Desde primeras horas de la mañana se ha podido ver un trasiego constante de gente por la Avenida Castro del Río en dirección al cementerio para recordar a sus seres queridos en un día donde la climatología acompañaba.
Antes de entrar por las puertas del cementerio municipal de Nuestra Señora del Buen Suceso las personas que acuden a rendir su homenaje a sus fallecidos han podido comprar todo tipo de flores en los distintos puestos instalados a la entrada, aunque la mayoría la traía preparadas desde casa.
Atrás han quedado años de restricciones, de mascarillas en estas visitas en el día de Todos los Santos. Los familiares de los fallecidos serpentean por las calles del camposanto baenense cargados con productos de limpieza para adecentar la tumbas y ramos de flores con los que honrar a los muertos.
Frente a las tumbas cuidadas, limpias y adornadas de flores podemos ver otras que donde ese recuerdo de los suyos ha ido desapareciendo poco a poco. También hemos podido ver que cada vez hay más visitas a los columbarios del cementerio municipal. La costumbre ancestral del enteramiento está dando paso a la incineración.
El sentido religioso de la víspera de todos los santos se ha transformado en una asentada festividad de Halloween. De momento, no se ha perdido ni las gachas, ni la representación de Don Juan Tenorio en este día de difuntos.