jueves, julio 30, 2026
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El Club Balonmano Iponuba convierte la Copa Delegación 2026 en una exhibición de cantera: dos subcampeonatos y otra Final a 4

El Club Balonmano Iponuba ha puesto el broche a su participación en la Copa Delegación 2026 dejando una imagen de consolidación, competitividad y crecimiento que trasciende los propios resultados. La entidad baenense cerró la competición con dos subcampeonatos femeninos, una nueva presencia del cadete masculino en la Final a 4 y la sensación de que el proyecto deportivo continúa dando pasos firmes hacia adelante.

Más allá de los trofeos, el club destaca especialmente la evolución mostrada por todos sus equipos durante la temporada, un aspecto que desde la entidad consideran el verdadero reflejo del trabajo que se viene desarrollando en la base del balonmano local.

El gran protagonismo volvió a recaer sobre los conjuntos femeninos. Tanto el equipo alevín como el infantil femenino firmaron una competición sobresaliente hasta alcanzar el subcampeonato en sus respectivas categorías. Un logro que cobra aún más valor por la juventud de muchas de sus jugadoras y por el margen de crecimiento que todavía presentan ambos grupos.

El conjunto alevín, formado mayoritariamente por jugadoras de primer año, ha protagonizado una de las progresiones más destacadas del torneo. Jornada tras jornada, el equipo ha demostrado una mejora evidente en conceptos de juego, intensidad y competitividad, confirmando el potencial de una generación llamada a seguir creciendo en los próximos años.

También volvió a brillar el infantil femenino, heredero directo del bloque que ya conquistó la Copa Delegación 2025. Las jugadoras de primer año continúan manteniendo un alto nivel competitivo y han logrado consolidar una identidad de juego cada vez más madura, convirtiéndose en uno de los equipos más sólidos de la competición.

En categoría masculina, el cadete volvió a responder en los momentos de máxima exigencia. El equipo alcanzó su tercera Final a 4 consecutiva, un dato que refleja la regularidad competitiva del grupo y la estabilidad del trabajo realizado durante las últimas temporadas. Finalmente, los baenenses concluyeron en tercera posición tras quedarse muy cerca de dar la sorpresa en semifinales frente al futuro campeón.

El encuentro decisivo dejó momentos de enorme igualdad y competitividad, con el Iponuba llevando al límite al conjunto campeón. Sin embargo, dos exclusiones consecutivas terminaron condicionando un tramo final en el que los baenenses vieron escapar la posibilidad de pelear por el título.

Por su parte, el cadete femenino cerró su participación con una trabajada cuarta plaza, mientras que el infantil masculino no pudo acceder a la Final a 4 pese a completar una competición marcada por el esfuerzo, la entrega y una clara mejoría en su juego colectivo.

Precisamente, ese crecimiento global es el aspecto que más satisfacción genera dentro del club. Desde el cuerpo técnico y la directiva se insiste en que el balance de la Copa Delegación 2026 va mucho más allá de las clasificaciones finales.

“Esta Copa Delegación es el reflejo del camino que queremos seguir. Los trofeos son importantes, pero ver cómo cada jugador y cada equipo ha evolucionado desde el primer día hasta hoy es el verdadero éxito de nuestro club. Seguimos creciendo paso a paso”, destacan desde la entidad.