ME PRESENTO ANTE TI
Quisiera dar las gracias al director del Periódico, Baena Hoy, por haber tenido a bien ofrecerme la oportunidad de colaborar en el mismo. Dedicaré mis líneas, principalmente a Baena y a su Semana Santa, porque en Baena están mis raíces, mi gente y siempre es Semana Santa en Baena. Son mis dos pasiones.
Mis palabras, sencillas, estarán regidas por unos versos de mi costalero, que dejó escritos en su libro Inquietud de mis leales.
Con la palabra vengo.
Con la palabra dada.
De palabra.
Con la palabra voy.
Con mi palabra.
Con el honor en la palabra.
Jamás he colaborado con un periódico, sinceramente no sé el interés que puede despertar lo que escriba, lo que tengo claro es que no soy competencia, ni de lejos, de los magníficos periodistas que tiene Baena, a los que tengo un profundo respeto, pues he conocido su gran profesionalidad no solo en los años de la política, sino, además, en las numerosas entrevistas que me han hecho en calidad de mujer, conferenciante y pregonera. No voy a hacer un artículo de opinión, más bien diría, que voy a escribir como siempre, con una sonrisa en mis labios y el corazón en Baena.
Gracias a quienes siempre han confiado en mí, haya estado donde haya estado. Hoy quiero volver a confesarme, con las mismas palabras que escribí en el Pregón del Costalero el 8 de marzo de 2020, creo que es necesario para que me conozcan quienes lean estos renglones y además me apetece dejar sentadas algunas premisas fundamentales. No es fácil desnudar el alma, por eso se distinguen las personas auténticas de las que no lo son.
En mi casa me enseñaron que es de bien nacidos ser agradecidos, en mi casa me educaron; con manos firmes y primorosas, llenas de cariño me fueron moldeando. Quizás de terminar de forjarme no he acabado. Dicen que fui pionera, que algo tengo diferente; simplemente era una niña y pasando los años, mi tambor se fue haciendo más grande, más fuerte. Con el respaldo de los míos, con su empuje, con su arranque, rompimos esas barreras casi cuarenta años hace. Tanto guardé en el silencio de mis ojos que hoy no han de callarse, tanto han brillado mis ojos que hoy quieren hablarte… ¡Me presento ante ti, Baena, como la hija que aprendió de una madre y un padre, que no existe la diferencia, solo existen los que las desigualdades hacen, los que segregan sin piedad a los que por derecho iguales nacen!
Me presento ante ti, con mi conciencia tranquila, satisfecha; prefiero pan duro, a durar sin ser yo misma; me duele la mentira, el teatro, la hipocresía, los sepulcros blanqueados, las bajezas, las encubiertas tiranías; me mata lo que no es auténtico; me rebelo ante las injusticias, ante los sillones acomodados y sus brillantes respaldos; las falsedades las rebato; a estas alturas no tengo miedo; abogada de pobres y causas nobles; mis manos están blancas y limpias; nunca perseguí la gloria ni dejar nada en la memoria, y sin embargo tan privilegiada me siento… Caminando, voy por la vida, amarrándola, con una sonrisa, sin pausa pero sin prisa; de vez en cuando, paseando sobre brasas encendidas; paso firme, segura de mí misma; saboreando cada instante; lo más pequeño me sabe grande; la humildad es mi rúbrica; me gusta la gente sencilla y cabal; cabal, sencilla y en silencio, leal; la libertad es mi bandera, solo ella… Mi gente, mi única verdad ¡Y tú… tú eres mi vida Baena! ¡Tú eres mi alfa y omega! ¡Tú eres mi principio y final!
Aunque quieran quitarme la voz, pegaré un grito al cielo, como dice la canción. Aunque quieran arrancarme mis sentimientos, los haré vibrar en cada momento y a buen entendedor con pocas palabras bastan. Mis sentimientos están unidos a mi razón, soy una persona reflexiva, que analiza cada palabra que plasma, aún a sabiendas que el plumero se me ve más de una vez.
Quiero que se quede de hoy en adelante bien claro que no hablo en nombre de nadie, solo en el mío propio, ni en nombre de ninguna ideología política, religión, creencia, sexo o cualquier otra condición. Si utilizo en mis expresiones el posesivo “mi”, vaya esto para algunas mentes torticeras, no es que sea dueña o me adueñe de nada ni nadie, es que lo siento como mío y hablo en primera persona del singular, luego no puedo decir nuestro/a nuestros/as. ¿Clarito? Que a veces no sabemos cómo tergiversar lo congruente y la verdad contrastada, que no contratada, para retorcerla e intentar venderla de forma burda, torpe y barata, pero resulta que tengo la libertad de no tener que vender nada, solo tengo ganas de dar y lo voy a seguir haciendo, como siempre, le pese a quien le pese.
Este director tiene paciencia, mucha, porque desde que me propuso la idea ha llovido algo… el registro de entrada de una moción de censura … Una concentración contra la moción de censura…… Retirada de la moción de censura … versiones divergentes en un pleno sobre la condición de un concejal… Una demanda esperando la resolución del conflicto… Una moción de reprobación… y algunas cosillas más a nivel político… ¡Vamos, que aquí no ha pasado nada! Y si yo no hiciera referencia a todo esto no sería Lola Cristina Mata, pues, aunque hay quienes dicen que nadie me conoce, creo que alguien me conocerá, habiendo estado trabajando cuatro años como Teniente de Alcalde en el Ayuntamiento de Baena, donde empezó y terminó mi carrera, que fue corta pero intensa. Ni que decir tiene que me siento profundamente satisfecha de esos cuatro años dedicados a Baena, en cuerpo y alma, con eso creo que estoy siendo tajante y que no se puede ser más clara. El futuro es incierto y el presente para amarrarlo.
Ya me fui… y me fui, sin decir adiós, simplemente porque esa palabra es una de las que no me gustan del diccionario, porque me recuerda al olvido, a la muerte, a los campos desiertos y soy una mujer vital por naturaleza y con los ojos siempre mirando al frente dispuesta a afrontar todo lo que se me venga encima… y en la vida, incluida la política, algunas cosas he pasado. Ya les iré contando alguna anécdota simpática, que tengo en verdad para escribir un libro.
La cabeza se me va una y otra vez a las diferentes situaciones vividas en nuestro pueblo, que no voy a calificar, pues se califican por sí mismas. No van a escuchar por mi boca ni leer en estas líneas ninguna valoración de las escenas que hemos presenciado los y las baenenses. A fin de cuentas, ni soy política ni me dedico a esto, pero sí soy de Baena y estaré al lado de quienes dan todo por ella por encima de cualquier ideología o interés. Pertenezco al común de los mortales y me gusta darle a la vida ese toque de sal y pimienta que necesita y como una ya no sabe nada de nada… pues solo me sonrío, me sonrío una y otra vez, porque desde luego para reírse no es.
Seguiré creyendo en los Reyes Magos de Oriente, que dicen ahora que ni eran tres, ni eran reyes, ni eran magos, ni eran de oriente…. seguiré soñando con ellos, con el color inconfundible del plumero de mi costalero y contigo Baena, contigo…
Feliz día de Reyes, traen lo que sólo ellos saben… Les llevo pidiendo carbón unos pocos de años para cuando llegue la Cuaresma poder encender los incensarios.