jueves, julio 30, 2026
BOcio/Cultura

La American Burger Baena arrasa con más de 5.000 hamburguesas vendidas en su segunda edición

La segunda edición de American Burger Baena ha superado todas las expectativas y ha convertido el pasado fin de semana en una auténtica fiesta de sabor, música y compromiso social. Con un recinto más amplio, nuevas propuestas culinarias y un ambiente imparable, el evento ha logrado vender más de 5.000 hamburguesas en apenas dos días, confirmando que esta cita ha llegado para quedarse.

Un recinto municipal a la altura del evento

Este año, la organización apostó por trasladar el evento al recinto municipal, una decisión que, según Dani Roldán, uno de los responsables del festival, fue clave en su éxito. “Necesitábamos más espacio para montar más puestos, mejorar la experiencia y acoger a todos los visitantes que sabíamos que iban a venir. Y acertamos”, afirma con entusiasmo.

El nuevo espacio no solo permitió ampliar la oferta gastronómica, sino también ofrecer actividades paralelas con mayor comodidad, como actuaciones en directo, sesiones de DJs y una esperada batalla de gallos.

Hamburguesas con nombre propio: Pitufada y Doripork

Con cinco tipos de hamburguesas y perritos al más puro estilo estadounidense como novedad, el público respondió de forma abrumadora. Las más populares fueron la Pitufada y la Doripork, que agotaron existencias y se convirtieron en las reinas indiscutibles del fin de semana.

“Desde el primer momento vimos que iban a triunfar. La gente venía buscando esas hamburguesas concretas”, señala Roldán, quien también destaca el ambiente familiar y participativo que caracterizó al evento.

Recaudación con causa: todo para la hermandad

Más allá del éxito culinario, American Burger Baena mantiene un fuerte compromiso con su comunidad. Todos los beneficios obtenidos serán destinados a la Hermandad del Santísimo Cristo de Resucitado, que trabaja en diversos proyectos de mejora patrimonial. “Este tipo de eventos no solo nos permiten ofrecer algo diferente al pueblo, sino que también nos ayudan a financiar mejoras, como los estandartes nuevos que se estrenaron este año”, explica Roldán.

Aunque los próximos proyectos aún se mantienen bajo discreción, desde la organización insisten en que cada euro cuenta y se invierte con transparencia y sentido.

Cultura urbana y música en directo: una fiesta completa

La música también jugó un papel protagonista. Seis raperos —cuatro de Córdoba y dos de Extremadura— encendieron el escenario con una batalla de gallos muy bien recibida por el público. A ellos se sumó un grupo musical de Luque y una animada sesión del DJ, que cerró el sábado con ritmo y energía.

Con el listón aún más alto, ya se piensa en el futuro. “Toca revisar lo que no salió perfecto, corregir errores y empezar a preparar una tercera edición aún más completa. Queremos que cada año sea mejor sin perder el espíritu que nos mueve”, adelanta Roldán.