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José Rafael Ruiz Arrebola: “El Pregón será un puente entre la fe, la ciencia y la emoción de toda una vida cofrade”

José Rafael Ruiz Arrebola es catedrático del Departamento de Química Orgánica de la Universidad de Córdoba. Ya lo conocemos por la labor investigadora que viene realizando en el campo de la Arqueometría (pinturas murales, perfume y vino romanos, entre otros). En esta ocasión lo entrevistamos porque va a llevar a cabo el pregón de la Semana Santa de 2026, año de estreno de nuestra Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Internacional.

 Cuándo te propusieron realizar el Pregón de Semana Santa, ¿cuál fue tu primera reacción y cómo te sentiste?

Hace un par de meses recibí una llamada del presidente de la Agrupación de Cofradías. Me trasladó la invitación para pregonar la Semana Santa de Baena, un honor que nunca imaginé recibir. Durante la conversación, me explicó algunas de las razones por las que habían pensado en mí para dicho pregón. Mi primera reacción fue de auténtica sorpresa, porque sinceramente no me lo esperaba. No era algo que tuviera en mente, ni mucho menos, y por eso el momento me dejó un poco descolocado. Pero bastaron unos instantes de reflexión para que empezaran a venir a mi mente muchos recuerdos de personas muy queridas, de vivencias entrañables y de momentos felices que he disfrutado a lo largo de tantos años en nuestra Semana Santa. Todo eso me hizo sentir una emoción muy profunda y, casi sin pensarlo más, supe que tenía que aceptar. Era una oportunidad única para devolver, de algún modo, todo lo que la Semana Santa de Baena me ha dado.

¿Eres consciente de que vas a ser la persona que pregone la primera Semana Santa de Interés Turístico Internacional de Baena? ¿Habrá alusiones a ello en tu pregón?

Sí, por supuesto que soy muy consciente de la gran responsabilidad y del honor que supone ser el pregonero de la primera Semana Santa de Baena tras su declaración como Fiesta de Interés Turístico Internacional. Es un hecho histórico que marca un antes y un después, y que reconoce el valor, la tradición y la devoción con la que los baenenses vivimos nuestra Semana Santa.

Todavía estoy dando forma al pregón, pero sin duda habrá alguna alusión a este reconocimiento tan importante. No puede faltar, porque es fruto del esfuerzo y la pasión de muchas generaciones, y refleja lo que todos sentimos por nuestras cofradías y por nuestra tierra. Será una ocasión perfecta para rendir homenaje a quienes han hecho posible que nuestra Semana Santa haya alcanzado este merecido reconocimiento internacional.

 

¿Crees que la propuesta de ser pregonero tiene que ver con la implicación, principalmente de tu padre, en la misma? ¿Una asignatura pendiente con él?

La verdad es que no tengo muy claro si mi nombramiento como pregonero tiene que ver directamente con la implicación de mi padre en la Semana Santa. Lo que sí es indudable es que él fue un gran cofrade, muy comprometido con nuestras tradiciones, y que dedicó muchos años de su vida a trabajar por y para la Semana Santa de Baena. De hecho, recibió varios reconocimientos por esa labor, que siempre desempeñó con enorme ilusión y entrega.

Tampoco sabría decir si este nombramiento supone una especie de asignatura pendiente con él. Lo que sí tengo muy claro es que en mi pregón habrá alusiones personales a su figura y a todo lo que hizo, porque su ejemplo y su pasión han sido siempre una referencia para mí. De algún modo, este pregón también será un homenaje a su memoria y a la huella que dejó en nuestra Semana Santa.

 Por tu trayectoria profesional, dadas tus aportaciones en el campo de la investigación, eres una persona acostumbrada a hablar en multitud de foros y congresos. ¿Habrá nervios ese día?

Es cierto que, por mi trayectoria profesional, estoy acostumbrado a hablar en público, en congresos, conferencias o en mis clases. Pero el pregón de la Semana Santa no tiene nada que ver con todo eso. No es una exposición técnica ni una intervención más. Es un acto profundamente emocional, en el que uno se abre para compartir lo que siente, lo que ha vivido y lo que la Semana Santa significa en su vida.

Por eso estoy seguro de que los nervios estarán presentes ese día. Y, sinceramente, creo que es algo bueno. Porque esos nervios serán reflejo de la emoción, del respeto y del cariño con el que afronto esta responsabilidad. No es lo mismo hablar ante desconocidos que dirigirse a tu pueblo, a tus cofrades, a tu gente, para expresar algo tan íntimo y tan nuestro. Será, sin duda, uno de los momentos más especiales y emocionantes de mi vida.

Imaginamos que ya habrás comenzado a elaborar el pregón. ¿Nos podrías facilitar algún adelanto? 

Sí, aunque todavía lo único que tengo son pequeños párrafos, el guion del pregón lo tengo ya muy estructurado en mi mente. La idea es articularlo en tres partes bien diferenciadas, cada una con un sentido muy especial para mí, comenzando con una reflexión sobre la relación entre la fe y la ciencia, un tema que me resulta muy cercano por mi profesión y por vocación. Continuaré centrándome en la Semana Santa de Baena propiamente dicha, pero desde una visión muy personal, la de mi infancia. Quiero recuperar aquellos recuerdos de cómo se vivía la Semana Santa en mi casa, las emociones de aquellos días, y la figura siempre presente de mi padre, cuya pasión y entrega dejaron una huella imborrable en mí. Terminaré tratando el tema de la justicia social, porque creo firmemente que el mensaje profundo de la Semana Santa también nos invita a comprometernos con los demás, a ser solidarios y a trabajar por un mundo más justo.

Todo ello estará, por supuesto, entrelazado y profundamente vinculado con nuestra Semana Santa, que será el hilo conductor de todo el pregón.

Finalmente, ¿qué esperas que sientan las personas que te escuchen ese día?

Espero que se reconozcan. Que encuentren en mis palabras un reflejo de sus propias vivencias, de sus preguntas, de sus sueños y de sus recuerdos. Que sientan que la Semana Santa sigue viva, que nos interpela hoy y que puede ser un puente entre generaciones, entre distintas formas de mirar el mundo, entre la razón y la emoción, entre el corazón y la mente.

 

Lola Ruiz

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