Carlos Peña “cuadrillero” de la Semana Santa animada del Parque de la Cañada
Durante algunas semanas Carlos Peña se había convertido en el Bansky baenense cuando iba ilustrando con figuras de la Semana Santa de Baena numerosos arboles del Parque de la Cañada en el más absoluto anonimato.
Carlos ha utilizado esta recreación de todas las hermandades de nuestra Semana Santa como terapia a una difícil situación personal que atravesaba. Sin ser muy consciente de ello vio como pintar figuras de las diferentes hermandades le ayudaba a ir superando esta situación.
Aprovechaba horas donde la ausencia de publico en el parque era absoluta para ir creando una obra que nos puede recordar por su simbología al bosque animado de Oma, en Vizcaya creado por Agustín Ibarrola hace más de cuarenta años.
A diferencia de las figuras geométricas, humanas y animales que pintó Ibarrola, los 67 árboles utilizados como lienzo por Carlos Peña representan a todas las hermandades de nuestra semana santa y algunos motivos relacionados con ella.
Un jugador de petanca, José Cuenca, que sorprendió a Carlos pintando y que se convirtió en su cómplice, subió a las redes sociales las primeras imágenes de los árboles pintados que alguien de forma anónima estaba realizando. Cada semana aparecían varios árboles con motivos semanasanteros, pero nadie conocía a su autor. Carlos ha contado con la complicidad de vecinos y usuarios del parque, que en alguna ocasión le sorprendieron pintando, para seguir desarrollando este trabajo.
El proyecto ha recibido muchas críticas, numerosas a favor y otras en contra. Algunas de ellas despectivas con el trabajo de pintor, que estuvieron a punto de hacer abandonar a Carlos Peña la conclusión del proyecto. Sin embargo, la búsqueda, por parte de una niña, del árbol con la ilustración de los Hermanos de Jesús, que aún no estaba pintada, le dio fuerzas para olvidar las críticas dañinas y darle el gusto a la niña de tener un árbol con la imagen de su hermandad.
Atrás ha quedado aquella tarde de septiembre, cuando después de pasear por la sierra de Zuheros y seguir caminando por el Parque de la Cañada se vio como un cuadrillero entre las sombras de los árboles del parque. Imagen que le hizo saltar en su cabeza la idea de pintar los árboles del parque como si fueran los nazarenos de cada una de las hermandades. Si en Bizkaia existe un bosque encantado de OMA, en Baena tenemos el bosque de la Semana Santa.

