Una jueza baenense explica al alumnado de Bachillerato el papel de la justicia en un Estado de derecho
La asociación ACAMATI volvió a situar los valores humanos en el centro del debate educativo con una conferencia dirigida al alumnado de Bachillerato de Baena y celebrada en el Teatro Liceo. La protagonista fue la baenense María Jesús Alarcón Barco, presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, que regresó a su pueblo para hablar de justicia, independencia judicial, igualdad, presunción de inocencia y responsabilidad ciudadana.
El acto fue inaugurado por la alcaldesa, María Jesús Serrano, quien agradeció a ACAMATI su labor para acercar estos contenidos a los jóvenes y subrayó que los valores humanos “deben estar presentes en todos los órdenes de la vida”, también en la administración pública y en la justicia. Serrano destacó además la trayectoria de Alarcón Barco como ejemplo de que “desde Baena se puede llegar a donde uno quiera” con esfuerzo, constancia y formación.
La regidora defendió la educación como herramienta esencial para construir una sociedad “más justa, igualitaria y equitativa”, y recordó que una justicia tardía “no es justicia”, en referencia a la necesidad de modernizar la administración judicial y dotarla de más medios materiales y profesionales.
Antes de la conferencia intervino también Manuel Horcas, cronista oficial de Baena, antiguo director del IES Luis Carrillo de Sotomayor y premio a los valores humanos. Horcas apeló directamente al alumnado para que reflexione sobre su vocación y, especialmente, sobre el sentido de la responsabilidad. “Responsabilidad viene de saber responder de la propia actuación”, señaló, antes de presentar a María Jesús Alarcón como una antigua alumna marcada por la claridad de ideas, el esfuerzo y la ejemplaridad.
Durante su intervención, Alarcón Barco se mostró emocionada por volver a Baena y reivindicó sus raíces. “Soy baenense; ahora estoy en La Mancha, pero eso no significa que no sienta los valores de mi tierra”, afirmó. También recordó su vinculación con el aceite de Baena, del que dijo sentirse embajadora allí donde va.
La presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real centró su conferencia en la necesidad de una “justicia fuerte y eficaz para vivir plenamente en valores”. Explicó al alumnado que la justicia no debe entenderse como un poder lejano, sino como un servicio público al ciudadano. A partir de ahí, desarrolló los pilares del sistema judicial: independencia, imparcialidad, legalidad, igualdad, publicidad de los procedimientos, tutela judicial efectiva, presunción de inocencia, proporcionalidad, seguridad jurídica y justicia universal.
Uno de los mensajes más destacados fue la defensa de la independencia judicial. Alarcón insistió en que no se trata de un privilegio de los jueces, sino de una garantía para la ciudadanía. “Un Estado de derecho sin independencia judicial es inexistente”, remarcó, explicando que los jueces deben resolver únicamente conforme a la ley, sin presiones políticas, mediáticas o sociales.
También abordó el papel de los medios de comunicación y las redes sociales en los llamados juicios mediáticos y paralelos. La magistrada defendió el derecho a la información y a la crítica, pero advirtió de la importancia de informar con rigor, sin sustituir la realidad del procedimiento judicial por opiniones incompletas o sesgadas.
Otro de los puntos centrales fue la presunción de inocencia, que definió como un derecho universal. Alarcón explicó que nadie puede ser considerado culpable mientras no exista una sentencia firme y recordó el principio de que, ante la duda, debe resolverse a favor del acusado. “Más vale un culpable en la calle que un inocente en la cárcel”, señaló para ilustrar la importancia de las garantías procesales.
La conferencia también sirvió para acercar al alumnado conceptos como el derecho de defensa, la justicia gratuita, la proporcionalidad de las penas o la seguridad jurídica. Alarcón insistió en que las leyes deben ser claras, públicas y comprensibles para la ciudadanía, recordando que “la ignorancia de la ley no excusa de su cumplimiento”.
La jornada concluyó con una invitación directa a los jóvenes: estudiar, esforzarse y no ponerse límites. La magistrada animó a quienes sientan vocación jurídica a estudiar Derecho y preparar oposiciones, reconociendo que el camino es exigente, pero posible.

