Nada es lo que parece tras esas paredes: La Asistenta, el thriller que convierte el lujo en una trampa
Hay casas que esconden secretos… y otras que parecen diseñadas para devorarlos. La Asistenta llega al Cine Coliseo como un thriller psicológico que se cocina a fuego lento, atrapando al espectador desde la primera escena con una inquietud constante que no da tregua. Lo que comienza como una oportunidad laboral para Millie, una joven desesperada por rehacer su vida, se transforma pronto en una pesadilla silenciosa marcada por miradas incómodas, comportamientos erráticos y una sensación permanente de peligro que se filtra en cada rincón de la mansión Winchester.
La Asistenta, adaptación cinematográfica de la novela superventas de Freida McFadden, llega con fuerza y controversia a la gran pantalla los días sábado 17 y domingo 18 de enero, con dos sesiones diarias (17:30 y 20:00 h). No recomendada para menores de 16 años, la película
Bajo la dirección de Paul Feig, conocido por éxitos previos como La boda de mi mejor amiga, el filme se sumerge en los entresijos de una lujosa pero inquietante mansión donde Millie (interpretada por Sydney Sweeney). La élite familiar Winchester —encabezada por Amanda Seyfried como Nina y Brandon Sklenar como su marido— oculta secretos que van desde la locura hasta la violencia soterrada, y cada giro de guion parece conducir a un nuevo abismo emocional.
Una recepción crítica polarizada: del delirio al desconcierto
La Asistenta ha generado reacciones encontradas entre los críticos especializados. Para algunos, como reseñan medios nacionales e internacionales, la película es una “intriga psicológica tan demencial como irresistible”, una experiencia cinematográfica que juega con la furia, el resentimiento social y la tensión entre personajes en un juego narrativo vertiginoso. Por otro lado, hay voces que critican la cinta por su estructura irregular y su predecible desarrollo, señalando que, a pesar de sus giros, la narrativa falla en construir tensión sostenida y puede rozar lo superficial.
A nivel actoral, la cinta provoca opiniones igualmente mixtas. Sydney Sweeney —quien ha batido récords recientes de taquilla con esta producción, superando los 94 millones de dólares solo en Norteamérica— ofrece una interpretación que muchos consideran su mejor papel en thriller hasta la fecha.

