lunes, octubre 26, 2026
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Democracia, libertades y valores humanos: la magistral lección del jurista Juan Gálvez Galisteo en el 25º aniversario de ACAMATI

La democracia no siempre desaparece mediante un golpe de Estado. También puede debilitarse progresivamente, a través de decisiones que erosionan las instituciones, limitan las libertades y reducen los mecanismos de control del poder. Esta fue una de las principales advertencias del jurista baenense Juan Gálvez Galisteo, protagonista de una conferencia organizada por la Asociación Cultural Amigos de Mari Tienda (ACAMATI) dentro de la programación de su 25 aniversario.

El profesor e investigador de la Universidad de Sevilla abordó el papel del Estado de derecho como garante de los derechos fundamentales y analizó los desafíos que afrontan actualmente las democracias, en una intervención que dio paso a un amplio coloquio con los asistentes.

«Las democracias y los estados de derecho se van socavando día a día con pequeños gestos», advirtió Gálvez Galisteo, quien explicó que algunos gobiernos pueden utilizar las propias instituciones democráticas para debilitar los controles sobre el poder.

Entre los principales síntomas de este deterioro identificó el auge de los discursos populistas, los intentos de controlar instituciones independientes y la persecución de las minorías y las alternativas políticas. Como ejemplos de problemas institucionales en Europa, mencionó los casos de Hungría y Polonia y las respuestas impulsadas desde las instituciones comunitarias.

La independencia judicial y los riesgos para la democracia

Una parte importante de la conferencia estuvo dedicada a explicar los tres pilares del Estado de derecho: el sometimiento del poder a la ley, la separación de poderes y el reconocimiento y protección de los derechos fundamentales.

El investigador defendió que la dignidad humana debe ocupar el centro del sistema constitucional y recordó que los derechos fundamentales protegen especialmente a quienes mantienen posiciones minoritarias frente a las decisiones de las mayorías.

Durante el coloquio, la independencia judicial española centró varias intervenciones. Gálvez Galisteo analizó la influencia de los partidos políticos en los órganos judiciales, los bloqueos en su renovación y las controversias relacionadas con el Consejo General del Poder Judicial.

Aunque reconoció problemas como las puertas giratorias, la insuficiencia de recursos judiciales y las dificultades para renovar determinados órganos, pidió distinguir entre deficiencias puntuales y situaciones de deterioro estructural de la democracia.

A su juicio, la independencia de las instituciones depende tanto de sus mecanismos de elección como del comportamiento de quienes las integran y del respeto a las funciones para las que fueron creadas.

La desinformación y las nuevas generaciones, entre sus preocupaciones

Gálvez Galisteo también alertó de los efectos de las noticias falsas, los algoritmos y los discursos de odio en las plataformas digitales, que dificultan el debate público y favorecen la polarización.

Mostró especial preocupación por las generaciones más jóvenes, que pueden llegar a considerar normales determinadas prácticas contrarias a los principios democráticos. Por ello, defendió la educación, la lectura y el pensamiento crítico como herramientas necesarias para conocer y proteger los derechos conquistados.

El debate abordó igualmente la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Ante las distintas opiniones expresadas por los asistentes, el jurista insistió en que la seguridad ciudadana debe garantizarse respetando los derechos fundamentales y aplicando siempre el principio de proporcionalidad.

ACAMATI y la defensa de los valores democráticos

La conferencia tuvo también un componente personal para el investigador baenense, que expresó su satisfacción por participar en las actividades culturales de su localidad.

Gálvez Galisteo explicó que la elección del tema surgió tras escuchar, durante el acto central del aniversario de ACAMATI celebrado en junio, la lectura del artículo 6 de los estatutos de la asociación, donde se recogen valores como la libertad y la dignidad humana.

El jurista relacionó esos principios con los fundamentos del Estado de derecho y reconoció el trabajo desarrollado por la asociación para mantener vivo el legado de Mari Tienda.

«ACAMATI es una asociación que promueve el Estado de derecho», afirmó, recordando que las libertades democráticas permiten precisamente la existencia de entidades culturales y sociales independientes.