Luz verde a las cuentas municipales de Baena que alcanzan los 22,9 millones entre reproches, enmiendas y un pleno de alta tensión política
El Ayuntamiento de Baena ha aprobado inicialmente el Presupuesto General para 2026 tras un largo y bronco pleno que dejó al descubierto no solo las cifras, sino también las profundas diferencias políticas sobre el modelo de ciudad, la forma de gobernar y la credibilidad de las cuentas públicas. Un debate intenso, cargado de reproches cruzados, en el que el equipo de gobierno sacó adelante unas cuentas de 22,9 millones de euros, equilibradas y ajustadas a las reglas fiscales, gracias a su mayoría absoluta.
La propuesta, defendida por la delegada de Hacienda y tercera teniente de alcalde, Almudena Sevillano, fue presentada como “el documento más importante del año” para Baena y Albendín. Según explicó, se trata de un presupuesto “nivelado, realista y sensato”, diseñado para entrar en vigor desde el 1 de enero de 2026 y permitir una planificación completa del ejercicio.
Un presupuesto equilibrado… y una enmienda polémica
Antes del debate de fondo, el pleno tuvo que resolver una enmienda técnica para corregir un error material detectado en el documento inicial: la ausencia de la partida de 150.000 euros para inversiones en caminos rurales. El equipo de gobierno defendió que se trató de un fallo de transcripción ya subsanado conforme a derecho, mientras que la oposición cuestionó duramente las formas y el procedimiento.
La enmienda fue finalmente aprobada, aunque de manera llamativa contó solo con el apoyo del equipo de gobierno, ya que PP y Vox votaron en contra, algo que generó un fuerte cruce de acusaciones en el salón de plenos y dejó uno de los titulares políticos de la sesión.
Las cifras clave: menos deuda y control del gasto
El portavoz de Izquierda Unida, David Bazuelo, desgranó el presupuesto capítulo a capítulo, destacando varios datos que el gobierno considera estratégicos. El gasto en personal alcanza los 8,6 millones de euros (en torno al 37,8%), los gastos corrientes superan los 9,2 millones, y las inversiones reales rondan el 14,5% del total, con más de 3 millones de euros sumando recursos propios y subvenciones.
Uno de los puntos más subrayados fue la evolución de la deuda municipal. Según se expuso en el pleno, el Ayuntamiento cerrará 2026 con una deuda por debajo de los 400.000 euros, una cifra muy alejada de los más de 13 millones que llegó a acumular en el pasado. “Esto devuelve capacidad de maniobra al Ayuntamiento”, defendió Bazuelo, que calificó el presupuesto como “adecuado al momento y a la capacidad real de ejecución”.
Inversiones repartidas y foco en servicios básicos
El presupuesto contempla actuaciones en 17 delegaciones municipales, con inversiones repartidas por distintos barrios y núcleos. Entre las más destacadas figuran:
- Mejora de caminos rurales y saneamiento de calles.
- Actuaciones en parques públicos, como San Antón y Ramón Santaella.
- Nuevos aparcamientos en superficie.
- Inversiones en seguridad ciudadana, con cámaras de videovigilancia y equipamiento policial.
- Mejora de edificios culturales y educativos.
- Partidas para nuevos nichos en el cementerio, infraestructuras deportivas y maquinaria municipal.
- Proyectos de memoria democrática, como las catas en fosas comunes.
El gobierno defendió que no se trata de “inversiones escaparate”, sino de actuaciones concretas para resolver problemas históricos de mantenimiento, movilidad y servicios.
La oposición: “ingresos irreales y falta de diálogo”
Desde la oposición, el tono fue mucho más duro. Vox, por boca de Eduardo Molleda, puso en duda la credibilidad del presupuesto, denunciando ingresos “inflados”, baja ejecución en ejercicios anteriores y una supuesta deriva hacia el gasto corriente frente a la inversión productiva. También criticó la eliminación del fondo de contingencia y acusó al gobierno de convertir el presupuesto en “un acto de fe”.
El Partido Popular, a través de su portavoz Cristina Piernagorda, centró sus críticas en la falta de diálogo político. Denunció que no se facilitó un borrador previo, que ninguna de sus propuestas fue negociada y que el presupuesto “se ha hecho a última hora, sin consenso y sin escuchar a la oposición”. Además, cuestionó la ejecución real de las inversiones anunciadas y reclamó más apoyo a familias, jóvenes, autónomos y sectores productivos.
Almudena Sevillano, fue clara en su réplica tras las intervenciones del PP y Vox: el presupuesto —afirmó—incorpora en torno al 43% de las propuestas presentadas por Vox y cerca del 32% de las del Partido Popular, ya sea total o parcialmente.
La alcaldesa: “No es improvisación, es rigor”
La alcaldesa, María Jesús Serrano, cerró el debate con una intervención larga y vehemente en la que defendió el trabajo del equipo de gobierno y de los técnicos municipales. Reconoció las limitaciones de personal y la carga burocrática, pero rechazó de plano las acusaciones de improvisación o ilegalidad.
“El presupuesto protege a las personas, garantiza los servicios públicos y apuesta por un desarrollo equilibrado”, afirmó, subrayando el refuerzo de la ayuda a domicilio, los planes de empleo, las políticas de juventud y la captación de subvenciones. También recordó que el documento cumple la legalidad y las reglas fiscales, algo avalado —según insistió— por los informes técnicos.
Aprobación inicial y horizonte 2026
Tras casi cuatro horas de debate, el resultado fue claro: el Presupuesto General de 2026 queda aprobado inicialmente con los votos del equipo de gobierno. Ahora se abre el periodo de exposición pública antes de su aprobación definitiva.

