En el caso de Rosario de las Morenas, nos hizo unos cantes por Bamberas, Tangos, Milongas y Bulerías.
Me llamó especialmente la atención su cante por tangos, pues hizo una tanda de diferentes estilos muy bien ensamblados, comenzó por aries granadinos, pasando por los extremeños de la Plaza Alta de Badajoz y rematando por los personalísimos de la Repompa de Malaga. La Milonga es un cante que hoy se canta poco y nos parece muy oportuno que haya cantaoras Jóvenes que se atrevan con este palo del flamenco que requiere de una melodiosa voz y unas capacidades especiales.
Lourdes Palmero, demostró una vez más sus grandes capacidades, artísticas, pues es capaz de cantar todo lo que le apetezca y lo hace con conocimiento, maestría y un buen dominio de su bonita voz. Cantó Farruca, Colombianas, Seguiriyas, Zambra y unas Sevillanas flamencas a Dúo con Rosario de las Morenas.
Lourdes dejó en todos sus cantes su personal impronta y su dominio del escenario, dejando claro que está en un buen momento en su madurez personal y profesional, con proyección de futuro, como podemos comprobar a través de las múltiples actuaciones que lleva en este año, en el que decidió dar un paso adelante en solitario. De su brillante actuación en esta noche, me sentí profundamente emocionado en dos cantes muy diferentes tanto por su estructura musical como interpretativa, como son la Seguiriya y la Zambra, pues como muchos sabemos la Seguiriya va en compás flamenco de amalgama y la Zambra en el compás binario de tangos lentos y en ambos cantes, los desarrolló con maestría, conocimiento y una entrega impresionante, pues en todo momento fue capaz de llevar la armonía propia de estos cantes hasta el final con ” hondura” y mucho talento.
Una bonita noche flamenca en definitiva, que gracias a la gestión y al impulso que la Peña está haciendo por la difusión del flamenco, pudimos disfrutar las personas que estuvimos acompañando a Lourdes Palmero y Rosario de las Morenas en su actuación de esta noche.
Rafael Serrano.