Tormenta política por la planta de biometano: el pleno de noviembre estalla entre acusaciones de ocultación, obras eternas y miedo a la inseguridad
El pleno ordinario de noviembre del Ayuntamiento de Baena dejó al descubierto un cóctel de malestar vecinal, tensión política y desconfianza hacia el gobierno local. Lo que empezó como el habitual turno de ruegos y preguntas acabó convertido en un intenso cruce de acusaciones sobre la futura planta de biometano, la gestión de las obras, la inseguridad en varios barrios y la pérdida de subvenciones.
Todo, con un denominador común: los vecinos, en boca de los grupos de la oposición, sienten que les falta información y certezas sobre el rumbo del municipio.
Vecinos que “no saben qué va a pasar”: albergue cerrado y temporeros en un gimnasio
Abrió fuego el portavoz de Vox, Eduardo Molleda, que llegó al turno de ruegos con una lista larga de quejas recogidas “calle a calle” entre los vecinos.
Primero, el albergue municipal, cerrado. Los baenenses preguntan por qué la instalación, que también se utiliza como alojamiento turístico, lleva tiempo sin actividad. La alcaldesa, María Jesús Serrano, respondió que el albergue “se encontró con deficiencias de climatización, accesibilidad e instalaciones” y que se están ejecutando obras para ponerlo al día, además de revisarse los incumplimientos del concesionario. El objetivo, dijo, es reabrirlo “cuanto antes y en condiciones de seguridad”.
En paralelo, el debate se detuvo en el dispositivo para temporeros inmigrantes. Molleda reclamó claridad sobre el “plan de transeúntes o migrantes” y qué ocurrirá cuando dejen de estar alojados en el gimnasio municipal. Serrano defendió la respuesta “de urgencia” del Ayuntamiento y fue contundente en lo humano: “Con este frío y esta lluvia, ninguna persona debería dormir en la calle; antes que nada, son personas”, subrayó, dejando claro que mantendrán el recurso mientras las ONG que trabajan con inmigrantes lo consideren necesario.
Jardines abandonados, polideportivo a medias y una casa con grietas: el mapa del desgaste urbano
El relato que trasladó Vox dibujó una ciudad con muchos frentes abiertos:
- San Juan Alto: vecinos hablan de jardines “abandonados”, convertidos en zona de perros y orines. Proponen un mirador con banco y acceso a los aparcamientos, similar al de la Cuesta de la Cava. La alcaldesa respondió que la delegada de Participación ya trabaja con Servicios y Parques y que se quiere dejar la zona “digna, con bancos y acondicionada”, aunque admitió la lentitud por falta de recursos económicos y materiales.
- Polideportivo: se pidió un “lavado de cara” a una pista bajo las de tenis y arreglos en las de balonmano. Serrano recordó que “ya se han invertido casi dos millones de euros” en el complejo deportivo desde el inicio del mandato, tras encontrarlo muy deteriorado, pero asumió que quedan cosas por hacer.
- Vivienda en la calle Arquitecto Mateo Gaya: los vecinos están alarmados por una grieta y desprendimientos. La alcaldesa prometió que el vigilante urbano acudirá a comprobarlo y que se enmarca en un plan para detectar viviendas en posible situación de ruina.
Velocidad en la calle Mesones, obras interminables y comercios al límite
Uno de los puntos donde más se percibe la tensión vecinal es la calle Mesones y su entorno, en pleno casco histórico.
- Vecinos denuncian excesos de velocidad en la calle Llana y Mesones. Ya hubo un atropello de un animal y temen que el próximo sea una persona. Molleda sugirió la instalación de reductores de velocidad de gel. Serrano replicó que se reforzará la vigilancia, se instalarán cámaras cuando lleguen las nuevas dotaciones y que cualquier elemento físico se pondrá “solo si la Policía Local lo avala conforme a normativa”.
- La obra de Catedrático Alcalá Santaella se ha convertido en un símbolo de las “obras eternas”. Los vecinos estallaron al recibir el aviso del último corte de calle la tarde anterior al cierre total, con comerciantes desesperados por la caída de ingresos. La alcaldesa reconoció el retraso y dio explicaciones técnicas: se han encontrado acometidas rotas, supuestamente dañadas en su día por la instalación del gas, y eso obliga a rehacer conexiones una por una. Admitió que se informó a los vecinos de un plazo de tres meses y que no se ha cumplido:
“Yo no soy adivina; las obras son como un melón, hasta que no lo abres no sabes cómo va a salir”.
Molleda fue más allá y pidió ayudas específicas para comercios afectados por estas obras prolongadas. El gobierno tomó nota, pero no concretó compromisos en este pleno.
Subvenciones devueltas y centro de capacitación digital que no arranca
Otro bloque que encendió la crítica fue la devolución de subvenciones a Diputación y otras administraciones:
- Una ayuda de memoria democrática devuelta por “incorrecta justificación” de etapas anteriores.
- Subvenciones para un remolque de Protección Civil y puntos de recarga para vehículos eléctricos que no se ejecutaron.
- Y, especialmente, unos 24.500 euros para formación de jóvenes del mundo rural en competencias digitales (Next Generation).
Molleda cuestionó si se llegó a poner en marcha el centro de capacitación digital o si ni siquiera se dotó de medios. Serrano admitió que el espacio físico sí está, pero faltaban ordenadores y equipamiento, y que el área de contratación estaba “saturada” tras tramitar 33 contratos mayores y 160 menores, lo que hizo imposible ejecutar el proyecto dentro de plazo:
“O devolvíamos ahora o devolvíamos después con intereses. He preferido devolverla sin recargos, pero es de las decisiones que más me ha dolido”.
Inseguridad e insalubridad: del parking de Plaza Palacio a la chabola con animales
El sentir de “inseguridad” salió varias veces.
- Parking de Plaza Palacio: según Vox y PP, está “abandonado, sin personal, sin barrera funcional y sin control”, convertida la zona en punto de botellón, con vecinos muy molestos. La alcaldesa defendió la reciente digitalización de todos los parkings municipales, con cámaras conectadas a la Policía Local y tarifas bonificadas (15 euros/mes para residentes del casco histórico). Reconoció que la antigua barrera ha sido golpeada en dos ocasiones y anunció que se sustituirá por una nueva, igual que las del resto de aparcamientos.
- Chabola con animales en la reguera: vecinos denuncian insalubridad y malos olores en una zona de la nueva obra de la reguera. El gobierno se comprometió a que Urbanismo revise la situación.
- Arrabalejo y entorno: algunos residentes viven con “pavor”, según relató Molleda, y hasta se plantean vender sus casas por la inseguridad. Serrano detalló que allí confluyen actuaciones sociales y de seguridad: programas Eracis, Baena Solidaria, Policía Local, Guardia Civil y, ahora, el Centro de Innovación Social, que ya cuenta con una socióloga analizando la realidad de los barrios más vulnerables (Arrabalejo, Rodrigo Cubero, Fuente Baena, San Pedro…).
Biometano: el gran incendio político del pleno
El punto de máxima tensión llegó con la intervención de la portavoz del PP, Cristina Piernagorda, centrada casi monográficamente en la planta de biometano proyectada en el término municipal.
La oposición popular lanzó una acusación muy concreta:
- El Ayuntamiento habría ocultado durante más de un año la existencia del proyecto, que aparece en una noticia de octubre de 2024 donde El Tejar anunciaba ocho plantas de biometano, una de ellas en Baena, con foto incluida de la alcaldesa junto a directivos de la empresa.
- La primera información oficial, según el PP, no llega hasta el 20 de noviembre de 2025, cuando se publica en la sede electrónica la apertura del período de información pública del proyecto de actuación.
“Así nos hemos enterado los baenenses: por WhatsApp”, reprochó Piernagorda, que acusó al gobierno de PSOE e IU de actuar “de espaldas a la ciudadanía” y de intentar que el tema “pasara desapercibido”.
La portavoz popular subrayó varias ideas clave:
- La planta no está paralizada, el proyecto “sigue su tramitación” y el plazo de alegaciones está abierto hasta el 20 de diciembre de 2025.
- No es la Junta de Andalucía quien decide si se instala la planta, sino el Ayuntamiento, que autoriza (o no) el proyecto de actuación y fija condiciones.
- Exigió saber qué tipo de residuos se tratarán (purines, alperujos, lodos, estiércoles), en qué cantidad anual, cómo se transportarán y qué impacto puede tener la planta para la salud y el medio ambiente de Baena.
- Reclamó transparencia, participación ciudadana y publicación íntegra del proyecto y sus informes en la web municipal, así como charlas informativas con la empresa promotora, colectivos y vecinos.
Además, pidió un posicionamiento claro de Izquierda Unida Baena, apuntando que simpatizantes de la formación están “desconcertados por tanto silencio”.
La respuesta de IU: contra las “teorías conspiranoicas” y a la espera de su asamblea
La concejala de IU y responsable de Medio Ambiente, Cristina Vidal, defendió la trayectoria de su organización frente a las plantas de biometano en la comarca y negó cualquier connivencia:
- Recordó que IU en Castro, Espejo, Lucena o Montilla ya se ha posicionado públicamente contra este tipo de proyectos cuando no hay garantías suficientes.
- Explicó que IU Baena aún no se ha pronunciado como organización local porque primero quiere debatir el asunto en una asamblea convocada para el 30 de noviembre, donde se adoptará una postura oficial.
- Admitió que por su trabajo conoce el proyecto en detalle, pero precisamente por eso considera que “no debe ser la voz orgánica” en este tema, insistiendo en que será la asamblea quien marque la línea.
Vidal fue tajante al pedir que se abandone el relato de “teorías conspiranoicas” y abrió la puerta a convocar un Consejo de Medio Ambiente antes de que venza el plazo de alegaciones, pese a recordar que a las últimas convocatorias “no acudió nadie de la oposición”.
Serrano se revuelve: “No voy a permitir nada que perjudique la salud de mis vecinos”
La alcaldesa, visiblemente firme, dedicó un extenso tramo a rebatir a la portavoz del PP. Rechazó las acusaciones de ocultación y manipulaciones y se apoyó en la normativa urbanística y ambiental:
- Explicó que la planta entra en tramitación mediante un proyecto de actuación, figura prevista en la ley andaluza (LISTA) para actividades que no pueden ubicarse en suelo urbano ni en polígonos industriales por compatibilidad.
- Aseguró que los técnicos han emitido los informes previos y que, una vez admitido a trámite y sometido a información pública, el expediente se ha remitido a la Junta para dos informes claves:
- Autorización Ambiental Integrada (AAI)
- Informe de incidencia territorial
Y subrayó una idea que será clave en el debate público:
“Mientras la Junta no se pronuncie, los plazos del proyecto están suspendidos. Aunque el período de alegaciones está abierto y todo el mundo puede presentar las suyas, el Ayuntamiento no puede aprobar el proyecto sin esos informes favorables”.
Serrano recalcó que la documentación está en exposición pública y que “cualquier vecino, colectivo o sindicato puede consultarla y alegar lo que estime”. También deslizó que las cooperativas olivareras, muy interesadas en el destino de los residuos, ya han sido informadas en el seno de El Tejar.
Y cerró con una promesa que marcará las próximas semanas:
“No voy a permitir nada que perjudique la salud de mis vecinos y vecinas. Queremos energías renovables y apoyo a nuestros agricultores, pero siempre con garantías jurídicas, ambientales y de salud. Los expedientes se tramitarán como cualquier otro”.
Un pleno que deja deberes: información, participación y confianza
El turno de ruegos y preguntas de este pleno de noviembre deja a la vista dos problemas de fondo en Baena:
- Una ciudadanía cansada de obras, retrasos, abandonos puntuales y servicios que no llegan, desde la banda de música sin director hasta la fibra óptica que no entra en determinadas calles, pasando por perros y gatos abandonados o solares sin acondicionar junto a colegios.
- Un agujero de confianza en torno a la planta de biometano, donde la percepción de falta de información está siendo tan influyente como el propio contenido técnico del proyecto.
El reloj ya está en marcha: el plazo de alegaciones sobre la planta termina el 20 de diciembre y, mientras tanto, la oposición llama a la movilización vecinal, IU se prepara para fijar posición en asamblea y el gobierno municipal promete transparencia… y “ni un paso” que ponga en riesgo la salud de los baenenses.
El siguiente capítulo se jugará, de nuevo, en el salón de plenos… y en la calle.

