Una llamada a la Transparencia
En los últimos días, la gestión de varios contratos por parte del Ayuntamiento de Baena ha despertado polémica y generado un amplio debate en el municipio. Estas decisiones, relacionadas con la Escuela Municipal de Teatro, la certificación “Women Friendly Destination” y un contrato de formación para Activades de Tiempo Libre, han provocado críticas desde diversos sectores de la localidad, que cuestionan la transparencia y el impacto de estas adjudicaciones.
Adjudicación de la Escuela Municipal de Teatro
Una de las decisiones más controvertidas ha sido la adjudicación de la gestión de la Escuela Municipal de Teatro a una empresa de Dos Hermanas (Sevilla), a pesar de su aparente falta de experiencia en formación teatral. Este contrato, firmado el 7 de noviembre y con vigencia para los próximos tres años, pone fin a una relación de 20 años entre el Ayuntamiento y un empresario local que había dirigido la escuela con notable éxito.
Esta adjudicación ha creado un gran malestar entre el alumnado de la Escuela Municipal de Teatro, que lleva funcionando desde el pasado 4 de septiembre, cuando la delegada de Cultura, Ana Cruz, presentaba el inicio de la misma, “Con estas escuelas municipales queremos ofrecer a todos los ciudadanos la oportunidad de desarrollar su talento y su creatividad, ya que tanto la música como el teatro son un lenguaje universal que nos une y nos enriquece como sociedad”.
Y donde el hasta ahora director de la escuela, Cristóbal Pérez, recordaba que “la escuela lleva veinte años trabajando en Baena, unos años en los que han puesto en escena numerosas obras de teatro y han llevado a cabo muchas actividades culturales. El año pasado alcanzó los 80 alumnos y confía en mantenerlos”.
Sin embargo, tras la nueva adjudicación, una parte significativa del alumnado ha mostrado su disconformidad, iniciando una campaña de recogida de firmas y amenazando con abandonar la escuela.
Certificación “Women Friendly Destination”
Otra decisión que ha encendido el debate es la adjudicación del contrato para obtener la certificación de “Women Friendly Destination”, otorgado por 12.000 euros a la empresa madrileña Akanz Partners SL. Esta empresa, creada en 2020 y vinculada a figuras relevantes del PSOE, como Paz Martín Lozano fue diputada socialista en la Asamblea de Madrid entre 2003 y 2019, además candidata del PSOE a la alcaldía de Móstoles y concejal en el Ayuntamiento de la misma localidad madrileña. Como presidenta de esta sociedad se encuentra Candela Mora, que fue miembro de la ejecutiva federal del PSOE en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero y que desde 2013 ocupó diversos cargos en la Junta, el último el de delegada del Gobierno andaluz en Madrid.
También resulta curioso en este contrato es que la memoria y el tipo de contratación usado, parece estar redactado y preparado a favor de una empresa muy determinada, a la que se quiere favorecer. Además de saltarse la instrucción la Oficina Independiente de Regulación y Supervisión de la Contratación, órgano del Ministerio de Hacienda que vela por las adjudicaciones de las administraciones públicas. Donde quiere aclarar un cambio producido en la Ley del Sector Público. Este órgano estableció la obligatoriedad de que en las contrataciones menores (las que tienen un importe inferior a 15.000 euros) se pidan, al menos, tres ofertas.
El objetivo del certificado es promover a Baena como un destino turístico seguro para mujeres, pero las críticas apuntan a que la prioridad debería ser destinar recursos a combatir los problemas locales de violencia de género, que afectan a 86 mujeres bajo protección en el municipio, según datos de la propia alcaldesa.
Formador en Dinamización Infantil y Juvenil
Finalmente, se ha adjudicado un contrato de formación a Jesús Rojano, exalcalde socialista de Baena. Aunque esta adjudicación cumple formalmente con los requisitos legales, ha suscitado comentarios por su margen de victoria, que fue de apenas 0.93 puntos frente a otros candidatos.
Estas decisiones han alimentado las críticas de vecinos y opositores políticos, que acusan al PSOE e IU de favorecer sistemáticamente a empresas y personas de fuera del municipio o con vínculos partidistas. Estas prácticas, según los críticos, contradicen las promesas de apoyar al tejido empresarial local, algo que se exigía reiteradamente en la pasada legislatura.
La resolución de estos contratos refleja la necesidad de una gestión más transparente y equilibrada en el Ayuntamiento de Baena. Una vez más el tejido empresarial local, que podría beneficiarse de estas oportunidades, se ve desplazado en favor de empresas externas, lo que genera frustración y descontento entre los vecinos.

