En el pleno extraordinario celebrado en el día de ayer se formalizaba la compra del edificio de la Residencia de San Francisco con los votos a favor de PSOE, PP y IU y la abstención de Vox. El valor de compra asciende a 400.000 euros que será pagados en los próximos cuatro años, con una entrada a la firma del contrato de compra. Esta reducción de plazos, el acuerdo inicial con la congregación estaba en 8 anualidades, se debe para cumplir lo que dispone la ley para inversiones plurianuales. A estas cantidades hay que sumar unos 60.000 euros para la apertura de la calle Reguera con San Pedro, proveniente de una subvención de los planes provinciales de la Diputación de Córdoba.
El delegado de Gobernación, José Andrés García Malagón, explicaba en el pleno la urgencia del mismo, en base a la próxima solicitud de fondos Next Generation que tendrá lugar a finales de julio. Con dichos fondos se pretende iniciar la rehabilitación del inmueble. Para dicha solicitud el edificio ha de ser de titularidad del Ayuntamiento de Baena.
García Malagón, criticaba la demora de la compra del edificio por el anterior equipo de gobierno, que según el portavoz socialista inicio el expediente el pasado 26 de abril, “con este acto este equipo de gobierno ha cumplido una de las prioridades marcadas en al llegar al gobierno municipal, solucionar el problema de San Francisco”.
David Bazuelo, mantenía la posición de su grupo, de no hacer política con el tema de San Francisco “con este acuerdo finaliza un camino complicado, pero a su vez se inicia otro quizás más complicado”.
Engañada se sentía la portavoz del partido popular, Cristina Piernagorda, con la urgencia del pleno, donde recordaba que “el expediente de compra ya estaba iniciado por el anterior equipo de gobierno a falta de un último trámite”.
Eduardo Molleda, Vox, se abstenía de la propuesta con la decisión de compra, no por el fondo, sino por la forma de llevarlo a cabo. Apostando por llevar a dicho edificio la delegación de Asuntos Sociales.
La alcadesa de Baena, María Jesús Serrano, relataba brevemente todo este proceso de negociación con la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de San Francisco, hasta llegar al día de hoy. Aunque su marcha no será inminente, entre las fechas que se barajan son a partir del día de Jesús, desde el Ayuntamiento quieren organizar un homenaje de despedida a estas hermanas después de más de cien años al servicio de los vecinos y vecinas de Baena.
En la actualidad la residencia está gestionada por cuatro monjas, a cuyo cargo tienen 8 abuelas y 3 abuelos, siendo cuatro trabajadores los encargados de su cuidado y mantenimiento de la residencia.
Una vez cerrada la residencia la mayoría de los abuel@s serán trasladados a otras residencias de la congregación, también han solicitado plazas en otras residencias de la localidad.
