Dos Gran Mezquita de Oro sitúan a la Cooperativa Nuestro Padre Jesús Nazareno entre las grandes triunfadoras de los Premios Mezquita 2026
La viticultura baenense ha vuelto a escribir una página destacada en el panorama enológico nacional. La Cooperativa Vitivinícola Nuestro Padre Jesús Nazareno ha logrado dos de los máximos reconocimientos otorgados en el XXXII Concurso Ibérico de Vinos Premios Mezquita 2026, celebrado el pasado 10 de junio en el Círculo de la Amistad de Córdoba, donde cerca de 175 vinos procedentes de España y Portugal fueron evaluados por un panel formado por 20 catadores expertos.
Los excelentes resultados obtenidos por la entidad baenense confirman el alto nivel de sus elaboraciones. El emblemático Fino Cancionero y el Dulce Pedro Ximénez (PX) han sido galardonados con la distinción Gran Mezquita de Oro, reservada para aquellos vinos que superan los 97 puntos sobre 100, una puntuación que los sitúa entre las mejores referencias presentadas al concurso.
A estos reconocimientos se suma además una Medalla de Bronce para el joven Verdejo, que participaba por primera vez en el certamen y que ha conseguido abrirse paso entre centenares de muestras gracias a su calidad y personalidad.
El gerente de la cooperativa, Juan García Cassani, ha mostrado su satisfacción por unos galardones que considera especialmente significativos por el prestigio alcanzado por los Premios Mezquita a lo largo de más de tres décadas.
“Recibimos este reconocimiento con mucha satisfacción y orgullo. Los Premios Mezquita se han consolidado como una referencia de prestigio dentro y fuera de Andalucía. Se presentan cerca de 200 vinos de toda la Península y destacar entre tantas elaboraciones de calidad es un motivo de enorme satisfacción para nuestra cooperativa”, señaló.
Un vino histórico que sigue haciendo historia
Entre los premiados destaca especialmente el Fino Cancionero, una de las referencias más reconocidas de la cooperativa baenense y uno de los vinos más premiados de la provincia de Córdoba. Su personalidad se sustenta en un proceso de crianza biológica de ocho años mediante el tradicional sistema de criaderas y soleras, una elaboración que mantiene viva una de las señas de identidad más características de la enología cordobesa.
No es la primera vez que este vino logra sobresalir en los Premios Mezquita. De hecho, desde la cooperativa reconocen que tanto el Fino Cancionero como el Dulce PX suelen formar parte de las muestras que presentan cada año al concurso debido a la regularidad y excelencia demostradas en las distintas ediciones.
El Pedro Ximénez reafirma su excelencia
La otra gran alegría llegó de la mano del Dulce PX, una elaboración que vuelve a confirmar su extraordinaria calidad y que se consolida como una de las grandes joyas enológicas de la cooperativa. El reconocimiento obtenido pone de manifiesto el trabajo desarrollado durante años para mantener unos estándares de excelencia que permitan competir con éxito entre los mejores vinos de España y Portugal.

