Arrancan las obras en Amador de los Ríos: seis meses para cambiar el eje del casco histórico y mejorar la accesibilidad
La reurbanización de Amador de los Ríos ya está en marcha un proyecto largamente demandado por los vecinos y clave para el futuro urbanístico, patrimonial y social del centro.
La alcaldesa, María Jesús Serrano, ha confirmado el comienzo de los trabajos en una intervención que moviliza cerca de 500.000 euros con cargo a los planes provinciales del actual cuatrienio, y que supone un paso decisivo en la estrategia municipal de revitalización del casco antiguo.
“El objetivo es claro: seguir vertebrando esta zona y garantizar que todos los vecinos tengan las mismas oportunidades, vivan donde vivan”, subrayó la regidora.
Una obra clave para el casco histórico
La intervención abarca el tramo comprendido entre el entorno de la Puerta Córdoba y la calle Montoro (o calle La Estrella), con una superficie de actuación de 1.746 metros cuadrados, incluyendo además el callejón del antiguo colegio Espíritu Santo, incorporado como mejora al proyecto.
La empresa adjudicataria, Sercam Proyectos y Construcciones SLU, ejecuta la obra tras una ligera baja económica y con una mejora valorada en 32.000 euros adicionales, lo que amplía el alcance inicial del proyecto.
Se trata de una actuación integral que no solo afectará a la superficie, sino también a las infraestructuras básicas. En concreto, se renovarán completamente las redes de saneamiento, abastecimiento de agua y telecomunicaciones, además de soterrar cableado para mejorar la estética urbana.
Accesibilidad y uniformidad como ejes del diseño
Uno de los elementos más destacados del proyecto es la implantación de una plataforma única, una solución urbanística que elimina barreras arquitectónicas y facilita la movilidad de peatones, especialmente personas con movilidad reducida o discapacidad visual.
El diseño incorpora además pavimento podotáctil, que permitirá una mejor orientación para personas con dificultades visuales, consolidando así un modelo de ciudad más inclusiva.
La arquitecta responsable del proyecto, Vanessa Jiménez, ha explicado que la actuación busca mantener la coherencia estética con tramos ya ejecutados, dotando de uniformidad a toda la calle.
Obras por fases para minimizar el impacto
El calendario de ejecución, fijado en seis meses, se ha diseñado en varias fases para reducir al máximo las molestias a vecinos y actividad económica.
El primer tramo prioriza la conexión con la calle San Bartolomé, atendiendo a peticiones específicas para facilitar el acceso a la parroquia —especialmente en servicios funerarios— y a los comercios de la zona. Posteriormente, las obras avanzarán hacia La Velilla y, finalmente, hasta la calle La Estrella, concluyendo con el callejón del Espíritu Santo.
Desde el Ayuntamiento se ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad ante las inevitables molestias. “Sabemos que estas obras generan incomodidades, pero eran una demanda histórica de los vecinos y hemos trabajado para minimizar su impacto”, señaló Serrano.
Medidas para vecinos y comerciantes
Entre las actuaciones paralelas, el Consistorio ha habilitado soluciones de aparcamiento alternativas para los residentes afectados, trasladando plazas al entorno de la calle Alta. Además, se mantiene coordinación constante con técnicos, empresa constructora, cofradías y vecinos.
El desarrollo de la obra tiene también un componente simbólico y cultural. El objetivo municipal es que los primeros tramos estén finalizados o muy avanzados de cara al Día de Jesús, evitando así alteraciones en uno de los momentos más significativos de la Semana Santa local.
Pese a la envergadura de la actuación, el proyecto actual no cubre la totalidad de la calle. El Ayuntamiento ya trabaja en la búsqueda de financiación para completar los tramos restantes hasta la plaza del Tambor y la plaza Amador de los Ríos.

