyecto centrado en las personas, la formación cofrade y la preservación de las tradiciones, Antonio Márquez inicia una nueva etapa al frente de una de las hermandades con mayor peso histórico dentro de la Cofradía del Dulce Nombre y de la Semana Santa de Baena.
Gema Lucía Velasco, nueva Hermana Mayor de Vera Cruz
La tercera cita electoral tuvo lugar en la Hermandad de la Vera Cruz, donde los hermanos respaldaron de forma casi unánime la candidatura de Gema Lucía Velasco Horcas.
El escrutinio reflejó 38 votos emitidos, de los cuales 37 fueron favorables y únicamente uno en contra, sin registrarse votos en blanco. De esta forma, Velasco queda proclamada nueva Hermana Mayor de la hermandad, pendiente igualmente de la correspondiente ratificación por parte de la autoridad eclesiástica.
Las tres elecciones celebradas durante el mismo fin de semana evidencian la vitalidad del tejido cofrade local y el elevado grado de implicación de los hermanos en la vida interna de sus corporaciones. La histórica participación registrada en la Cofradía del Dulce Nombre y los amplios respaldos obtenidos en el Sepulcro y Vera Cruz dibujan un escenario de estabilidad y renovación para afrontar los próximos años.

