La Caja Rural de Baena inaugura su nueva sucursal en Albendín rompiendo la regla de cierres de oficinas bancarias
Mientras en la España rural se cierran oficinas bancarias a un ritmo imparable, una noticia sorprendente y profundamente alentadora ha roto la tónica general: la apertura de una nueva sucursal bancaria en Albendín, pedanía de Baena, a cargo de la Caja Rural de Baena.
El pasado viernes se celebró el acto oficial de apertura, en un ambiente de emoción contenida y reivindicación cumplida. La flamante oficina, situada en la rehabilitada “Casa de los Maestros”, fue bendecida y recibió la visita de representantes institucionales y numerosos vecinos que no quisieron perderse lo que muchos ya consideran un día histórico para Albendín.
Una oficina con alma y propósito
Francisca “Paqui” Bernal, presidenta de la Caja Rural de Baena, fue clara en su mensaje: “Esto no es solo una oficina, es un puente hacia nuevas oportunidades”. Su discurso, cálido y firme, puso el foco en una idea que resonó entre los asistentes: la economía con valores. “No se trata solo de rentabilidad, sino de estar donde más se nos necesita”, aseguró, visiblemente emocionada.
La directora general de la Caja Rural de Baena, Inmaculada Guijarro, tomó la palabra para dar voz al lado más humano y operativo del proyecto. Con una mezcla de orgullo profesional y emoción personal, Guijarro subrayó lo que significa realmente esta oficina para el pueblo de Albendín: “Nos llena de orgullo poder prestar servicio a todos los vecinos de esta localidad, algo que muchos llevaban tiempo reclamando. Esta oficina es una respuesta concreta a esa demanda.”
La oficina ya lleva varias semanas ofreciendo servicio —desde el 18 de marzo, concretamente—, atendiendo al público los martes y jueves. Sin embargo, la inauguración oficial fue el broche institucional que marca un nuevo comienzo. La entidad no solo facilitará servicios financieros básicos, sino también tramitará ayudas agrícolas (PAC) en colaboración con APROCOBA, evitando a los agricultores desplazamientos innecesarios.
Un rostro cercano para un servicio de proximidad
Al frente de la oficina estará Rafael Ordóñez, un profesional que en pocos días ha logrado ganarse el corazón del vecindario. En su intervención, dejó una imagen tan sencilla como potente: “Veo a la gente pasar y muchos aún miran con duda desde fuera… les digo que no tengan miedo. Esta es su casa”.
El alcalde pedáneo de Albendín, José Andrés García Malagón, no ocultó su satisfacción: “Un pueblo empieza a morir cuando pierde su banco. Hoy hemos hecho justo lo contrario: hemos recuperado la vida”. Recordó cómo la lucha comenzó tras el cierre de la anterior entidad financiera y destacó el papel clave de la cooperación público-privada en el éxito del proyecto.
La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, también subrayó el simbolismo del acto: “Mientras el mundo rural sufre la exclusión financiera, hoy en Albendín suma uno esencial: su oficina bancaria”.

