90 años del 28-29 de Julio de 1936, una placa para los asesinatos en el paseo
Una de cal.... y otras de Arenas

Carlos Arenas
Escribí en este medio, allá por agosto de 2.024, un artículo sobre la Memoria Histórica (retomarlo, allí dije más que ahora aquí). Con la iniciativa y a su cargo, el Ayuntamiento podría elaborar una digna placa, un recordatorio digno, con los nombres de todos aquellos que fueron asesinados a bocajarro, por el teniente Pascual Sánchez con la ayuda de varios guardias civiles a su mando y uno que otro leal falangista Baenense, sobre la tierra del Paseo, así, con ello, con esta placa darles más dignidad a sus nombres, los de los asesinados, y un acto más de reparación por ser víctimas. No entiendo que a alguien le parezca mal que se resarce a las víctimas de aquello. Eran hombres y una mujer, que defendían sus derechos socio laborales, mejoras frente a las injusticias de los señoritos terratenientes y allí, en el paseo, ocasión que se aprovechó para deshacerse de ellos, asesinándolos y los que quedaran, a seguir sufriendo hambre y explotación y miedo de lo que les podía esperar. Por ello, el miedo, consiguieron algo más: de la película de Blade Runmer, un diálogo, <<es toda una experiencia vivir con miedo ¡verdad? Eso es lo que significa ser esclavo>>. Les hicieron morder el polvo… y comer república. Emigración en las barracas del Pozo del tío Raimundo y en el cinturón industrial de Barcelona…
Se cumplen 90 años de aquel 28 de julio de 1.936, donde desde el mediodía, con Sáez de Buruaga en el casino de “los señoritos” (llamado entonces así, hasta los años 70, a partir de aquí con sentido peyorativo, pues iban quedando menos), copa en mano, celebraban la matanza de los oponentes del pueblo de Baena a su golpe de estado. Se han hecho suposiciones de no ser menos de 400 los fusilados en Baena (Ver La República y la guerra civil en Córdoba (I), Francisco Moreno Gómez. Ayuntamiento de Córdoba 1.982; Baena Roja y negra de. Guerra civil y represión (1936-1943). Juan de Mairena. Lucena. 2.008), no habiendo de ello certeza en ningún estudio histórico realizado, de cuantos lo fueron en el Paseo, ni de cuantos de ellos se enterraron en la fosa común, de cuya supuesta situación, tenemos evidencias, se encuentra más adelante de “la casilla de la autopsia”, del Cementerio Nuestra Señora del Buen Suceso de Baena. Los deudos de esas víctimas asesinadas, enterradas así en fosa común, llevan o estuvieron en el silencio de sus corazones, durante muchos años, el dolor.
El rayo de esperanza que nos dio la Ley de Memoria Histórica, a pesar de lo combatida que ha sido, con la retórica, manipulación y falta a la verdad por la derecha y la ultraderecha, pudo permitir buscar a los asesinados desaparecidos en otras y en esa fosa común o en zanjas y cunetas. Con ello se les iba a dar descanso eterno, aquello que siempre se les dio a los muertos del bando de las derechas. Esperemos encontrar a los todavía desaparecidos asesinados, a pesar de lo canallesco de esa extrema derecha apoyada por la derecha, que allí donde puede los quiere seguir manteniendo enterrados y olvidados por la sociedad.
No me cansaré de decir, el pueblo de Baena tiene que honrar con un digno monumento, monolito o placa, como se le quiera llamar, dedicándoselo a los asesinados en aquellos días, en El Paseo. Ese listado vergonzante, medio oculto, que ahora existe allí sobre los metacrilatos, es de vergüenza, en el están los del Paseo, los de San Francisco y unos pocos más y los asesinados, que siendo de aquí, se les asesinó fuera de Baena.
Con el tiempo, lo sé porque miro ese listado todos los días que paso por allí, se va diluyendo la claridad inicial borrando los nombres…claro que ¿puedo pensar que es eso lo que se pretende? En el patio de soportales de San Francisco, donde nos encontramos, los de aquí y los que están fuera, el Jueves Santo para “las confesiones” susodichos tiempos ha, es ya propiedad del Ayuntamiento, en el patio, sigue estando la placa, que parece va a tener carácter imperecedero, con el listado de 81 los asesinados aquel día 28 en San Francisco. Digna ella, esa placa, como debe de ser. Otro tanto de placa digna quiero yo para los del Paseo, si no se pone, sentiré en toda la vida que me queda, vergüenza ajena imperecedera hasta que se hiciera. Reconciliación si, olvido nunca.
Repito de nuevo, meses después, me lleva al hartazgo sentir lo de que “no hay que remover el pasado”; cuando el pasado, fue para estos que lo dicen, aquí representan a aquellos que vivieron con el franquismo, tiempo de privilegio, de arbitrariedad, de beneficio de un régimen dictatorial en el que solo contaban sus afectos. Y para los demás la represión, la falta de derechos civiles, la falta de trabajo, la miseria y la vida por la supervivencia. VOX nos quiere llevar a algo parecido, a más franquismo.
Aquellos desgraciados, “hordas marxistas”, tumbados en el suelo del paseo, hartos de crueles injusticias, luchadores por la libertad y por la democracia y la República, que le estaba ofreciendo con sus políticas, incluida la Reforma Agraria, los estatutos de autonomía, la promoción de escuelas para promoción del acceso a la educación en aquel país con más del 40 % de analfabetismo, la toma de conciencia de la situación de pobreza crónica, la profunda desigualdad social y económica, esos a los que se les quería mejorar las condiciones de vida, esos que sufrían explotación y hambre, fueron masacrados en el Paseo. Pobres defensores de un régimen, el republicano, que violaba todas las “leyes divinas y humanas”, la más sagrada la desigualdad. Aristocracia, élites, oligarquías y jerarquías de la iglesia Católica. Auténticos y únicos poseedores de la llave que abre la puerta de la gran cuadra, donde se encuentra para su exclusivo uso, el largo y ancho pesebre-estado.
Repito. Hace falta un ejercicio de dignidad. Este Ayuntamiento de Izquierdas (coalición PSOE-IU), debe proponer una placa honrosa, con los nombres de todos los asesinados, pero para saber diferenciar, con un guion que separe a unos de otros. Hay que vindicar una memoria civil que nos lleve a la construcción de una cultura democrática con cimientos.
Y otra, hay que respetar y cumplir la Ley de la Memoria Histórica, haciendo desaparecer de las esquinas de las calles donde están, los nombres de golpistas contra la República, Bermúdez-Cañete, General Morales o José Baena…¡Justicia con grandeza y con mayúscula, de una puñetera vez!
Carlos Arenas, primer alcalde de la democracia, 1979-1983

