lunes, octubre 26, 2026
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Las ayudas del Ingreso Mínimo Vital crecen un 8,6% en Baena y ya protegen a 3.223 vecinos, uno de cada seis habitantes

La necesidad de protección económica de numerosas familias baenenses tiene una dimensión que reflejan las estadísticas oficiales. En junio de 2026, 3.223 vecinos de Baena estaban incluidos como beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV), una cifra equivalente al 17,5% de la población municipal. Son aproximadamente uno de cada seis habitantes de una localidad cuya economía continúa condicionada por la temporalidad laboral, las campañas agrícolas y las dificultades de acceso a empleos estables.

La evolución de las prestaciones refuerza el interés de estos datos. Baena ha pasado de 922 prestaciones del IMV en junio de 2025 a 1.001 en junio de 2026, lo que supone 79 ayudas más y un incremento interanual del 8,57%.

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Más de 4.200 vecinos residen en zonas desfavorecidas

A los datos del Ingreso Mínimo Vital se suma otra realidad recogida por el Instituto Provincial de Bienestar Social de Córdoba. El Plan Local ERACIS+ 2024-2028 identifica 4.283 habitantes en zonas desfavorecidas de Baena, el 23,21% de la población municipal utilizada como referencia en su diagnóstico.

Las áreas señaladas comprenden sectores de San Pedro, El Salvador, Ladera Sur, Arrabalejo, Parque de la Cañada y parte del casco histórico.

El documento recoge además que 1.439 personas usuarias de los Servicios Sociales procedían de estas zonas, el 71,88% del total analizado. Las mujeres representaban el 57,99% de esos usuarios.

Aunque no es posible determinar cuántos beneficiarios del IMV residen concretamente en estas barriadas, los indicadores muestran la relevancia de las necesidades sociales y económicas existentes en Baena.

El empleo estacional y la falta de oportunidades, en el centro del problema

El Plan ERACIS+ reconoce expresamente dificultades estructurales que afectan al mercado laboral baenense: empleo estacional, contratación temporal y a tiempo parcial, escasez de puestos de trabajo estables, desigualdad entre hombres y mujeres y desajuste entre la formación disponible y las necesidades de las empresas.

El documento también señala la pérdida de población que emigra en busca de oportunidades y las dificultades que encuentran determinados colectivos para incorporarse al mercado laboral.

En una economía estrechamente vinculada al olivar, la concentración de actividad en determinados periodos del año puede dificultar la continuidad de los ingresos de los hogares que dependen de trabajos temporales.

La protección del Ingreso Mínimo Vital adquiere especial relevancia en este contexto, aunque sus beneficiarios no deben identificarse automáticamente con personas desempleadas: la prestación también protege a menores y puede complementar ingresos laborales insuficientes.

La educación y la vivienda amplían los desafíos sociales

El diagnóstico institucional identifica igualmente abandono escolar, baja cualificación profesional y brecha digital en las zonas desfavorecidas. Estas circunstancias pueden limitar las oportunidades laborales de los jóvenes y dificultar el acceso a ocupaciones de mayor estabilidad.

A ello se añaden problemas de habitabilidad en determinadas viviendas, necesidades de mejora del entorno urbano y dificultades de coordinación entre los servicios públicos y las entidades que intervienen en estos barrios.

Un plan de 1,67 millones para dos municipios hasta 2028

El Instituto Provincial de Bienestar Social aprobó el 26 de junio de 2024 el Plan Local de Intervención ERACIS+ para Baena y Peñarroya-Pueblonuevo, con una ejecución prevista hasta el 31 de diciembre de 2028.

La subvención concedida asciende a 1.668.989,64 euros para ambos municipios, no exclusivamente para Baena, con cofinanciación del Fondo Social Europeo Plus.

La estrategia busca mejorar la empleabilidad, facilitar itinerarios de inclusión sociolaboral, reforzar la atención a colectivos vulnerables y promover una intervención coordinada en los barrios.

De las ayudas económicas a las oportunidades de futuro

La comparación entre junio de 2025 y junio de 2026 deja un dato relevante: el número de prestaciones del Ingreso Mínimo Vital ha aumentado un 8,6% en Baena y ya supera el millar.

Al mismo tiempo, más de 4.200 vecinos residen en zonas identificadas institucionalmente como desfavorecidas, mientras las administraciones reconocen dificultades estructurales de empleo, formación y acceso a recursos.

El análisis realizado por Baena Hoy, cruzando los datos del INSS de junio de 2026 con las cifras oficiales de población del Instituto Nacional de Estadística (INE) a 1 de enero de 2025, coloca a Baena en tercera posición entre los 38 municipios cordobeses que aparecen en el fichero, ordenados por el porcentaje de beneficiarios respecto a sus habitantes.

Puente Genil encabeza la relación provincial y Baena ocupa el tercer puesto

Puente Genil presenta el porcentaje más elevado de los municipios analizados, con 5.349 beneficiarios sobre una población de 29.963 habitantes, lo que representa el 17,85%. Le sigue Benamejí, donde 864 personas reciben la prestación, el 17,65% de sus 4.895 vecinos.

Baena aparece inmediatamente después, con el 17,53%, a apenas 0,12 puntos porcentuales de Benamejí y 0,32 puntos de Puente Genil. En cuarta posición se encuentra Bujalance, con 1.228 beneficiarios y un porcentaje del 17,38%.

Más del doble de proporción de beneficiarios que Montilla

La comparación con otras localidades de la provincia permite apreciar las diferencias territoriales. Lucena, con 6.122 beneficiarios y 1.848 prestaciones, registra una cobertura equivalente al 14,10% de su población. Palma del Río alcanza el 14,81%, mientras que Cabra se sitúa en el 11,26% y Priego de Córdoba en el 10,47%.

La distancia es especialmente visible respecto a Montilla. El municipio montillano cuenta con 1.542 beneficiarios y 516 prestaciones para una población de 22.305 habitantes, lo que representa un 6,91%. La proporción de beneficiarios en Baena supera en 10,62 puntos porcentuales a la de Montilla, pese a contar con menos habitantes.

También existen diferencias entre municipios próximos. Doña Mencía presenta un 12,90% de población beneficiaria, Luque un 11,73% y Castro del Río un 9,89%. Nueva Carteya, por su parte, alcanza el 15,66%.

Estas cifras no permiten afirmar que todas las personas beneficiarias dependan exclusivamente de una ayuda pública para subsistir. Sí muestran que la garantía de ingresos constituye una parte importante de la protección económica de numerosos hogares baenenses.

La cuestión de fondo es si las políticas de empleo, formación e inclusión social están consiguiendo que cada vez más familias puedan sostenerse con ingresos suficientes y estables.