Los vecinos de El Tinte y la Ladera Sur cuentan desde ahora con una infraestructura de saneamiento renovada destinada a poner fin a los problemas de inundaciones y vertidos que venían sufriendo algunas viviendas de la zona durante años. La actuación, ejecutada por el Ayuntamiento de Baena con una inversión cercana a los 50.000 euros, ha permitido sustituir un colector que presentaba importantes deficiencias y cuya situación había generado numerosas incidencias a lo largo de los años.
La alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, acompañada por el concejal de Centro Histórico y Parques y Jardines, David Bazuelo, visitó las obras finalizadas para explicar los detalles de una intervención que el equipo de gobierno considera prioritaria por su impacto directo en la calidad de vida de los residentes y en la protección medioambiental del entorno.
Un colector insuficiente para las necesidades del barrio
Según explicó la regidora, cuando el actual equipo de gobierno accedió al Ayuntamiento se encontró con una problemática que afectaba especialmente a las viviendas de El Tinte. El colector que recoge las aguas procedentes de la Almedina y las conduce hacia la estación depuradora presentaba un diámetro insuficiente para asumir el caudal generado tanto por las aguas residuales como por las pluviales. A ello se sumaba una fuerte pendiente que favorecía el arrastre de piedras y sedimentos, provocando frecuentes obstrucciones.
Estas circunstancias ocasionaban episodios de colapso de la red que, en algunos casos, derivaban en la entrada de aguas residuales y fecales en viviendas del barrio, una situación que los vecinos venían denunciando desde hacía años.
Para resolver este problema, el Ayuntamiento redactó un proyecto de mejora que fue adjudicado a la empresa Aveninsur. Aunque las continuas lluvias registradas durante el invierno y la primavera retrasaron los trabajos, la actuación ha podido completarse tras varios meses de ejecución.
Más capacidad, mayor seguridad y menos riesgo de vertidos
La obra ha incluido la instalación de una nueva conducción de mayor diámetro y la incorporación de pozos de resalto que reducen la velocidad del agua y minimizan la acumulación de materiales en el interior de la red. Además, durante la ejecución fue necesario modificar parte del proyecto inicial tras detectarse interferencias con infraestructuras de telecomunicaciones y líneas eléctricas existentes en la zona.
Con estas mejoras, el Ayuntamiento considera que queda garantizado el correcto funcionamiento del sistema de saneamiento, reduciendo significativamente el riesgo de nuevas inundaciones y evitando posibles vertidos al exterior de aguas residuales que podrían afectar tanto a los vecinos como al medio ambiente.
Serrano destacó que se trata de una de esas actuaciones que no resultan visibles para la ciudadanía porque permanecen bajo tierra, pero que son esenciales para garantizar servicios públicos eficientes y unas condiciones adecuadas de habitabilidad en todos los barrios de la ciudad.
La mayor actuación en El Tinte en casi una década
Por su parte, David Bazuelo subrayó la importancia de la inversión realizada y recordó que, excluyendo las actuaciones ejecutadas mediante programas de empleo agrario, esta intervención representa la mayor inversión municipal realizada en la zona de El Tinte durante los últimos ocho años.
El concejal reconoció que los plazos administrativos y los condicionantes técnicos han retrasado la ejecución de algunos proyectos previstos para el casco histórico, aunque defendió que muchas de estas actuaciones comienzan ahora a materializarse tras años de trabajo técnico y tramitación burocrática.
Nuevos proyectos para recuperar espacios degradados
Durante la visita, el equipo de gobierno avanzó además varias actuaciones que se encuentran en fase de desarrollo. Entre ellas figura la recuperación del entorno de la iglesia de El Salvador, donde se prevé el derribo de varias propiedades municipales en estado ruinoso para crear una nueva zona ajardinada y de estancia para los vecinos, además de poner en valor el entorno patrimonial del templo.
A estas actuaciones se suman intervenciones ya ejecutadas en la calle Cantarerías y otras previstas en Baja Molino, donde el Ayuntamiento trabaja para acondicionar solares municipales deteriorados y habilitar nuevos espacios de uso público y aparcamiento.
La transformación verde de la Ladera avanza hacia su siguiente fase
Otro de los ejes destacados por el concejal fue el proyecto de recuperación ambiental de la Ladera. Los trabajos de limpieza y desbroce desarrollados durante las últimas semanas ya han permitido actuar en amplias áreas próximas a la muralla, Arrabalejo, Altos Molinos y El Tinte. La previsión municipal es completar esta fase durante las próximas semanas.
Estas labores se están desarrollando a través del programa Emplea Verde, que ha permitido la contratación y formación de 30 jóvenes menores de 30 años. El proyecto contempla además una futura campaña de plantaciones con una inversión superior a los 50.000 euros en material vegetal, en la que el Ayuntamiento pretende implicar a los centros educativos de la localidad.