miércoles, julio 29, 2026
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El IES Luis Carrillo incorpora a su Museo a Adrián Castro Plata, un nadador de récords , subcampeón de Europa

En el Museo Escolar del Deporte ‘Alberto Rosales Muñoz’, un espacio consagrado para los grandes atletas que pasaron por el IES Luis Carrillo de Sotomayor, un nombre más se ha inscrito en la historia: Adrián Castro Plata. Este joven nadador, que empezó a desafiar el agua desde los dos años, es hoy un ejemplo vivo de esfuerzo, sacrificio y perseverancia.

Marina Écija, su entrenadora y exalumna del centro, recuerda con emoción la primera vez que vio a Adrián en el agua. “Era un pescadito. Desde la primera clase supe que llegaría lejos”, comenta con una sonrisa. A los cuatro años ya formaba parte del Club Delphis, siempre rodeado de nadadores mayores que lo motivaban a mejorar.

Pero el camino del deporte nunca es sencillo. Su madre intentó que probara con el fútbol, pero Adrián, más que correr tras un balón, prefería deslizarse por el agua. A lo largo de su trayectoria, ha tenido que sortear obstáculos que pondrían a prueba su pasión: lesiones, reglamentos injustos y momentos de duda.

Cuando los sueños encuentran barreras

Desde muy pequeño, su objetivo era claro: competir en el Campeonato de España. Pero por cuestiones de edad, tuvo que esperar. Y cuando por fin podía participar, una infección en la pierna lo apartó de la piscina durante meses. Sin embargo, lejos de rendirse, volvió con más fuerza y arrasó en todas las pruebas del Campeonato de España de Natación con Aletas.

Luego llegó la pandemia, que paralizó el mundo y, con él, sus entrenamientos. Pero nada detuvo su pasión. Con el tiempo, no solo regresó a la competición, sino que escaló hasta la Selección Española, con la que participó en el Mundial de Egipto en 2023.

A pesar de sus logros, el cansancio emocional y físico hicieron mella en él. La exigencia del deporte de élite es brutal y, meses antes del Campeonato de Europa, Adrián se planteó abandonar. Su entrenadora lo describe como un momento crítico. Pero un viaje deportivo organizado por el centro fue la clave para renovar su espíritu competitivo.

Volvió con renovadas ganas de nadar, de competir y de soñar en grande. En el Campeonato de Europa, lo dio todo. Ocho o nueve récords de España batidos y el título de subcampeón continental fueron la recompensa a años de lucha y sacrificio.

Un reconocimiento merecido

El evento en el Museo Escolar del Deporte fue una oda a su trayectoria. Con las palabras de su entrenadora, sus compañeros y los profesores del centro, se le homenajeó no solo por sus victorias, sino por la inspiración que transmite a las nuevas generaciones.

Luis Miguel Serrano, director del IES Luis Carrillo de Sotomayor, destacó el esfuerzo no solo de Adrián, sino de todos los que lo han acompañado en su camino: “Queremos reconocer su trayectoria, pero también el trabajo y sacrificio de su familia, entrenadores y profesores. Adrián ha demostrado que con esfuerzo y dedicación se pueden alcanzar grandes metas, y este reconocimiento es también para aquellos que han estado a su lado en cada paso”.

Adrián, emocionado, cerró el acto con unas palabras que reflejan la esencia del verdadero deportista: “A veces he pensado en dejarlo, pero el agua es mi vida. Cada día, cuando nado, soy feliz”.