Yolanda Molina: «Tenemos jóvenes con trayectorias brillantes que muchas veces son desconocidas para sus propios vecinos»
La Fundación Caja Rural de Baena celebra este viernes, 6 de noviembre, a las 20.00 horas, la novena edición de los Premios Salvador de Prado Santaella, unos galardones que reconocen la excelencia académica, deportiva, cultural y empresarial en Baena, Albendín y Castro del Río.
Su presidenta, Yolanda Molina, asegura que estos reconocimientos se han consolidado y destaca especialmente el talento de numerosos jóvenes que compaginan buenos resultados deportivos con su formación académica. En esta entrevista también aborda el legado de Salvador de Prado, la importancia de las ayudas económicas para los premiados y la posibilidad de introducir cambios en futuras convocatorias.
Los Premios Salvador de Prado Santaella alcanzan su novena edición. ¿Qué balance hace de su trayectoria y qué han aportado estos reconocimientos a Baena, Albendín y Castro del Río?

Después de nueve años creo que los premios están consolidados en nuestra zona y se han convertido en un referente para muchas personas que pueden y deben presentarse. Son un empujón importante, sobre todo para la gente joven que está empezando.
Tenemos la excelencia deportiva, con muchísimos jóvenes de Baena que están desarrollando carreras brillantes; también la cultural y la empresarial, que es fundamental para nuestra zona porque hay que apoyar a nuestros empresarios. Y, por supuesto, la académica, donde reconocemos los mejores expedientes de Bachillerato, ciclos formativos de grado medio y de grado superior.
En el apartado académico exigimos una nota media superior a nueve y hay muchos estudiantes que cumplen ese requisito. Tenemos jóvenes muy preparados, que trabajan y estudian muchísimo. Esta noche podremos comprobar el nivel de las candidaturas presentadas.
Entre las candidaturas de este año, ¿qué modalidades han resultado más difíciles para el jurado y qué destacaría de quienes optan a los premios?
Especialmente la deportiva. Se han presentado muchos deportistas con trayectorias extraordinarias que, en ocasiones, desconocemos. Tenemos a nuestro alrededor jóvenes que están consiguiendo resultados muy importantes y no somos conscientes de ello.
Lo más llamativo es que muchos también tienen expedientes académicos muy buenos. Son chicos y chicas que compaginan los entrenamientos, las competiciones y sus estudios con unos resultados excelentes.
Más allá del reconocimiento público, estos premios cuentan con una dotación económica. ¿Hasta qué punto pueden ayudar a los ganadores, especialmente a los deportistas que comienzan a competir fuera de Baena?
Es una ayuda muy importante porque hay jóvenes que necesitan apoyo económico para seguir avanzando. Los deportistas, por ejemplo, tienen que afrontar muchos gastos de material, desplazamientos y participación en campeonatos de Andalucía, de España e incluso internacionales.
El año pasado premiamos a una joven que había llegado a competir en un campeonato mundial de kárate. Hay que pensar en lo que supone para una familia afrontar viajes de ese tipo. No todas tienen recursos suficientes para hacerlo.
Por eso queremos darles visibilidad y ese pequeño empujón que puede ayudarles a continuar su trayectoria y proyectar su trabajo fuera de Baena. Son personas que trabajan mucho, normalmente en silencio, y que no siempre aparecen en las redes sociales o en los medios de comunicación. A veces sus méritos se quedan dentro de su colegio, de su instituto o de su entorno deportivo y los demás ni siquiera los conocemos.
Nuestra intención es precisamente esa, ayudar a nuestros vecinos en todo lo que podamos.
Los premios llevan el nombre de Salvador de Prado Santaella, una persona estrechamente vinculada al cooperativismo y a la creación de la Caja Rural de Baena. ¿Qué importancia tiene para la Fundación mantener vivo su legado?
Salvador de Prado estuvo vinculado a la Caja Rural desde su creación y fue presidente durante muchísimos años. También fue socio fundador de la cooperativa Nuestra Señora de Guadalupe, de la que nació la Caja Rural para dar un impulso económico a nuestra zona.
Mantener su nombre en estos premios es una forma de reconocer aquella dedicación y su espíritu de trabajo. Hay que recordar que estos cargos no son remunerados, son totalmente altruistas. Estamos hablando de una persona que dedicó muchos años de su vida a trabajar por la entidad y por su pueblo.
Por eso consideramos importante que su nombre siga ligado a unos premios que reconocen precisamente el trabajo, la constancia y el esfuerzo de otras personas.
La Fundación ha planteado la posibilidad de introducir modificaciones en próximas ediciones. ¿Se está estudiando ampliar las modalidades o cambiar algunos aspectos de la convocatoria?
Estamos estudiando la posibilidad de introducir algunos cambios de cara al próximo año, aunque todavía no hay nada decidido. Son cuestiones que tenemos que estudiar y valorar dentro de la Fundación. Cualquier modificación requiere tomar decisiones y, si es necesario, cambiar las bases de los premios. Es un trabajo que lleva su tiempo. Lo importante es que estos premios sigan vivos, que podamos ir mejorándolos y adaptándolos a las necesidades que vayamos encontrando.
Esta noche conoceremos a los nuevos premiados. ¿Qué le gustaría que descubriera el público que acuda al Teatro Liceo y qué mensaje trasladaría a quienes todavía no se han animado a presentar su candidatura?
Me gustaría que la gente descubriera a las personas que tenemos a nuestro alrededor. Muchas veces no sabemos que nuestro vecino, o un joven al que conocemos desde pequeño, está consiguiendo resultados importantes en el deporte, en sus estudios o en su trabajo.
Hay mucha gente que trabaja en silencio, que se esfuerza cada día y cuya trayectoria apenas conocemos. Con estos premios queremos que se sepa lo que están haciendo y que reciban el reconocimiento que merecen.
También quiero animar a todas las personas que destacan en alguno de estos ámbitos a que se presenten. Hay empresas, deportistas y estudiantes que tienen méritos suficientes y que, sin embargo, no dan ese paso. Es importante que lo hagan, aunque no consigan el premio a la primera.
