miércoles, julio 29, 2026
BCarlos ArenasOpinión

¡Perdón por insistir!

Carlos Arenas

Se ve a unos fantoches de la democracia, el día de la Constitución, pegados al lugar donde se izaba la bandera de España. Después, en los actos constitucionales no acuden, porque otros, a su parecer, a esta Constitución la están ultrajando. En la literatura y en la misma vida se ha visto, en infinidad de ocasiones, a los verdugos querer pasar como víctimas.

Cuando el fascismo, que se pretende edulcorar con sus trajes entallados y sus corbatas de seda italiana, bate sus alas sobre los demás, pretendiendo emular la soberbia y la elegancia de un águila imperial; te fijas bien cuando van bajando, te das cuenta, por un vislumbre blanco, de que son buitres leonados en busca de carroña; ese volar en círculo que caracteriza a esos buitres, lo es porque abajo, en la tierra, han o querido detectar algún hálito cadavérico en la sociedad. ¿Echan de menos los muladares del franquismo? Toda carroña social, que les surge cuando algo va mal, todo tipo vil y despreciable, sin conciencia humana ni social, es lo que buscan para su crecimiento y alimento estos buitres.

Gente sin principios sociales que a nada les sabe hablar de justicia social y gente sin escrúpulos, cuyos platos favoritos en su menú político, son como ese de ¡vivan las corridas de toros!, para luego hartarse de sus rabos; o este otro plato, pasado por agua, !abajo la inmigración, aderezado con sal del Atlántico!; o este otro de revoltillo ¡deshagámonos de los LGBTI!. De su menú político, el más suculento en sus mesas y que pretenden poner en toda mesa de la colectividad es este: ¡obliguemos a que la mujer sea buena esposa, buena madre y que se mantenga en casa!…nada de cuscús que es comida del otro; comamos mucho de cerdo, que es de lo nuestro.

Los viejos no podemos apoyar a ese neo-fascismo que con sus diatribas en la calle, con sus medios de comunicación y sus afines parlamentarios donde tienen representación; no nos hacen olvidar que son los rebrotes de aquel régimen franquista que tanto padecimos con años de cárcel, asesinatos, represión, ausencia de libertades y miedo, mucho miedo.

Los jóvenes, que escudriñen, que lean, no a Pio Moa ni a Ricardo de la Cierva entre otros manipuladores de la historia, que pregunten a los vivos de aquellos tiempos, qué fue aquel régimen y luego den gracias por haberse librado de ello y nos las den también a los que luchamos contra aquello. Cójase el gran angular y veamos todo el esperpento macabro que supuso aquel régimen. “Estos” de ahora, cuidado con ellos, nos quieren poner anteojeras para dirigir nuestra visión solo hacia adonde ellos quieren. Lo que tenemos en España de libertad, de democracia, de estado de bienestar, de derechos sociales… “estos” (los de Vox)  ni hicieron ni pensaron, ni aquellos de la extrema derecha de la transición, hacer nada para traerlo. Hay, si no se tiene, que desarrollar pensamiento crítico y hay que estar inculcándolo en las escuelas y universidades.

Allá donde estemos, donde se hacen o se hagan manifestaciones de reaccionarismo, de negacionismo ante lo que hacen otros, de comportamientos oportunistas, de planteamientos retrógrados, de beatería de confesionario, hay que procurar salir al paso, con fácil argumentario esgrimiendo todo lo que de positivo hay en lo que tenemos y conseguido en progresos sociales con la democracia, y con nuestro afán por no volver atrás.

Pensad, jóvenes miopes con acné o pensionistas de asiento en el parque o en el hogar, ambos que os dejáis, que “estos” buscan un régimen en el que ellos y los que los mantienen tengan privilegios y sus peones, de ese régimen, también. Los demás, vosotros y todos los que vayan cayendo en sus redes de pescadores de río revuelto, serán para aportar energía en la maquinaria del régimen. ¿Qué hemos recibido de enseñanza en la escuela para no haber aprendido o discernir lo que se pretende con discursos sin la mas mínima humanidad ni clamor de justicia social?.

Pensamiento crítico y humanidades deberían ser asignaturas troncales en la enseñanza de este país.

¡Qué dolor siento, cuando con guiños de alcahueta que nos echan a unos y a otros, vosotros os dejéis seducir!, cuando lo que solo buscan es que se les vote, para que ellos tengan el poder político que les permita hacer las políticas que idolatren el dinero y refuercen sus intereses. Alfombras para los pies cansados de tanto mercenario y tanto oportunista. Esos nostálgicos, que les duele no poder decir que echan en falta a Franco y de menos a Blas Piñar; dictador uno durante 38 años y padre otro de la extrema derecha durante la transición. Son estos, de los que hay que decir que no son de los nuestros. No están dispuestos a hacer nada que nos amortigüe nuestras cuitas de comunidad ni personales.

Subrepticiamente, sí aplican y apoyan las políticas que nos hacen más dependientes, mas vulnerables, menos libres…y más peones de los intereses de las oligarquías financieras, las grandes empresas…en fin, de la plutocracia, de la que son su ejército de mercenarios. Quitándoles los impuestos a los bancos y las eléctricas.

La gente de VOX, la extrema derecha, la punta de lanza del PP para su política vergonzante, no disponen de políticas que resuelvan los problemas de los marginados, de las sufridas mujeres por violencia de género, ni del lumpen que parece los engordan con papeletas electorales; ni por supuesto de los jóvenes sin trabajo y sin una vivienda que les permita su independencia familiar.

Los que identifico como “estos”, se dicen, <<tenemos que suscitar el odio, el desorden y la discordia>>. Para que nuestros capitalistas sigan siendo los pescadores en ese río.

Historia que desean que olvidemos y que además nos vendan y los creamos, de que han surgido de los derroteros de la democracia, y no como herederos de los de antes, sino como si fueran las setas después de un chubasco (la transición) seguido de días de sol. Nos quieren engañar cuando, por ahora, han dejado de levantar el brazo de saludo fascista y de cantar el cara al sol.

Estuve viviendo en la dictadura franquista mis primeros 25 años, nací en 1950. Cuando llegué a comprender, no entendía lo que significa ser ciudadano y respirar en libertad, hasta que nos dimos la democracia. Esas maneras dictatoriales y ese nacional-catolicismo que sufrí los cincelé en mi alma, para así no ser olvidadas.

Que los de ahora, en democracia, no tengamos que pagar que vuelvan a campar en la sociedad ideologías facistoides, que nos quiten lo que tenemos, aunque los idiotas y los imbéciles, los cretinos y los necios y los de resentimiento con la democracia, piensen que “estos” lo van a mejorar.

“Estos” depredadores y caníbales de un cuerpo social manipulado, que se deja siempre engañar con cantos de sirena, se lleva delante de las urnas para dejar su voto, ¿voto para que, si se lo das a “estos”?. ¡Ojo!, cuidado con el eterno retorno nietscheano, y que  “estos” nos pillen en él con los calzones bajados, con lo que no podamos ni correr.

Todo aquello que sea paro, precariedad laboral, juventud sin futuro, falta de viviendas en alquiler o en propiedad, en fin, derechos constitucionales no atendidos, es el caldo de cultivo donde prosperan las células con emponzoñamiento anti-democrático y reaccionarias de la mayoría social, células sociales representadas por VOX.

Esta VOX, que en su discurso emponzoñado, quiere aparecer como la defensora de la Constitución en el pasado día 6, pero que no acude a celebrar institucionalmente sus 46 años cumplidos, ni mezclarse con los auténticos defensores de ella. Teatro, puro teatro, imágenes para la TRECE y verborrea para la COPE, o ráfagas de patriotas demagogos que solo lo embebe tic-tok… y mucho “laissez faire, laisser passer”, ultra libertad para la economía, nada de impuestos, libre mercado laboral y que los gobiernos no intervengan nada en esto anterior. Soy un agnóstico que apela a la razón, pero les digo a “estos”, <<Dios no quiera que estos se salgan con la suya>>.

Los de VOX , solo quiere esa VOZ, para  un poder político que expresaran con aullidos retóricos y grandilocuentes para que nos aprisquemos en un mundo mussoliniano.

Estos de VOX, quieren coger a la juventud como si fueran un montón de arcilla botijera y modelarla a la medida de su ideología neofascista. ¡esta juventud ni se entera de ese propósito!, ¿que quieren estos de la juventud, que se la haga reaccionaria?, Juventud, sacude la apatía, agarra a la esperanza que sea alimentada por vuestro quehacer diario, para tener una sociedad con mas justicia social y con horizonte de futuro con progreso. De la juventud, dijo Rubén Darío, “juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver, cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer”…Darle sentido a tu juventud.

Estudiantes que estudiáis, ¿habéis leído algo que os hiciera comprender lo que “estos” pretenden de vosotros, que es ser meros peones de su juego?. Jóvenes trabajadores, jóvenes sin trabajo, os pedirán que los dejéis hacer a ellos, pues eso de la democracia participativa da muchos quebraderos de cabeza y además es un camelo. Con una bandera en la mano, os dirán que ellos son los que tienen el sentido común para hacer. Así, os darán violencia verbal, negacionismo, misa diaria pues parece que dios está con estos de VOX, algún escrache al otro para vuestra diversión, ¡no digamos cuando se ponen a rezar ante la sede de un partido! y dejar de pensar en cavar las fosas comunes pendientes, ¡Ya está bien de memoria histórica!

Seremos usados, ellos conseguirán para sí lo que iban buscando, esto es poder, dinero y estatus social. Y vosotros seguiréis con vuestras vidas, ahora desesperanzaos y con mas sacrificio para conseguir lo que de vida digna se quiere, que nada debe tener de la de “estos” con sus vírgenes de romería, sus toreros, sus ferias y rocíos, sus semanas santas de mantilla, sus “la calle es nuestra con manifestaciones religiosas”, cazadores de escopeta y perro…cazadores del ser humano. Depredadores sociales. Ver la película la Caza (1966) de Carlos Saura y observa el aprendizaje que dan esos cazadores y el jornalero con la paellera vacía colgando en una mano. “Estos”, eso quieren que vuelva.

Seamos prácticos, aquellos que nos defienden, los llamados rojos de un signo o de otro, no son los que acaparan la maldad de este mundo, hay mucho corazón con elevación social de limosneo y piadoso ante dios, que derrocha maldad en los que tiene a su alrededor, quitándoles lo que les corresponde, explotándolos y haciéndoles que vivan con estrecheces. Lo hacen con abyecto oportunismo, pues piensan que lo tienen todo ganado por su fe a ese dios, que acepta sus maldades contra los que dicen ellos que son su prójimo. Que su dios los mande al infierno. Amén.

CARLOS ARENAS BLANCA

Primer Alcalde de la Democracia.

Abril 1979-Mayo 1983